Abril 22, 2003
Fé
Cuestión de fé. Creer o no creer. Pero, ¿en qué? Nací agnóstico y mis padres me bautizaron (como no podía ser de otra forma) y, a partir de ese momento, fui uno más en las filas de una religión que yo no había elegido.
Colegio de monjas, mis queridísimas monjitas...
[sarcasmo]
Una educación en un colegio de monjas nunca te deja indiferente: te hace agnóstico o fervoroso creyente. Es difícil quedarse en el término medio. Aún recuerdo las misas (por dar un nombre) en una capilla que no era mucho más grande que el salón de mi casa. Las canciones, las oraciones, el himno del colegio.
"Colegio de nosotros tan querííííííídoooo..."
[manda huevos, con perdón]
Reclutamiento de futuros misioneros desde una edad temprana y escuela de creación de repreimid@s como no he visto otra igual. Convivencias con curas casposos que se las daban de progresistas y que reprimían deseos inconfesables, charlas dudosamente educativas donde se nos exponía una visión castrada de la realidad. Nos dieron prismáticos trucados, no querían que viéramos dónde pisábamos. ¿Para qué? Si ellas indicaban el camino....
[su camino, su verdad y su vida]
Y creces y te asaltan las dudas, las preguntas, el ansia de conocimiento en la escuela de la vida... pero había cosas que no podías preguntar. Uno tenía que buscarse sus fuentes por otros medios (arriesgándose a que te excomulgaran o, peor aún, al exorcismo).
[vade retro alma impía!]
Fue en esa época en la que desarrollé una habilidad innata para desaparecer de las clases. Cuando sabía que se iba a celebrar oficiar una misa (a veces no avisaban las muy pícaras) hablaba con mi madre:
¬ Mamá, hoy hay misa, no voy a clase. Hazme un justificante...
[evasión o victoria]
Y así, de paso, encontré la excusa perfecta para no ir a clase. Mi madre debía pensar que el colegio era lo más parecido a una iglesia. Y las pocas misas sorpresa las aguantaba estoicamente, perfeccionando mi estilo de playback con los sagrados cantos, recitando mis pensamientos en lugar de los rezos, aguantando el asedio cristiano.
Y la comunión se acerca y tú, como niño que eres, quieres celebrar esa fiesta, quieres regalos, quieres jolgorio, quieres protagonismo. Ese día tus profesoras (aquellas a las que había que llamar hermanas aún siendo las esposas de cristo, ¿no era más apropiado cuñadas?) se mostraban radiantes y posaban en todas las fotos que podían, y te repetían los salmos, y te limpiaban el rosario...
Dejas el colegio, no sin antes recibir una charla sobre sexualidad impartida por dos tertulianos lobotomizados que, seguro, no eran de este planeta (quizá raelianos?). Ver a una pareja jóven defendiendo la más absoluta castidad (los genitales como adorno) me pareció tremendamente triste. Pero lo respeto, cada cual que haga con su vida lo que quiera. ¿A cuántos infelices convencerían?
Y sales del colegio y la religión te persigue, aunque tú corres más.
¬ ¿Quieres confirmarte?
¬ Sí, te confirmo que soy ateo y, si me apuras, agnóstico.
Tengo Fé. Fé en que cumpliré mis sueños...
[soñador]
... Fé en que viviré el tiempo suficiente ...
[apurando la vida al máximo]
... Fé en que encontraré la felicidad.
[iluso]
Todos necesitamos creer en algo, algo que para muchos es el motor de una vida entera. Cada uno que crea en lo que quiera, yo sé muy bien en qué debo creer.
Metafísica





