Mayo 21, 2004

Leyendas

‹‹No hace mucho tiempo me llegó a mis oídos la historia de un hombre temeroso de la muerte. Estaba tan asustado que huía del sol y de la luna. Se encerró en su casa tras una puerta con siete candados con sus siete llaves. Cerró la puerta del futuro y dejó que su pasado le torturara sistemáticamente. Después de un tiempo indeterminado que pudieron ser semanas, mese e incluso años, la locura decapitó su última dosis de cordura.››
‹‹Cegado por la esa luz que muchos dicen ver al final del camino, en la frontera entre la vida y la muerte, retiró el cierre de la ventana y pensó que podía volar. No se dio cuenta de que la muerte esperaba abajo, sentada en un banco de piedra. La guadaña la dejó en casa, no le haría falta esa noche.››

‹‹Hubo un antepasado en nuestra familia que se hacía conocer como El Hereje. ¿Sabes lo que es un hereje verdad? Nuestra inquisición se ocupó de quemar muchos en la hoguera y de etiquetar a muchos otros como herejes para poder deshacerse de ellos... En fin, de eso hace ya mucho tiempo. Contaban los rumores de la época que el día que bautizaron a tu tatarabuelo el sacerdote se quedó mudo. Obviamente era una exageración, el sacerdote había estado bebiendo vino hasta altas horas de la noche y al día siguiente no tenía ni voz. Después de oficiar el bautizo abandonó el pueblo y nadie volvió a saber nada de él, ni siquiera una muchacha joven que tendría nueves meses después un hijo sin padre. Otra vez me estoy yendo por las ramas. La vejez hijo mío, la vejez me dispersa.››
‹‹Todos estos rumores surgieron después, fruto de la inventiva de la gente, cuando las habladurías se convirtieron en axiomas por sublimación, obra y gracia de Dios. Tu pariente era un vividor y la doctrina de la Iglesia chocaba frontalmente con los principios que guiaban su existencia, así que decidió ignorarlos. Se convirtió, de la noche a la mañana, en poco menos que el anticristo para todos los que vivían en aquel pequeño pueblo, cuyas beatas posaderas ya tenían un sitio reservado en el templo de Dios. Decía nuestro antepasado, bromeando, que podría reconocer a cada habitante de aquel maldito pueblo por la erosión que provocaba el roce de sus glúteos con la madera de los bancos sacros.››
‹‹Entonces, como en todas las historias que se precien, un acontecimiento cambió su vida para siempre. Tu tatarabuelo conoció a una mujer que, con el tiempo, se convertiría en tu tatarabuela. Se enamoró el día en que la vio por primera vez, entrando al convento donde pasaría de novicia a virgen esposa de Dios. En aquel momento debió maldecirse por elegir precisamente a aquella mujer, pero su amor le cegó y se juró que algún día la conseguiría. Obviamente consiguió su propósito, de lo contrario no estaríamos aquí ahora mismo. Fue tal el secretismo que envolvió la conquista y los encuentros furtivos de los novios que, aún hoy, nadie sabe con certeza cómo fueron aquellos momentos.››
‹‹Nadie se puede esconder eternamente, y menos con una criatura en su vientre. Tu tatarabuela intentó ocultar su embarazo el mayor tiempo posible, hasta que un día estalló el escándalo. Como comprenderás, el argumento de que era un hijo de Dios no se lo creería ni la propia Iglesia... El escándalo sacudió los cimientos del convento, que expulsó (casi desterró) a tu tatarabuela. Sólo faltaban un par de semanas para el alumbramiento, semanas que en las que ella permaneció encerrada en su casa bajo la vigilancia de un padre ultrajado y él pasó deambulando de un sitio para otro, inventando planes para escaparse con ella a un lugar lejano y exótico que sólo existía en su imaginación.››
‹‹Tu tatarabuelo nunca conoció a su hijo y sólo vio a tu tatarabuela una vez más: inerte en una caja de madera. La familia de ella dijo que había muerto en el parto, pero había rumores de que fue su padre quien censuró su vida con un garrote.››
¬ ¿Y qué pasó al final? ¿Qué pasó con mi tatarabuelo? ¿Y con su hijo?
¬ El niño, tu antepasado, vivió muchos años. El resto de la historia ya lo conoces.
¬ No te entiendo abuelo... ¿Qué le pasó a mi tatarabuelo?
¬ Le persiguió la muerte para ajustar una cuenta pendiente.

Clasificado en:
Realismo ficticio
by milio el día Mayo 21, 2004 10:21 PM