Febrero 20, 2003
Sapingo
Nunca te acostarás sin saber algo más. Hoy he recibido una avalancha de conocimientos. Grandes verdades que a uno le enseña la vida pero que por mi edad no me ha dado tiempo a aprender. Experiencias de dos viejos lobos de mar. Un amigo cubano y otro español. Diferente procedencia, mismas experiencias.
En mi cabeza una mezcolanza de ideas y sentimientos. El cerebro analiza y asimila... y saca conclusiones.
No tengo novia, pero recuerdo las experiencias pasadas como si hubieran pasado ayer. Recuerdo los besos, recuerdo las caricias, recuerdo las palabras, añoro los recuerdos. Tantos recuerdos, tantas palabras, demasiadas sonrisas. Demasiado para olvidar.
Pero ya está bien. Ya está bien de martirizarme, ya está bien de recordar. Uno no puede vivir siempre del pasado, porque el pasado consuela pero destruye. Vivir en el pasado es anular el futuro. La paloma voló y ya nada se puede hacer, más que borrar la estela de su movimiento y no buscarla en el cielo nunca más. Borrar el miedo escénico de la cabeza.
Hoy he aprendido que el nacemos con el no asegurado. Y nunca, nunca jamas, debemos pensar en el y si (y si hubiera hecho esto, y si hubiera dicho aquello). La vida es corta y al final haremos balance. Y todos aquellos y sis que recordemos pesarán como un lastre en nuestras conciencias.
Estoy viviendo un punto de inflexión en mi vida. Quizá sea la convicción, quizá sean las cervezas, pero creo que ya es hora de desterrar las incertidumbres.
No esperes la felicidad, búscala. Si no lo haces, sin duda serás, como dicen allá en Cuba, un Sapingo.
Filosofía casera
buena filosofia.
un besote.





