Abril 10, 2003

El Final

Llevo todo el día saltando de nube en nube, uniendo pequeñas cabezadas para simular que sueño despierto. He dormido poco y mal, aunque parece que no me ha pasado factura...
[ya lo veremos mañana]
Aunque me gusta mi trabajo, siento como poco a poco intenta absorver el poco tiempo libre que me queda, como si fuera una inmensa balleta de esas que no dejan ni gota. Asumo esto como transitorio y lo veo casi como parte de mi profesión.
[vivir para trabajar...]
Soy joven y, por el momento, lo llevo bien. Pero no me imagino dentro de unos años, cuando tenga una familia, viendo a los míos el tiempo justo, perdiéndome los primeros pasos de mi hipotétic@ hij@, ignorando (y no por voluntad propia) las inquietudes de mi pareja, pagando con mi sudor una hipoteca que no puedo disfrutar, viviendo en una oficina. Prefiero buscar la felicidad que esperar a que venga a por mí (porque nunca llega). Buscar el equilibrio perfecto, el punto de inflexión, el centro de gravedad. Sólo busco encontrar la fórmula de la felicidad.
[...trabajar para vivir]
Hoy ha sido uno de esos días extraños, en los que a veces me parece estar un bucle espacio-temporal. El reloj me juega malas pasadas: cuando el tiempo me sobra hace que todo trancurra tan
l e  n   t    a     m      e       n        t         e      .    .     .
Pero cuando el trabajo me asalta, cuando se me acumulan las cosas, los minutos parecen volar y desaparecer ante mis ojos, el Sol se esconde oponiendo resistencia, pero la Luna es más fuerte. Oscurece y yo sigo aún sentado frente a una pantalla. Me faltan las horas, me sobran los números.
Y es entonces cuando los engranajes de mi cerebro comienzan a chirriar, se atascan y se me nubla la vista. Descuelgo el teléfono, marco, y me evado durante unos minutos. Recargo las pilas lo suficiente para dar el acelerón final.
Y llego a casa tan cansado y tan bloqueado que no soy yo mismo, soy una sombra, una burda copia.
[autómata]
No llego a tiempo de poner las noticias (ultimamente vivo en la completa desinformación) pero ya sé que la guerra se ha acabado. Todo en esta vida tiene un principio y, a veces por desgracia, un final. No sé cómo ha sido, pero me lo imagino. He visto la foto del soldado americano colocando una bandera de su país sobre una estatua de Sadam y casi me ha dado vergüenza. Parecía estar diciendo:
¬ Os hemos conquistado.
Cuando tenía que haber dicho, para ser consecuente con lo que proclamaba el señor Arbusto:
¬ Os hemos liberado -mientras colocaba una bandera de Irak sobre la estatua.
O también, para recordar el motivo de la guerra:
¬ Os hemos quitado el petróleo, infelices -mientras colocaba el logotipo de la petrolera sobre la estatua.
Las cosas nunca son como nos las quieren hacer ver.

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Infiernos laborales
by milio el día Abril 10, 2003 12:07 AM