Enero 05, 2005
Arañas
¬ Dicen que, cuando mueres, los recuerdos de tu vida pasan ante tus ojos como si fuera una película conceptual, de esas que te hacen pensar. Toda una vida acumulando metraje para que, al final, sólo podamos montar unos míseros instantes...
¬ ¿Decías algo cariño? Se me están cerrando los ojos.
¬ Nada, estaba pensando en alto.
Se guardó el final de la frase para sí: "... y tú me estabas ignorando".
¬ Y yo llevo años recopilando recuerdos para que mi vida tenga un gran final, para que esa secuencia sea apoteósica. Conseguir que el público se levante de sus asientos y que todos aplaudan hasta romperse las muñecas... Para eso vivo: para construir un desenlace digno de una superproducción. Un final que tendrá muchos efectos especiales aunque le falte contenido.
¬ ¿Ya estás otra vez con la dichosa película? Si lo sé te dejo elegir a ti...
Ella tenía una habilidad innata para escuchar fragmentos de las conversaciones y quedarse con lo que menos importaba. A partir de esos retazos formaba un argumento imaginario que, normalmente, no tenía nada que ver. Él sabía que en aquellas situaciones era mejor no contestar, dejar que las palabras fluyeran como un torrente desde su boca hasta la ventana más próxima. Ignorarla en la misma medida en que ella no le prestaba atención.
[aislarse]
Había sido una noche larga donde el sueño se había entrelazado con sesiones de sexo descafeinado. Ahora yacían los dos en una cama demasiado pequeña que, durante el día, servía de hogar a decenas de peluches. Nunca había entendido aquella obsesión que tenía ella por poner un peluche allá donde hubiera sitio. Para él los peluches eran casi tan siniestros como los payasos y a veces había intentado protestar ante semejante proliferación de aquellos pequeños monstruos inertes, pero siempre sin resultado.
[genocidio]
Ella le daba la espalda, señal de que daba por zanjada cualquier conversación y que quería que no la molestaran. Estaría, según calculaba él, apunto de dormirse. En esa fase del sueño en la que las palabras llegan distantes a los oídos y se pierde un poco el contacto con la realidad. Lo que le irritaba era que aquel estado de duermevela fuera perpetuo.
¬ Las arañas nunca duermen -le había dicho su abuelo cuando él apenas era un crío. ¿Has visto alguna vez a una araña durmiendo?
Y él se guardaba aquellas palabras como un descubrimiento del que algún día podría sacar provecho, en ese rincón de la memoria donde se almacenan las cosas útiles que nos pueden sacar de un aprieto. Ahora, muchos años después, rescató ese conocimiento.
Ella era una araña. Sus besos le atrapaban en una red, dejándole indefenso ante el depredador que acechaba en su escondrijo. Primero le atrapaba y luego le devoraba lentamente, anulando primero su voluntad, cortando sus alas.
[atado]
¬ Eres como una araña -el susurro apenas era audible.
Ya no se preguntaba por qué seguía conviviendo con ella, qué era lo que hacía que dos personas tan distintas llevaran una vida común. Dejó de preguntárselo el día que cayó atrapado en sus redes y, desde entonces, ella le estaba devorando.
[lentamente]
Se levantó sin prisas de la cama y dejó que el sol que entraba por la ventana le iluminara. Realizó los últimos apaños en la película de su vida, quitó un par de escenas y añadió un final inesperado.
¬ Sólo hay una forma de evadirse...
Y saltó por la ventana.
Cerró los ojos y se dispuso a contemplar el final de la película que había estado montando toda una vida. Las imágenes no acudieron a su mente y sólo pudo pensar, mientras se sentía como un estúpido, en las malditas arañas: "Las arañas nunca duermen".
¬ Eso es que no me muero -pensó.
Impactó contra el suelo un segundo después de haberse lanzado desde un bajo.
Un par de segundos después escuchó una voz familiar que venía de arriba. No había tunel con una luz blanca al final ni películas comprimidas, la muerte le había decepcionado.
¬ ¿A que no te has tomado la medicación?
¬ Eres como una araña...
Ella se rió y le ayudó a entrar nuevamente por la ventana, a volver a la tela de araña.
[a la cárcel]
Realismo ficticio
vaya sorpresa de post,a mi mas q realismo ficticio ,me parece realidad y mas comun de lo q parece, es mas no creo q nadie q lea este post pueda decir q no ha experimentado algunas de las sensaciones descritas.
felicidades por tu post.
un beso.
Bonito post, que pena descubrilo tan tarde y no haber empezado ha seguirte antes. Me gusta tu manera de relatar y de ver las cosas.
¿Por que adelantar acontecimientos? todo a su tiempo, todo llega... hasta la muerte. Hay que prepararse pero para mañana no para lo que no sabemos si vendra o no. Saludos.
buenos dias.
un besote.
Hola wapeton,
llamame, te tengo que comentar una cosilla!!!
Besotes.
Enhorabuena.
Me ha encantado. Pero ahora me siento algo culpable... precisamente hoy queria yo tambien hablar de algo asi.
Esi si, tus palabras, tu forma de contar esta cotidaniedad, el vacio que he sentido en el ama por conocer lo que dices... Todo ha sido perfecto.
Enhorabuena.
by: Sonia el día Enero 11, 2005 02:54 PMUau!
Acabo de llegar aquí por casualidad y me acabo de quedar impresionada.
Acabas de ganar una fan eterna.
camomila1: todos los post de realismo ficticio tienen detalles que no son nada ficticios. Unos los he vivido, otros los he visto y, la mayoría, los he imaginado. Pero siempre tienen algo de real. Gracias. Besos.
doamberliz: hay que vivir el presente e intentar no hacer planes para un futuro lejano. Planes que luego se convierten en lastres que tenemos que ir soltando si queremos remontar el vuelo. Gracias. Mejor tarde que nunca, ¿no? Tienes dos años de weblog para leer cuando te apetezca. Vuelve cuando quieras.
camomila1: buenos días nos dé Dios :P.
Sonia: :O. Dos personas pueden escribir sobre lo mismo y, generalmente, no se parecerán mucho los dos textos. Me alegro de que te haya gustado ;).
Mereceditas: :$ (cara sonrojada). Es la cara que se me queda siempre que alguien me dice eso. No dejes de venir por aquí.
by: milio el día Enero 23, 2005 04:21 AM




