Abril 26, 2004
Nebulosa
Un bucle de pelo le caía sobre el hombro desnudo, todos y cada uno de sus rizos filtraban la luz y reflejaban sus matices, como un calidoscopio natural. Arañaba la realidad sin deformarla, aportando pequeños matices que podrían pasar desapercibidos para un observador poco cuidadoso. Estaba amaneciendo, el día comenzaba a aclarar, a definir su personalidad emergiendo de una oscuridad deliciosa. Dirigía el timón de su mirada con una mano que sujetaba su cabeza, ayudada por el ángulo de flexión justo de su codo.
[precisión milimétrica]
Él no escuchaba sus palabras, mecido por el movimiento de un pecho desnudo a medio definir en los límites de su visión periférica, desenfocado en toda su grandeza, luchando por salirse de los dominios de la sábana censora. Aquel movimiento pendular encendió una chispa en sus pensamientos. No podía sentir ninguno de sus logros como algo suyo, todos eran fruto de una suerte desmedida, la sonrisa irónica de la diosa fortuna. Ni siquiera esa mujer morena y escultural que yacía junto a él podía considerarse un logro, había sigo cuestión de suerte.
[la maldita suerte]
Su madre se lo dijo una vez: "dios te tocó el día que naciste, estás destinado a tener lo que pidas". Circunstancias, contextos, hechos aislados, efectos colaterales... eufemismos al fin y al cabo. Una parte de su don que su madre nunca le contó, ese sentimiento de vacío que acompañaba a cada logro. El desaliento de no poder comprar la felicidad porque a alguien se le olvidó tasarla en la subasta de la vida.
¬ ... y lo más interesante del mundo de la danza es que...
Palabras y más palabras. Un pecho que se mecía y un mundo que se derrumbaba, como si una demoledora derrumbara sus principios con una enorme esfera rosa.
[de un plumazo]
Algunas horas atrás surcaba la pista de baile como un pájaro herido, zigzagueando mientras intentaba bailar. Convencido de que era el personaje más patético de aquel microcosmos sometido a los designios de un DJ, el implacable maestro de ceremonias. Se tropezó con algo, emitió una disculpa y, al alzar la vista se encontró con un par de ojos negros que le miraban con asombro, casi desorbitados. Las palabras se mezclaban con sus propios pensamientos, provocando risas nerviosas ante incongruencias nacidas en el seno de su mente. Intentó balbucear una despedida y se alejó tambaleándose mientras apartaba cuerpos con sus manos de mantequilla. Un brazo en su cintura, una sonrisa condescendiente y los increíbles ojos de aquella mujer guiándole hasta la salida.
[de emergencia]
Y en ese punto comenzaba una laguna mental insondable, de aguas oscuras y fondo inexistente. La historia desembocaba en una cama, ese era el desenlace o, quizá, el comienzo. Ya nada importaba. Le habían pasado cosas así en tantas ocasiones que ya no le sorprendía nada.
¬ ...desde que terminé mis estudios no he hecho otra cosa que trabajar, pero nunca en mi campo...
"¿Y cómo se llama? ¿Sabrá ella cuál es mi nombre? ¿Por qué ha venido a mi casa? ¿Por qué se ha metido en mi cama?". Y aquel pecho seguía moviéndose con el compás de las palabras de aquella extraña, y su mundo se tambaleaba con cada sacudida.
¬ ... y bueno, las cosas funcionan siempre así, por desgracia. ¿Puedo usar tu ducha?
El pecho se había detenido en mitad del proceso de demolición. Un segundo, dos segundos, una eternidad. Dejó de jugar con aquel mechón desconocido y fingió no haber entendido la pregunta.
¬ Que si puedo usar tu ducha.
¬ Sí, claro. Estás en tu casa.
"Y en mi cama... pero, ¿por qué?". Ella se levantó lentamente de la cama, consciente de que él observaba cada uno de sus movimientos. No sabía, sin embargo, que la lujuria no estaba presente en aquella observación, era más un afán empírico que rozaba el fatalismo. Cuando se escuchó el golpe de la puerta al cerrarse, se levantó sin prisas. El grifo se encendía, la caldera de activaba. Hizo un seguimiento mental del proceso por mantener su mente entretenida. Ahora mismo, aquella misteriosa mujer estaría estudiando el mecanismo de su ultramoderna ducha con hidromasaje. Al final sucumbiría al frío y se daría una ducha normal, como pasaba siempre.
[ciencias exactas]
Se estiró en una posición imposible y cogió el mando del televisor. Recostado contra la almohada encendió la caja tonta y cambió de canal compulsivamente.
Y entonces apareció él. Parecía como si alguien hubiera colocado un espejo en lugar del televisor. La misma barba de dos días, las mismas gafas, el pelo alborotado formando los mismos accidentes... pero una mirada que distaba años luz de la suya. Un rótulo rezaba "Carlos Blissnoff, eminente psicólogo".
[¿eminente? ¿psicólogo?]
Una sensación de vértigo se apoderó de su estómago mientras el sudor frío perlaba su frente. ¿Qué estaba pasando? El grifo había dejado de sonar en algún momento indeterminado que no alcanzaba a precisar. Se abrió la puerta del baño y una nube de vapor denso comenzó emergió de la nada con en un espectáculo de magia americano. En el marco de la puerta se adivinaba la figura de una mujer con una toalla a modo de turbante y otra escondiendo el cuerpo que, minutos atrás, ejecutaba junto al suyo la coreografía de la satisfacción mutua.
¬ ¿Ya estás más despierto?
¬ ¿Cómo me llamo? Dime que recuerdas mi nombre.
Aunque la pregunta parecía desesperada, la sonrisa que dibujaron aquellos labios carnosos era jovial.
¬ ¿Otra vez con el mismo juego? Eres Carlos, Carlos Blissnoff.
A Carlos no le habrían quedado dudas si hubiera entrado en su despacho a leer la inscripción que presidía su mesa de trabajo, o alguno de los diplomas que colgaban de su pared.
¬ ¿Y yo? ¿Quién soy yo?
Carlos no tenía intención de contestar a aquella pregunta y dejó que el silencio se prolongara hasta el infinito.
Realismo ficticio
espero que esto tenga segunda parte porque me he quedado muy intrigada. ;)
by: pizco el día Abril 27, 2004 01:55 PMcontinuará????
by: Lian el día Abril 27, 2004 06:36 PMDigo yo que sí, no? :)
by: Ana el día Abril 28, 2004 08:18 PMpizco, Lian y Ana: la segunda parte llegará, pero no ahora, hay que mantener el suspense ;). Y eso que se supone que acababa así...
by: milio el día Abril 29, 2004 01:05 AM




