Diciembre 23, 2003
Llamada
El teléfono se agita frenético, en pleno ataque epiléptico, en su lecho. Él nunca duerme, nunca descansa. Vive por y para servirme. En la pantalla sólo se puede leer: Identidad Oculta.
¬ ¿Hola?
[silencio]
¬ ¿Quién es?
[el mayor silencio jamás conocido]
Y cuando me disponía a colgar una voz entra en mi cabeza. Aquella voz no venía del otro lado de la línea, sino de algo que estaba allí mismo.
¬ Soy Muerte.
¬ ¿Ha llegado mi hora?
¬ No, venía a felictarte la Navidad. Me gusta ver como os asustáis cuando pronuncio mi nombre. Te deseo que no tenga que verte ese año, porque eso significará, ya sabes, tu muerte.
¬ Vaya, pues no sé que decir. ¿Igualmente? No, dejémoslo en un próspero año nuevo. Joder, podías haberme enviado un christmas y ahorrarme este susto de muerte, valga la redundancia.
¬ Hasta otra.
¬ Y que no sea pronto...
[cabrón]
Realismo ficticio





