Octubre 10, 2003

Soul Seeker

Amanecía en la gran ciudad. El viento rugía, enfurecido con aquel Sol que osó sacarle de su sueño invernal. Stress despertó como cada mañana: con prisas. Debía hacer muchas visitas antes de completar su jornada.
¬ Sin mí, esta ciudad no despertaría.

Su despacho comenzaba a salir de la penumbra. Los rayos del Sol, aún medio dormido, regaban la estancia con su luz blanquecina. Había sido una noche dura y aún quedaban muchos casos sin resolver.
[nunca le faltaba el trabajo]
Una vida ajetreada, un destino incierto. Las manos apoyadas en la nuca, la espalda descansando sobre el respaldo, la mente en un mundo remoto aún por descubrir.
¬ Otro día más y sigo vivo, que no es poco.
Un haz de luz consiguió atravesar la resistencia de la oscuridad iluminando un letrero que yacía sobre su mesa: Buscador de Almas.
Alguien llamó a su puerta...

Cada amanecer era distinto, cada día que pasaba se sentía más lejos de lo que una vez fue. No era desdichada, no había decepción en su mirada. Simplemente se sentía distinta.
¬ ¿Qué es lo que fui?
[no podía recordarlo con exactitud]
En algún recóndito lugar de su memoria, en una habitación llena de recuerdos viajos y moribundos, se escondía alguien que nunca había dejado de sonreír.
[cerró la puerta con llave]
Quizá fuera ley de vida. Quizá el destino había erosionado su verdadero yo con los vientos de la responsabilidad. Puede que el fantasma de la rutina hubiera ahuyentado a su alma asustadiza.
Pero hoy era un día distinto, hoy empezaba la cuenta atrás. Eso es lo que sentía mientras sus nudillos golpeaban aquella puerta produciendo un sonido hueco.
¬ Quiero recuperar lo que fui, encontrarme a mí misma.
¬ Coge esta botella de oxígeno, la necesitarás cuando te sumerjas en el océano del olvido. Yo iré contigo.

Clasificado en:
Metafísica , Realismo ficticio
by milio el día Octubre 10, 2003 12:51 AM