Agosto 26, 2004

I'm broken

Los días se confundían con las noches y las noches parecen días sin sol. Las horas se convierten en meros recordatorios de lo que un día fue el paso del tiempo. Cuando los horarios se trastocan, la vida adquiere una nueva dimensión alucinógena, similar a una borrachera precipitada. Pero no es alcohol lo que fluye por mis venas, sino el sueño que sumerge mi cerebro en un mar de incertidumbre.
[profundo]
Desde el despacho improvisado en que he convertido el salón, miro por la ventana y sólo veo oscuridad. Una oscuridad apenas rota por alguna luz solitaria que juega a intercambiar mensajes con la mía. Mensajes de insomnio obligado o inevitable.
[siempre omnipresente]
Me concentro en el teclado y fijo mis maltrechos ojos en la pantalla del portátil. Intento hacer un programa pero es el ordenador el que me codifica a mí. Me mantiene en vela aunque mi mente clama por un descanso. El calendario da un salto desde la mesa camilla y se sitúa en mi línea de visión, casi puedo ver como agita unos brazos que mi imaginación ha creado y señala una fecha con saña. Pero cuando me froto los ojos el calendario está donde siempre y no señala ninguna fecha en concreto, es mi mente la que lo hace.
[espejismos]
Me acuesto cuando otros se levantan y cuando despierto siento que el día me resbala entre los dedos, como un niño bebiendo agua con las manos. Los altavoces escupen el principio de Hound Dog (Elvis Presley) y el subwoofer no da abasto con los graves. Mis ojos se abren como dos resortes, las paredes tiemblan en mi imaginación y todo es borroso visto a través de la cortina del sueño. Empieza un nuevo día, y lo hace como terminó el anterior.
[mal]
Einstein no podía haber acertado más con tu teoría de la relatividad. Pero no es necesario viajar a varios múltiplos de la velocidad de la luz, basta con estar un par de días sin dormir. ¿Cómo pueden pasar las horas tan rápido y los días tan despacio?
Pasan los días y, cuando parece que un duendecillo de sonrisa maligna ha coloreado la realidad con tonos grises, aparece una luz al final del camino. No es un resplandor de bondad, no son luces de neón, es simplemente una salida de la cueva.
[corro]
Y por más que avanzo la luz parece desplazarse a la misma velocidad que yo. Y no me preocupo. Sé que la luz existe y que un día de estos llegaré. Y se acabará el insomnio, se desintegrarán los problemas y saldrá el sol. Un pequeño período de calma.
[antes de la tempestad]

Clasificado en:
Yo, me, mí, conmigo
by milio el día Agosto 26, 2004 11:27 PM
Comentarios

No llueve eternamente... pronto pasará ( ánimo!!)
Si la vetada no soy yo, acepto XD
A qué hora quieres el café? ;)

by: Marifer el día Agosto 27, 2004 04:56 AM

Jaja... me recordó a antier que intentaba terminar un informe xDDDD... No lo hubiese descrito mejor.

by: Imadia el día Agosto 28, 2004 02:06 AM

Marifer: ... y todos los días sale el sol ;). Gracias por los ánimos, siempre vienen buen en estos momentos. Tranquila, no te vetaré (eso dicen siempre los presidentes de las compañías). Pues el café a cualquier hora me viene bien, nunca me quita el sueño y siempre es bien recibido.

Imadia: jajaja. Para mí es una situación muy común, así que la conozco perfectamente xD.

by: milio el día Agosto 31, 2004 09:07 PM