Enero 11, 2004
Rockstar

Después de un fin de semana con un resfriado bastante molesto, hoy pensaba salir a cenar con dos amigos a un buffet al que nunca había ido y del que me habían hablado muy bien. El resfriado, de por sí, no es malo pero, cuando se junta con la resaca, puede ser devastador. El sábado estaba catatónico y no fui capaz de salir en todo el día. Eso sí, aproveché para finiquitar el diseño de la web y dejarla como la veis ahora.
[esperanzadora]
Pues bien, teniendo estos planes en mente, me he metido en la ducha. Siempre repito el mismo ritual:
1.- salgo de la ducha enfundado en una toalla cualquiera...
[escandalizando a un hipotético observador]
2.- pongo la música a todo volumen...
[provocando a veces la furia de vecinos y familiares]
3.- y me visto mientras canto.
[o lo intento]
Hoy, emocionado en una de las estrofas de The Nobodies (de Marilyn Manson), cantando a viva voz el estruibillo:
We are the nobodies
Wanna be somebodies
We're dead, we know just who we are
... he escuchado movimiento cercano. Y, al girarme... al girarme me he encontrado a mi hermana mayor con el teléfono pegado a mi boca, deleitando con mi concierto a una sufrida amiga suya. Después de echarla gentilmente de mi habitación he pensado que si su amiga algún día pensó que yo estaba cuerdo, habrá descubierto la verdad al oirme cantar.
Y yo me pregunto, ¿le habrá gustado?.
[espero que toda la estupidez le tocara a mi hermana en el reparto]
Locuras





