Agosto 18, 2003

Olvido

En el pueblo el tiempo se detuvo hace demasiado. El futuro pende de un hilo más o menos estable que se tambalea con cada ráfaga de viento. Vientos que mueven recuerdos de un pasado mejor.
Romanos que poblaron este valle inmersos en el fragor de la batalla. Visigodos que lo hicieron próspero. Espadas que cortaron cabezas, cabezas que inventaron espadas. La niebla que todo lo cubrió. Una espesa nube de olvido que hizo de la desidia sus dominios.
[los recuerdos del olvido]
Palabras que volaron un día y que, hoy, llacen sepultadas bajo sedimentos que se desprendieron del curso de la historia.
Detalles que quieren pasar desapercibidos por su propia naturaleza. Testigos mudos de un tiempo en el que no existía el olvido. Crecimos con los rumores, inventamos palabras que ahora suenan sordas. Escribimos en libros que ahora cubrimos de polvo.
[perdimos nuestra memoria]
La noche difumina los contornos, la niebla borra los detalles y la rutina oculta pruebas de otra época. Murallas que separaron la tierra y el cielo, castillos que desafiaban con su mirada. Humo, viento, fuego.
La vida concebida como un fin y no como medio. El existencia como un fragil cordel en manos de un niño con unas tijeras.
[oxidadas]
Y un día decidimos olvidar, imaginamos que la historia sólo se escribe en pasado y no supimos leer entre líneas. No nos paramos a pensar que, realmente, el futuro se escribe con las palabras del pasado. Seremos lo que fuimos porque somos lo que el pasado hizo de nosotros.
Cogimos las riendas sin mirar atrás. Intentamos girar el timón demasiado rápido, sin tener en cuenta que el rumbo de la historia no cambia por hechos aislados, pues los detalles, los fotogramas en las crónicas escritas durante siglos, no son más que la consecuencia de todo lo anterior. El caldo de la historia se cuece a fuego lento.
Y un día gritamos horrorizados. Nos sentimos desconcertados porque no éramos capaces de mirar hacia atrás. Perdimos el norte porque no recordábamos dónde estuvo siempre el sur.
[rompimos la brújula]
Repetimos nuestra historia porque nunca nos molestamos en conocerla. Bucles centenarios de un recorrido que nos resulta demasiado familiar.
Nos enseñaron que cada época es una reacción a la anterior pero fuimos incapaces de ubicarnos. Nos desorientamos.
Ahora esperamos ansiosos el siguiente cambio, la siguiente vuelta de tuerca, la próxima estación en la era de los cataclismos. Deseamos volver a la normalidad sin saber que en la normalidad no existiríamos.

¿Y después?
Otros mil años de olvido.

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Metafísica
by milio el día Agosto 18, 2003 09:06 PM