Enero 11, 2006
El instante recurrente
A mis pies se amontona una montaña de papeles arrugados que alcanza proporciones kilométricas. Listas de propósitos para el año que acaba de empezar, ristras de mentiras que el carnicero cortó a desgana, restos putrefactos de intenciones más que dudosas.
Los deshechos de mi fuerza de voluntad...
[nula]
No han pasado ni diez días y ya, sin quererlo, he incumplido uno de los propósitos apócrifos de este año con rima rebuscada: devolver la vida a mi bitácora. Un weblog que se ha convertido en un Lázaro y que necesita que alguien le diga unas palabras...
¬ Levántate y anda.
Empecé a escribir este post cuando el año pasado aún agonizaba...
[se acababa la rima]
... y lo abandoné como un dueño desaprensivo deja tirado a su perro: en una cuneta. Las ideas que me rondaban por la cabeza aquel día (y que se esfumaron, si cabe, antes de llegar) caducaron con la duodécima uva. De cualquier forma ahora no serían más que los garabatos de un niño sobre papel mojado.
Hace tiempo que dejé de plantearme una lista de propósitos, he vivido lo bastante poco para saber que no sirven de nada. Y total, ¿para qué? ¿Cambia mucho las cosas el transcurso de un instante? El mero hecho de pasar una página en el calendario no hará que los cimientos de mi vida se tambaleen.
[i believe i can see the future...]
Sigo siendo yo, para bien o para mal.
[...'cause I repeat the same routine]
Pero, a pesar de saber suponer que el paso del tiempo no es más que la imagen de una ecuación recurrente (dogmas de andar por casa), no dejo de marcarme objetivos en mi infinita ingenuidad. Casi siempre los mismos:
¤ Encontrar mi media naranja (o la naranja entera)...
[set mode disney ON]
...esa persona que, según dicen, permanecerá junto a mi hasta que uno de los dos, el menos afortunado, se convierta en polvo...
[set mode disney OFF]
... o consume el mismo en una ruptura unilateral del contrato de enamoramiento. Y, lo que es más importante, que no sea la media naranja de otr@.
¤ No olvidar a l@s que se fueron porque, en cierta forma, lo que dejamos en este mundo es reflejo de lo que alguna vez fuimos. Recordar a los que completaron el ciclo y a los que se marcharon antes de tiempo.
Y, en general, dar el giro de ciento ochenta grados a mi vida que tanto tiempo llevaba aplazando.
¿Propósitos? Quién dijo miedo...
Y yo me pregunto, para que servirán realmente los propósitos de año nuevo? Será quizá una penitencia psicológica a modo de tortura por aquellos que no somos capaces de cumplir? En fin, veo que eres valiente y a pesar de todo no has desistido todavía, aunque a principios de año es pronto para sopesar... ya contarás en diciembre... jejeje..
PD: Está de más, por los comentarios que he leído, decirte que en realidad lo bonito, para mi, no es que puedas describir de esa forma tus sentimientos y vivencias, sino que lo realmente importante son los sentimientos que despiertas en aquellos que tienen la suerte de leerlos.
Yo para este nuevo año me he propuesto no hacerme ningún proposito para este nuevo año salvo por el firme propósito de no hacerme ningún proposito para este nuevo año... Así que parece ser que por una vez lo he conseguido.
Que sea leve, compañero. Nos leemos...
-- Wayfarer
by: La Bitácora del Caminante el día Enero 18, 2006 04:45 PMeres increíble , amo tus relatos de phiccionalidad y/o/u recurrencia y ese realismo sucio que impregna alguno de tus relatos ;) me gustaría conocerte en persona y mantener alguna conversación acerca de nada sustancial , al phin y al cabo de coruña a madrid no hay mas que un inphierno pherroviario
un abrazo , ángel
by: ángel el día Enero 18, 2006 10:44 PMEl más afortunado es el que se va primero, te lo digo y te lo repito desde la atalaya que me proporciona la experiencia. Al que permanece le quedan los recuerdos que son la esencia de las horas felices. No sirve para nada saberlo. Príncipe Valium en tí confío...
by: José Mª el día Marzo 12, 2006 10:19 PM




