Diciembre 05, 2007

El Reflejo

Su pelo descansaba sobre cama y la almohada yacía inerte en el suelo. Bucles castaños dibujaban un abanico abierto sobre su cabeza en el reflejo que, sobre el espejo del techo, observaba atentamente. Finas gotas de sudor le concedían a su cuerpo un brillo antinatural a la luz de la luna y de algún luminoso que, como una estrella urbana, titilaba insistentemente.
¬ Maldito el día en que te hice caso y pusimos este espejo indiscreto.
Completamente desnuda, con mirada descuidada, repasaba una y otra vez la sucesión de fracasos que le había conducido a la situación en que se encontraba.
[desamparo]
Pensando en el futuro, intentando cambiar hechos pasados, había destruido su presente.

Abrazado a su almohada, en posición fetal, contemplaba su patético reflejo en el espejo que hacía de puerta corredera del armario. Un mechón negro se agitaba con el viento que la ventana, entreabierta, dejaba entrar para arrullarlo en sus sueños. Porque ella no estaba, ni estaría nunca más. Lágrimas negras se agolpaban en sus ojos, luchando por ser las primeras en salir. "El llanto es femenino, que nadie te engañe", le recordaba la voz de su padre, ya muerto y sepultado, en su cabeza. Cuánto daño le habían hecho esas palabras durante toda su vida. Las odiaba pero las obedecía.
Una ráfaga de aire helado se coló bajo bajo la sábana, que ondeaba como una bandera de rendición, blanca como la indiferencia. Tembló ligeramente pero no se resistió. Sentir el frío le reconfortaba, le confirmaba que seguía despierto y que no estaba en mitad de una pesadilla.
[sin final]
Evitando repetir errores pasados, sometiendo sus actos a un escrutinio censor, había hipotecado su futuro.

Sus dedos acariciaban una botella de un alcohol tan caro y exótico que no era capaz de recordar su nombre. En la licorería aseguraban que era el mejor y más suave, un capricho de ricos. Por alguna razón que no terminaba de comprender aquella botella estilizada se le antojaba la bebida más efectiva para ahogar el mal de amores. Y ya llevaba casi media repartida, a partes iguales, con las sábanas. Le gustaba el olor dulzón que confundía sus sentidos con cada trago y odiaba, casi en la misma medida, el sabor de aquel brebaje.
Acercó la botella a sus labios y bebió un largo trago. La mitad del alcohol había acabado resbalando por su barbilla. Torció el gesto, tosió, tuvo arcadas y rió.
[con voz queda]
Dejó la botella sobre la mesilla de madera y, palpando sin mirar, cogió su teléfono con gestos torpes.
Buscó un nombre en la agenda esforzándose por no pulsar las teclas equivocadas, y llamó.

Al tercer escalofrío soltó la almohada y se giró lo suficiente para que su brazo llegara a la mesilla que, junto con el mueble y una mesa antediluviana, constituía el único mobiliario del triste cuarto. Buscaba a tientas un paquete de tabaco que, si sus cálculos no fallaban, debía estar medio vacío. Con un gesto ágil sacó un cigarrillo de la caja. Un instante después estaba encendido y, de su boca, salía una lengua de humo. La nicotina no aplacaba su pena, como tampoco lo había hecho la botella vacía que yacía bajo su cama.
[exhausta]
Maldijo a los fantasmas del pasado y se prometió, mientras exhalaba el humo de la última calada, que no volvería a tropezar otra vez en esa piedra que siempre estaba en su camino, que había nacido con él y le seguía allá por donde iba.
En ese momento su teléfono empezó a vibrar frenéticamente y cayó al suelo desde la mesilla. Lo recogió al momento.

Al otro lado de la línea no había más que silencio. Un silencio que valía más que mil imágenes y un millón de palabras. Un silencio que, por más que se empeñaba, no podía romper. Declaraciones, pensamientos, excusas y promesas luchaban por escapar de aquella prisión sin palabras. Por su cabeza pasaron mil y una excusas, al menos un millón de disculpas y no más de dos reproches.
Pero ya era demasiado tarde.
En un único movimiento secó una lágrima furtiva que ya quería salir de su cárcel y colgó el teléfono. Ya iba siendo hora de derrumbar el presente para construir, con otras piezas, un futuro nuevo.
[otro ciclo]

Clasificado en:
Realismo ficticio
by milio el día Diciembre 5, 2007 12:34 AM
Comentarios

¿Ves? Cuando quieres puedes baby...

by: El retorno el día Diciembre 5, 2007 11:48 AM

me suena me suena...

me suena bien ;)

gran beso.

by: Ácida el día Diciembre 5, 2007 04:33 PM

Buenas Milio!!

llorar es de mujer... que torpes que son los hombres que no lloran por parecer mas fuertes... de hecho creo que muestran mas valor aquellos que no tienen miedo de dejar sus sentimientos al desnudo... pero son cosas que la misma cultura va grabando y que por suerte con el tiempo se van perdiendo... al igual que todo eso de que el hombre no puede ocuparse de las cosas de la casa... son tipicas cosas que salen de una mente cerrada :(

y ni hablar del silencio... una de las mejores formas de comunicacion diria yo... un silencio equivale a una mirada profunda.. y a mil palabras o mas... un silencio basta para decir cantidades de cosas para las cuales no se encuentran palabras, o llevaria mucho tiempo terminar de expresarlas.

practicamente en lo unico que no estoy coincidiendo es en la ultima frase: "Ya iba siendo hora de derrumbar el presente para construir, con otras piezas, un futuro nuevo"
no creo que derrumbar el presente sea necesario, asi como tampoco derrubar el pasado seria correcto.. el futuro hay que construirlo en base a estos dos, tratar de mejorar lo que se esta traspasando en ese momento... y una vez sueperada esa etapa, dejarla intacta, para tener presente a donde no hay que regresar... si lo derrumbas queda la posibilidad de volver a caer en el mismo pozo, porque no tendrias la marca de que es algo que ya viviste.
Solo debes derrumbarlo cuando necesitas esas mismas piezas para construir tu futuro... pero de todos modos, eso no pasaria nunca, porque tenes que cambiar tu presente para cambiar tu futuro...
El futuro es algo que nunca llega... es algo que quiza no existe, porquie al fin y al cabo, siempre termina en presente... no podes vivir el futuro, de nada sirve cambiarlo... si queres mejorar, hace un giro en tu presente, y asi va a ir cambiando a medida que lo recorras...


Bueno niño!! te voy dejando porque si sigo escribiendo me vas a tomar de loca... y no te culpo... es un tema largo que me interesa y que da para debatir.. pero aca estoy sola.. porque yo escribo.. pero nadie me responde como para que pueda crear una conclusion... solo tengo mi punto de vista... y no me gusta no poder ver todas opo la mayoria de las posibilidades.. prefiuero que haya alguien que me marque lo que yo no llego a ver, y que me discuta lo que ve distinto :P

Constancia entonces con el Gim... continua trabajando :).. y si no te gusta la idea del meme igual te invito a pasar por mi blog para que me corrijas las cosas en las que pensas disferente a mi :) pero ´por ahora nada mas vas a poder ver post anteriores, porque ultimamente paso mas por aca que por mi propio blog jaja

Besos!

Adios!!

by: Flor el día Diciembre 6, 2007 04:15 AM

Varias veces leí lo que publicas, y hoy me decido a escribirte y darte mis sinceras felicitaciones, realmente me fascina como te expresas Milo. Es un placer leerte...

by: marian el día Diciembre 9, 2007 05:38 AM

Hola Milio, lo prometido es deuda y me he pasado ( y te dejo el comentario, no solo te leo de manera furtiva)

A ver si nos vemos un día con más tiempo y que sea menos laborable ;P

Saludos mil

La Neozingarraaaa


by: Yavannna el día Diciembre 10, 2007 02:41 AM

UFFF Emilio, no tengo palabras .... cada dia escribes mejor, me alegro de encontrar un ratito para disfrutar de tus palabras

by: Patricia el día Diciembre 10, 2007 02:32 PM

El retorno: hola amigo de los mil nicks ;). Siempre que puedo es por que quiero, lo que no tengo claro es si querer siempre significa poder ;).

Ácida: cuando quieres pueder ser dulce, todo lo contrario que tu nick ;). Beso grande.

Flor: vaya pedazo comentario ;). Quizá al menos uno de los protagonistas de este post piense que llorar no es para hombres pero, al final, acaba sucumbiendo. La frase de "llorar no es de hombres" en cualquiera de sus variantes ha hecho ya demasiado daño a aquellos que la creen a pies juntillas. Por suerte yo la considero una gran mentira.
El problema de los silencios es que son indescifrables y lo que tú crees que es un mensaje claro puede, y seguramente sea así, malinterpretarse. Aún así los silencios son tan necesarios como las palabras.
A veces es necesario derrumbar el presente para construir un futuro distinto. Puede que con las mismas piezas o con otras. Igualmente en ocasiones es necesario empezar de cero para darse cuenta de lo que se tenía o de lo que se carecía. ¿Nunca has tenido que desmontar algo para darte cuenta, al montarlo de nuevo, de que habías encajado mal alguna pieza?
El presente existe durante un instante. Antes de nacer es futuro y antes de morir ya es pasado. No hay nada más desconcertante que no intuir qué nos depara el futuro inmediato.
Valga esto de pequeña discusión. No intento convencerte de nada, son sólo mis pensamientos y en ellos no hay ninguna verdad universal. O, de haberla, he dado con ella por mera casualidad ;)
Esta es tu casa, puedes instalarte cuando quieras. Te cedo una habitación en mi blog ;). Pero el tuyo no lo descuides. Pasaré de vez en cuando, en la medida en que mi poco tiempo me lo permita. Aún así suelo ser silencioso, paso sin ser visto.
Besos!

marian: muchas gracias marian. El placer es mío. Como digo siempre, ésta es tu casa.

Yavanna: ¡poderrosísima neozíngarra! Me siento honrado con tu visita a mi chamizo patriarcal ;). Sí, un día tenemos que quedar. Ahora en Navidades, que todos los gatos son pardos y hay más tiempo libre. Ya os llamaré para quedar un fin de semana de éstos, y si se me olvida me llamáis vosotros :P.
Saludos cordiales ;)

Patricia: ¡Qué sorpresa! Vaya visita más inesperada. Bueno, no del todo porque nos vimos el otro día xD. A ver si encuentras mucho más tiempo libre, aunque no sea para venir a visitarme. Besos!

by: milio el día Diciembre 11, 2007 02:14 AM