Mayo 10, 2004
Lomografía Real
La resaca del fin de semana se va por donde vino, ocultándose entre las sombras para que no puedan seguir su rastro, esperando que llegue su momento para regresar y golpearme cuando menos me lo espere. Yo, mientras tanto, buceo entre las noticias, las noticias de las noticias y las informaciones que no pueden calificarse ni de noticias.
[conglomerados de estupidez]
Así, mientras medio mundo se escandaliza por las presuntas torturas del ejército norteamericano (en adelante yankee para abreviar) y británico, nosotros creamos comisiones de investigación sobre los atentados de marzo. Aunque últimamente creo que cada vez nos importa un poco menos lo que pasa en el mundo y bastante más lo que ocurre bajo las sábanas de algún personaje famoso...
[rosa]
Y, cuando apenas faltan dos semanas para la boda del príncipe y la plebeya (argumento que vende muchos artículos lacrimógenos) que soñaba con ser reina, los medios no paran de bombardearnos. Creo que de poco sirve quejarse, porque al fin y al cabo tenemos lo que pedimos, es la ley de la oferta y la demanda (que me corrija algún economista si me equivoco). Si ya hay quien tiene pesadillas sueña con el menú de la boda, la música que se escuchará en el banquete e incluso quién va a diseñar los cojines sobre los que descansarán las ilustres posaderas de los invitados, yo intento ignorar la avalancha mediática. Aunque debo reconocer que es prácticamente imposible...
[evasión o victoria]
Hoy por hoy, lo único que me interesa del enlace es la iniciativa de la Asociación Lomográfica Española (de donde he cogido prestada la imagen de esta entrada). La proposición consiste, ni más ni menos, en tomar instantáneas el día de la boda del ambiente que se respirará en la capital. Pero no con una cámara convencional, sino con una LOMO (Leningrádskoje Optiko Mechanitschéskoje Objediniénie). Una LOMO es una cámara rusa con una óptica muy especial que permite tomar fotos como la que ilustra este post. No soy un experto en fotografía y, de hecho, nunca he tenido una LOMO en mis manos, pero me encantaría tener una. Yo conocía la existencia de esta cámara desde hacía tiempo, pero nunca supe cómo se llamaba y dónde encontrarlas. Si no llega a ser por una amiga, seguiría sin saber qué diantres es una LOMO. Lo interesante de la iniciativa de Lomospain es que si no tienes una cámara LOMO, ellos te proporcionan una para el evento.
[suena bien]
Quizá haya sido el reportaje que he engullido esta tarde sobre las anteriores bodas reales entre príncipes y plebeyas lo que haya despertado en mí el interés novelesco por algo que se parece mucho al sueño americano del que nos hablan: pasar del anonimato a la cumbre. Así que, princesas del mundo, el que suscribe es soltero y no le apabullan las masas, quizá no sepa mucho de protocolo ni le interese aprender, pero promete dar un nuevo talante a su monarquía. Interesadas manden un mail y recibirán respuesta en un par de días.
[no es imprescindible ser princesa, aunque ayuda]
Cosas que pasan





