Enero 16, 2004

Entumecido

A menudo fantaseaba con el corazón que sustituiría al suyo, con un defecto de fabricación. Una imperfección que se había extendido, con el tiempo, por el órgano, amenazando con pararlo en cualquier momento.
[parando con ello la máquina a la que sustentaba]
Técnicamente no era más que un corazón compatible, un amasijo de células organizadas y especializadas que se encargarían de renovar las fuerzas de su maltrecho cuerpo, que acabarían echando a la figura encapuchada que recorría desde hacía tiempo los pasillos del hospital, amenazando con su mirada invisible. Pero, ¿acaso no podía ser algo más?
Aunque los médicos lo desmentían, él soñaba con que una parte del donante viajara con aquel corazón. Una voz interior que se comunicara directamente con su conciencia, que le diera consejos, que tuviera voluntad propia.
[un Pepito Grillo celular]
¿Cómo sería el corazón de un feroz ejecutivo? Quizá le indujera a vender humo al mejor postor. ¿Y el de un delincuente? Posiblemente buscara a quién le delató para acabar con su vida o, quizá, se arrepintiera y decidiera emprender una nueva vida con su cuerpo recién estrenado. ¿Y el de una amante suicida? ¿Estaria atrapado en una espiral de autodestrucción? Si realmente se ama con el corazón, aquel órgano querría volver con su amado y abandonar el mundo de los vivos, arrastrándolo con él.
[o intentándolo]
Cuando su corazón aún parecía sano y no era presa de aquel terrible afán de protagonismo ...
[cardíaco]
... había leído un libro en el que el protagonista perdía una mano. Conseguían trasplantarle otra que, para su sorpresa, parecía dotada de vida propia. Aquel hombre podía experimentar las sensaciones del antiguo portador de la mano, incluso le cambió la personalidad. ¿Y si le ocurría a él lo mismo?
La desesperación era tal que no le importaba de quién fuera el órgano, el amor a la vida le embargaba más que nunca.
¬ Cogería el corazón del mismísimo Hitler.
Dejó caer su cabeza sobre la almohada, estudiando el techo blanco de su habitación, contando las imperfecciones mientras la radio entonaba una canción:

...
There is no pain, you are receding.
A distant ship's smoke on the horizon.
You are only coming through in waves.
Your lips move but I can't hear what you're sayin'.
When I was a child I had a fever.
My hands felt just like two balloons.
Now I got that feeling once again.
I can't explain, you would not understand.
This is not how I am.
I have become comfortably numb.
...

Pink Floyd - Comfortably Numb

Clasificado en:
Realismo ficticio
by milio el día Enero 16, 2004 08:50 PM