Noviembre 07, 2007

Ánima

Cada día, desde que abría los ojos hasta que viajaba al reino de los sueños, debía luchar contra un enemigo incansable. Médicos de bata blanca, psiquiatras y psicólogos de jeringuilla o diván, cirujanos con traje y corbata, matasanos de costumbres estrafalarias, todos decían conocer su enfermedad pero ninguno tenía una cura. Pastillas blancas y azules, monólogos y más pastillas, bisturíes afilados, ungüentos viscosos y malolientes. Había probado todo pero aquella maldición seguía robándole la vida. Despacito y sin piedad iba borrando todos sus recuerdos.
[difuminando su vida]
Todo empezó con algunos pequeños olvidos. Algún fantasma se dedicaba a esconder cosas cotidianas en sitios que él nunca habría imaginado. Paulatinamente fue olvidando detalles concretos cogidos de lugares al azar de su memoria. ¿Cómo se llamaba aquel restaurante? ¿Quién era esa mujer que le miraba fijamente? ¿Qué pretendía el hombre que le observaba desde su garita cada vez que entraba en su portal?
[el que todo lo sabe]
Y entonces, un buen mal día, se dio cuenta de que su vida ya no le pertenecía. La apisonadora que iba destruyendo sus recuerdos, el gusano que había dejado su mente como un queso gruyere, se había apropiado de lo que una vez le importó y que ahora, por desgracia, no recordaba. La deforestación de su mente era tal que no daba abasto plantando nuevos recuerdos.
Era como volver progresivamente a la infancia, desaprendiendo todo lo que sabía. Embutido en su traje espacial, con una escafandra de colores, se sumergía en su mente buscando respuestas, intentando hallar el lugar donde, según dicen, reside el alma. Temía que la enfermedad, un día cualquiera, se llevara la última y más importante pieza de su rompecabezas y le dejara vacío como un botijo, fuera lo que fuera ese artefacto desconocido.
[¿recipiente?]
Los días trascurrían uno tras otro con una lentitud pasmosa pero, por alguna extraña razón, las semanas parecían durar algo más que instantes. Si hubiera podido recordar cuándo empezó su enfermedad habría caído en la cuenta de que estaba viviendo el aniversario de los primeros olvidos.
[efeméride]
Se levantó de la cama. Ya era media mañana y su viaje por las entrañas no había resultado nada productivo. Algunos días conseguía rescatar algún recuerdo antes de ser engullido por la podredumbre, otros encontraba alguno malherido y podía aplicarle una suerte de primeros auxilios y esperar que, contra todo pronóstico, sobreviviera. Pero hoy, esa mañana, no había sido capaz de salvar nada. Ninguna fecha señalada, nada de caras conocidas o canciones que por alguna razón debía recordar. Ningún beso o amor de juventud, todos habían desaparecido. Nada en absoluto.
[vacío]
Intentó descifrar los papeles que él mismo había pegado hace meses en todos los rincones de la casa. Pero eran jeroglíficos sin sentido, escritos posiblemente en algún lenguaje arcano olvidado por la humanidad hacía siglos. Los libros se apilaban en las estanterías y, aunque tenían los mismos jeroglíficos, podía pasarse horas mirando sus ilustraciones con auténtico asombro. Recorría cada habitación sorprendiéndose a cada paso por las cosas nuevas que descubría.
Su casa era fría y él no tenía ni la más remota idea de que con sólo girar una manecilla podía acabar con esos temblores. Pero su cuerpo no entendía de recuerdos y ejecutaba mecánicamente la misma rutina todos los días. Si hubiera podido recordarlo habría notado que cada día, más o menos a la misma hora, su cuerpo le empujaba a la calle, a sentir el sol de la mañana.
[por instinto]
En la ciudad, la fauna anónima y la flora metálica le esperaban con los brazos abiertos. Sonreía a cada paso como un niño que acaba de entender una adivinanza, como cada día. ¿Cómo podía saber si cada día era distinto al anterior si apenas era capaz de recordar nada? No, no podía. Y por esa razón no se dio cuenta de que su cuerpo había hecho planes por su cuenta. Su paso se fue acelerando hasta convertirse primero en un trote ligero y, más tarde, en una carrera desenfrenada. Agitaba los brazos y gritaba al sentir el aire fresco deslizándose sobre sus mejillas. No pudo escuchar el frenazo del coche que se le echaba encima y éste no pudo frenar a tiempo. Un golpe seco en sus rodillas y una pirueta imposible y mortal de necesidad. Contra el suelo se partieron huesos y rompieron tejidos. Y en décimas de segundo se dio cuenta de que el final había llegado y de que su alma, dondequiera que estuviera, seguía siendo suya.

Y era lo único que le quedaba.

Clasificado en:
Realismo ficticio
by milio el día Noviembre 7, 2007 11:58 PM
Comentarios

Nono... esto no puede ser... prendo la maquina y una de las primeras cosas que hago es entrar aca.. ya es como una obsesion.. jaja
y bueno, sera porque es un lindo lugar, y lo que escribis me gusta mucho y me llama la atencion sobre todas las cosas...

mmm... este post me hizo acordar a una pelicula xD... aunque solo fue la parte de las notas...y la perdida de memoria obvio!


bueno.. gracias por aceptarme aca :P... pronto te vas a cansar de mis visitas pero bueh!

en cuanto a lo de publicar, es verdad que es dificil el solo pensarlo, pero te iria bastante bien creo yo...

besos!

by: Flor el día Noviembre 10, 2007 01:18 AM

otra vez por aca...

mira: www.lulu.com

si pensas en publicar tal vez te sirva esta pagina, no tenes costos iniciales y el libro se imprime solo si alguien lo quiere comprar.. ademas podes decidir muchas cosas por tu cuenta...

a mi no me sirve porque soy de Argentina, pero a vos puede que si xD


bye bye!

by: Flor el día Noviembre 10, 2007 06:39 PM

No creo que lo haga...imagínate que nadie lo compra, que decepción para el pobre Emilio...el miedo es libre...o quizás no sea miedo...quizas el gran mal de nuesto tiempo...la desidia...sea como fuese no creo que se decida a publicar nada nunca...

by: Pepito G. el día Noviembre 12, 2007 01:04 AM

No estoy de acuerdo en ese punto... bah, en parte... puede ser que sea una decepción, pero nunca está de mas intentar. Quien sabe? puede ser que alguien se interse y lo compre, si le gusta lo recomiende, no creo que sea muy descabellada la idea... esta bueno lo que escribe...

bueno... mejor dejemos que el lo evalue xD

besos!

by: Flor el día Noviembre 12, 2007 02:14 AM

También se puede optar por la vía tradicional y mandar lo que escribes a un editor... por que a los que nos dedicamos a esto nos gusta que las cosas se hagan como se tienen que hacer y pensamos que a los autores también ha de gustarles que lo que escriben sea tratado de la forma correcta.

Además, que coño, de algo tendremos que vivir.

Así que aunque Milio ya lo conoce, por sí alguno más tiene interés:
www.ediciones-de-luna.blogspot.com

by: aralia el día Noviembre 13, 2007 05:01 PM

Flor: ¡Hola otra vez! Me halaga que mi web sea lo primero que visites cuando enciendes el pc. Ya te dije que esta es tu casa, y lo mantengo. Si no encuentras nada nuevo siempre puedes servirte un café y hacerme un poco de compañía ;). Tranquila que no me canso de recibir visitas.
Es posible que te recuerde más a un libro (lo de los olvidos y los papelitos). Nunca recuerdo si es en Cien Años de Soledad o en La Casa de los Espíritus, a veces confundo algunas cosas de esos dos libros (los dos muy aconsejables, en el mismo orden que los puse).
Ya conocía la web de www.lulu.com, la visité hace tiempo. Pero como dice aralia creo que es mejor probar primero por la vía tradicional. Y si esa no funciona siempre nos quedará la red ;).
Sé que quiero intentar publicar algún día (y digo intentar porque, sinceramente, es algo muy complicado) pero por ahora el tiempo se me escapa en otros menesteres. Debo cerrar antes otros ciclos que amenazan con eternizarse y, sólo entonces, pensar en ese pequeño sueño.

Pepito G.: un placer leerle señor G., aunque su nick cambie dependiendo de su estado de ánimo. Veo cierta ironía en sus palabras pero le prometo que si un día consigo publicar algo usted será el primero en tener un ejemplar dedicado. Quién sabe, quizá sea hasta aparezca en el libro ;).

aralia: tienes más razón que una santa (aún siendo ateo -o agnóstico, depende del día- me gusta de vez en cuando usar ese tipo de expresiones. Yo también creo que primero se debe probar por la vía tradicional porque, si funciona, siempre suele ser mejor para el/la autor/a. Y sí, de algo tenéis que vivir (y qué gracia me ha hecho la frase :P).

Autores del mundo, si estáis buscando una editorial dejad de buscar, habéis encontrado una. Ediciones de Luna (http://ediciones-de-luna.blogspot.com/). Recordad ese nombre porque dará mucho que hablar y más que leer ;).

by: milio el día Noviembre 14, 2007 02:00 AM

Genial como siempre, a mi tmb me hizo recordar un par de libros y de pelicular... en fin, decidas lo q decidas, te agradeceriamos (aquellos q te seguimos) q no dejes de publicar aqui, en tu espacio personal, en tu casa... el futuro dira si tus pensamientos se casan con la celulosa o siguen viajando por el ciberespacio! :) hasta otra.

by: skaylla el día Noviembre 14, 2007 07:09 PM