Septiembre 16, 2003
Las avispas del surrealismo
Sueño...
Ojos cerrados inmersos en una fase de movimientos rápidos, espasmódicos, involuntarios. Actividad frenética en el cerebro, la fabrica de sueños a pleno funcionamiento. Detrás del caldero donde se cuecen, a fuego lento, los sueños, se encuentra la mazmorra de las pesadillas. Dentro un encapuchado farfulla incoherencias. Él es el miedo.
Miedo busca en su zurrón el calendario laboral de lo verdugos y se da cuenta de que hoy le toca a él actual en el circo de los horrores. Los carceleros que le custodian le dejan salir. Con decisión, sin ninguna duda, se acerca al caldero. Sus pasos retumban en toda la estancia, los demás operarios se alejan temerosos.
¬ Dicen que es capaz de matar con la mirada.
¬ Cuentan que fabrica odio y pavor en su celda.
Examina el libro de los recuerdos y busca todo aquello que esté marcado en rojo.
¬ ¿Fracaso? No, con esto ya fabriqué varias pesadillas, aunque este lerdo no las recordara...
¬ ¿Muerte? Muy tópico...
¬ Un momento... Insectos voladores. Me gusta, original a la par que estúpido. Se adaptará como un guante a una mente tan simple.
Se escucha una risa ahogada de un operario. Miedo se da la vuelta y le fulmina con la mirada.
[otro sueño perdido]
Miedo empezó con su trabajo, lo que mejor sabía hacer. Creó en mi mente una película inverosimil, sin preocuparse de que pareciera verídico. No le importaban los medios, buscaba el fin por el camino más rápido, el horror como centro de la película.
Las imágenes comenzaron a dibujarse en mi mente. Me encontraba en un barco, yo era pequeño y estaba jugando con los demás niños. Todo parecía feliz, todo emanaba alegría.
[la felicidad que se va a romper]
Miedo escogió el momento justo para lanzar su zarpa contra mí. Comenzó a escucharse un zumbido demasiado audible como para provenir de un solo insecto. Entonces giro la cabeza y veo una nuve de avispas precipitarse contra mí. Siempre les he tenido mucho miedo. Empiezo a llorar pero no me sirve de nada. Los demás niños no corren, siguen jugando, ajenos a lo que está apunto de pasarme.
Intento gritar pero no puedo, temo que se me metan en la boca. Zumbidos y más zumbidos. Creo que, incluso, puedo percibir el aleteo de aquellos pequeños monstruos. Me rodean, se meten por dentro de mi ropa. Siento punzadas en todo el cuerpo, lloro, me duele. Me duele demasiado. Miles de avispas, no caben ni en mi ropa. Se apelotonan para picarme.
Miedo emite una sonora carcajada. Disfruta con el terror, se siente realizado al crear pesadillas. Suena el gong y, maldiciendo, vuelve a su celda.
Entonces, cuando ya casi no podía más, despierto sobresaltado. Me incorporo de un salto y siento dolor por todo el cuerpo. Mi subconsciente es cruel. Mi corazón late demasiado fuerte y miro a todas partes buscando avispas o algún bicho volador semejante, algún insecto al que mi subconsciente ha otorgado la capacidad humana de odiar, y me ha puesto como objetivo.
Ha sido una noche horrible, jamás me había despertado a causa de una pesadilla. Espero que Miedo se tome unas vacaciones.
[me pica todo el cuerpo al recordarlo]
Locuras
ouf, menuda pesadilla!
yo tb les tengo miedo a las avispas (a todos los insectos, en general :S)
salu2
by: Lady Madonna el día Julio 12, 2004 02:40 PMLady Madonna: yo odio todos los insectos voladores (no identificados :P) que piquen. Sobre todo las avispas y similares (siento verdadero pánico ante los abejorros). Creo que es por la paranoia que tengo de que al si me descuido se me van a meter en la boca :S.
salu2 ;)
PD: Keep reading ;)
by: milio el día Julio 12, 2004 11:52 PM




