Julio 06, 2003
Centrifugado
Tengo serias sospechas de que anoche, mientras dormía, un duendecillo cambió mi estómago por el tambor de una lavadora que no para de centrifugar.
Dicen que cuando las cosas se planean nunca salen como uno esperaba. Pero, ¿hay algún refrán que hable de los planes que se cambian en último momento?. Durante un par de semanas habíamos estado planeando salir por uno sitio siniestro (los yankees lo llamarían Gothic). He ido alguna vez a sitios de este tipo, pero hace mucho tiempo. Me apetecía recordar tiempos pasados en los que no entendíamos de etiquetas y nos daba igual entrar en un bar de pijos...
[suponiendo que nos dejaran pasar]
... o irnos a cualquier antro cuyo baño rivaliza con el que sale en la película de Trainspotting.
Al final los planes se torcieron (o enderezaron) y acabamos en Las Cuevas Del Sésamo, bebiendo sangría entre citas literarias. Hacinados en el poco espacio que nos correspondía y sudando como cerdos...
[sin su san martín]
Sin duda, el duendecillo que me cambió el estómago anoche se llamaba Sangría.
Yo, me, mí, conmigo





