Mayo 07, 2003

Intangibles

Hoy, al despertar, la inspiración me estaba esperando, apoyada en la pared con su pose chulesca y sus gafas de sol (aunque no hubiera sol).
¬ Hoy me vas a echar de menos, no pienso aparecer.
¬ Déjame dormir, un poquito más...
Mi inspiración es caprichosa como ninguna. Puede pasarse días huyendo de mí, jugando al escondite con mi teclado para, de repente, aparecer a las horas más intempestivas...
[para que no duerma]
He desarrollado un complejo sistema para distribuir el sueño de forma totalmente irregular, mis pilas se van agotando poco a poco. De lunes a viernes es raro el día que duermo cinco horas y, los días del sagrado descanso, intento recuperar el sueño perdido. Si existiera algún tipo de regla que dijera que la suma de las horas de sueño en el mundo son constantes, existiría en el mundo alguna marmota que vive para hibernar y que se encarga de compensar las horas de sueño que yo no disfruto.
Es como aquella estúpida regla que alguien se inventó: "Todos tenemos una media naranja".
[debía estar borracho cuando lo dijo]
Paso todo el día arrastrando el sueño y sujetándome los párpados con palillos chinos, refrescándome la cara o, simplemente, dejándome caer en el pozo de la somnolencia. Pero cuando llego a casa todo desaparece de un plumazo. Todos los días pierdo demasiadas horas en el trabajo como para perder más entre las sábanas (a no ser que no sea para dormir).
Hoy, caminando por una calle anónima de Madrid, he visto unas huellas grotescas en el suelo. Eran unas pegatinas que simulaban una pisadas enormes, de un gigante. He seguido el rastro hasta encontrarme con el pobre trabajador encargado de pegarlas...
¬ ¿Y tú de qué trabajas?
¬ Poniendo huellas de gigante...
El pobre hombre echaba fuego por los ojos, quizá pensando que no se merecía un trabajo tan denigrante. Todo por una estúpida campaña de marketing. Y yo, que estaba tremendamente aburrido, he descubierto que el gigante en cuestión, estaba seguramente escocido por su forma de andar...
Y así he seguido mi camino, riéndome como un gilipollas de mi propio chiste, mojándome un poco y sabiendo que el gigante sufre en silencio.

Hoy sólo he pensado en cosas intangibles.
[y sin sentido]

Clasificado en:
Locuras
by milio el día Mayo 7, 2003 11:05 PM