Septiembre 17, 2003

Out of this world

Desde la lejanía, más allá de los límites que marca la imaginación en sus dominios, llega un sonido. Parece el soplido del viento.
Los tallos se curvan, las flores intentan sincronizar su movimiento con lo que les pareció, sería, el viento. Las hojas pensaron que se les venía encima un rayo de luz y se abalanzaron en su busca.
El paraje, antes muerto, recuperaba la vida cada vez que comenzaba la canción. Aquella sinfonía que se repetía una y otra vez y que recordaba a todos que la vida empezaba con la primera nota y acaba con un silencio duradero.
[i wonder...]
En poco más de seis minutos cada criatura debía crecer, reproducirse y morir. Una vida concentrada, una vida que no podemos concebir, demasiado corto y tan intenso que no lo soportaríamos.
Los recuerdos se fueron un día, quizá para no volver nunca más. Se retiraron a este mundo de leyenda donde nacen, viven y mueren. Un ciclo infinito que sólo interrumpe la muerte total, el silencio perpétuo.
[where we belong]
El sonido se acerca, como el viento, haciendo que la hierba húmeda postre sus rodillas a su paso. Levantando la cabeza para aspirar un poco de vida. Animales imposibles crecen con cada nota, envejecen un poco más con cada acorde. La vida se abre paso entre tanta oscuridad. El sol se transformará en luna y la luna hará el requiem por todos los caídos.
Así es y así ha sido siempre.
Este es un mundo sin preámbulos, las miradas nunca se cruzan con falsos objetivos, aquí cada par de ojos encuentra los complementarios. Parejas que crecen mientras se besan y envejecen cuando ríen, porque el tiempo no perdona y, aquí, los besos duran lo mismo que en la vida real.
[where we belong]
Las carcajadas son siempre sinceras y el brillo de unos ojos dura tanto como una vida. En este plano los recuerdos pasados y futuros se difrazan de personas y se buscan entre ellos, buscando al complementario. Así, la vida acaba encontrando a la muerte, el desengaño travestido de amor busca incesante al amor disfrazado de desengaño, la cordura observa con sus ojos objetivos cómo la locura ejecuta su baile. Todo sentimiento tiene su opuesto, todos nacerán, todos dejarán de existir. Una y otra vez.
[will we forget the way it really is]
Cuando una voz rasgada y melancólica entona la letanía que da nombre a la canción, todo se paraliza. Por un instante todos son uno y cada uno es un poco de todos. No hay distinciones, sólo palabras, sólo música, simplemente emociones.
[why it feels like this and how?]
Sólo un personaje sobrevive a cada ciclo, a todos los cambios. Es él quién ve con sus ojos al mundo cambiar. Recuerda todos y cada uno de los despertares, posee el secreto de la explosión de vida. En cierta forma él es el responsable: él gira las manecillas del reloj, es el tiempo.
Ha visto cómo todo desaparecía...
[yeah another time]
...para volver a emerger de sus cenizas
[to feel another time...]
Una y otra vez, un millón de vidas. Consciente de su destino, saboreando el placer y el castigo de la inmortalidad, el único filósofo entre tanta agitación.
Y un ojo que todo lo mira, observando a través de un descosido en el cielo con forma de triángulo. En un mundo sin tiempo para religiones, él es el único Dios.
Él, yo... Somos la misma persona. Me gusta rasgar la cubierta de este pequeño universo para asomarme a mirar. Dejar que la música fluya y que se inicie la eclosión. Mi pequeño reino, el mundo de mis recuerdos. Puedo identificar perfectamente a cada personaje, puedo ver las imágenes que yo mismo almacené.
Cuando la canción acaba, la oscuridad sustituye al mundo.
[always have to go back to real lives]

Y entonces, sólo entonces, me doy cuenta de que estaba mirando dentro de mí mismo.
Aún resuenan en mi mente las últimas palabras de la canción:

one last time before it's over
one last time before the end
one last time before it's time to go again...

The Cure - Out Of This World
// un mundo //

Clasificado en:
Metafísica
by milio el día Septiembre 17, 2003 11:11 PM