Marzo 17, 2003

Beber o no beber

Esa es la cuestión. Una ley nos prohibe hacerlo en la calle. Hasta que salió la condenada ley yo era uno de los miles de jóvenes que, cada fin de semana, empezaban la noche con un botellón. Nunca he estado de acuerdo con que todo se desmadre y se arme mucho escándalo, pero no diré que, en tiempos más jóvenes, lo haya hecho alguna vez.
Nos quitaron el botellón pero nadie hizo nada contra otro gran problema: el garrafón. El beber una copita de alcohol de quemar rebajado con aguarrás, el levantarte (si puedes) al día siguiente en estado catatónico, el beber algo que no sabes lo que es...
[la ruleta rusa]
Es normal que las borracheras sólo hayan disminuido un 7% (suponemos que es un 7% de frecuencia y no de intensidad), el garrafón consigue lo que no conseguía el botellón.
Lo bueno de esto es que las clínicas privadas se harán de oro a medio plazo: acabaremos sin hígado y con el estómago perforado.
Por lo menos, si no van a quitar el garrafón que pongan una inscripción en los vasos como la del tabaco: "Las autoridades sanitarias advierten que el garrafón perjudica seriamente la salud" y, al otro lado algo así como: "No encienda un mechero cerca de este vaso, material inflamable".
Con esto no quiero fomentar el consumo de alcohol entre la juventud. Ya que uno se bebe una copa, que al menos sepa lo que se está bebiendo.
Imagina que vas a una carnicería y pides solomillo de ternera y, en lugar de eso te dan, por ejemplo, sesos de cabra con un cartel que dice: "Carne de vacuno 100%". Quizá te acordaras de la familia del malvado carnicero...

Clasificado en:
Cosas que pasan
by milio el día Marzo 17, 2003 11:28 PM