Diciembre 11, 2007

Mi Lugar en el Cosmos

Miedo huía despavorido por el laberinto de corredores construidos en el principio de los tiempos mis tiempos. Corredores que Cordura había derruido en parte, inmerso en la batalla sin fin por el control de mi mente.
Con ropas andrajosas y un sombrero que se caía a cada momento, Miedo miraba sin ver, con ojos vacíos, el camino que debía llevarle al destierro. El rey de mis fantasmas sentía, por primera vez en su existencia, la puñalada gélida del pánico.
Pero aún había una alternativa al destierro.

Caos sonreía a medias. Una parte de su rostro mostraba una mueca de satisfacción mientras que la otra se contraía en una expresión de rabia.
¬ Cómo se atreve ese infeliz...

Indecisión caminaba cabizbajo y cejijunto, rumiando delirios de grandeza que nunca se vieron realizados. Recordando momentos estelares que había truncado con un único pensamiento, con la ponzoña de reflexiones insidiosas entrevenadas magistralmente en una secuencia de ilusiones.
¬ Maldito inconsciente...

Amor, el fantasma tímido y de apariencia benévola, rugía de rabia y desconcierto en la cima de un túmulo funerario. Bajo sus pezuñas yacían los cadáveres de amores olvidados, algunos muertos violentamente, otros por desgaste.
El camino que serpenteaba en las laderas del desengaño, por el que solían peregrinar los idilios en estado terminal, estaba vacío y descuidado, invadido por las malas hierbas.
[cementerio de elefantes]
El ciclo se había roto, otra vez.

Desidia descansaba bajo la sombra de un ciprés. Sus manos, cruzadas sobre el pecho, temblaban ligeramente. Un sombrero de paja ensombrecía sus ojos con la proyección de la luz mortecina de un sol moribundo. Sabía que las cosas habían cambiado y que pasaría mucho tiempo ocioso.
[bostezó]
¬ ¿Qué es una temporada en comparación con toda la eternidad? Iluso.

Memoria se mesaba su larguísima barba blanca con aires reflexivos. Sentado en un tajo de madera, con la melena gris descuidada y dispersa a su alrededor, revisaba sus apuntes con atención. Algunos eran tan antiguos que llevaban años sin considerarse siquiera recuerdos. Otros tan recientes que aún estaban siendo escritos. Le había costado mucho esfuerzo reunir vivencias tan dispersas de la gran biblioteca sin catalogar de la mente-sujeto.
Y quizá estaba cometiendo el mayor error de su existencia. Había sido una decisión arriesgada y tendría que asumir las consecuencias. Debía poner fin al período de turbulencias que había convertido su existencia en un sinvivir plagado de momentos miserables. Tanto caos le estaba matando.
Ya estaba hecho. Los recuerdos habían sido dispuestos en el orden apropiado y la conciencia del sujeto había sido bombardeada con armas de racimo. Sólo quedaba esperar. Y la paciencia le sobraba.

En una cafetería al azar, tomando el enésimo café del día, encontré el camino hacia la trascendencia. Recuerdos recientes e imágenes que creía ya olvidadas aparecieron mágicamente ante mis ojos.
Aprendí de mis errores pasados y pude predecir algunos del futuro. Aposté por el caballo perdedor para probar hasta donde llegaban mis limitaciones. Soñé con un futuro oculto en una niebla de improvisación. Decidí recobrar el control de mis actos y luchar por cosas que merecieran la pena, sin medir las consecuencias de resultados inesperados.
Y entonces, sólo entonces, encontré mi lugar en el cosmos. La voz de un poeta me confirmó que no estaba equivocado:

"Vivir a la deriva
sentir que todo marcha bien"
1

[cogí el timón]

Los fantasmas desaparecen cuando son desterrados y sólo una situación específica, como si de un ritual se tratara, puede devolverlos a la vida. Miedo sabía que su destierro era inminente y que sólo le quedaba una alternativa: pedir un indulto al Innombrable.
El que vivía en los confines de la nada, antes de la luz que marca el final del camino, lo esperaba en su trono de obsidiana. Aquel al que los sólo temerarios y los borrachos llamaban por su nombre verdadero sin estremecerse: Muerte.
Miedo arrastraba sus pies cuando llegó al último peldaño de la escalera negra. No necesitó levantar la vista para saber que Él le estaba mirando con los ojos, de tenerlos, inyectados en sangre, evaluando si debía destruirle en ese momento o después de escuchar lo que debía decirle. En su cabeza retumbó una voz profunda:
¬ Sé lo que buscas y conozco lo que has de encontrar. La respuesta a todo vendrá con el tiempo. El cuándo será tu incógnita, no oses preguntarlo. Vuelve a tus dominios y espera el momento apropiado.
Tras un largo silencio Miedo se dio la vuelta y, cuando ya se marchaba, la voz volvió a meterse en su cabeza:
¬ Nada dura para siempre. Todo muere, algún día.



1 Parte de Quemando tus recuerdos de Extremoduro, del disco Somos unos Animales.
by milio el día Diciembre 11, 2007 01:34 AM
Comentarios

Hola Milio!

Pasa a saludarte nada mas y a amueblar mi habitacion, jaja.

No dejo comentario acerca de klom que acabo de ller, porque me tome un largo tiempo para terminarlo, cosa que en otro momento me hubiese lllevado unos mitutos maximo. Mi cabeza es un gran torbellino, y no puedo evitar que se me mezclen las cosas, no dejo de relacionar todo con todo, pero no de la forma en que lo hago habitualmente, sino de una forma bastante desordenada...

cuando me sienta un poco mejor, me doy una vuelta y lo releo, quiza entonces comente algo, y tmb dare una vuelta por mi propio espacio, asi actualizo, aunque mas no sea una pequeña entrada.

Saludos!

Suerte para todo lo que te propongas!

Besos, Flor.

by: Flor el día Diciembre 13, 2007 12:13 AM

Perpetua metamorfosis la tuya Milio. Constame que las cosas buenas las escribes en la vida real. Pensando en 2007 que te trajo una nueva sobrinilla. ¡Animo!.

by: johnymepeino el día Diciembre 14, 2007 02:36 AM

Me congratula que los breves consejos editoriales que te di en tu tierna juventud hayan ido logrando esta progresiva y estupenda mejoría desde 'Generación Z' a tus ensayos actuales.
Sin embargo, respecto al contenido, no olvides jamás que hay algo que nunca muere: ¡los viejos rockeros!

by: Txandre el día Diciembre 23, 2007 04:07 PM

Feliz Navidad Milio!!

by: Flor el día Diciembre 25, 2007 05:13 PM

Flor: hola otra vez, ya vi los muebles nuevos ;). No es necesario que escribas sobre lo que has leído, hazlo sólo si quieres. Igualmente será bien recibido. No soy de felicitar la navidad porque esta fiesta no va conmigo. Prefiero felicitar el año nuevo o las vacaciones. O mejor, desear felicidad.

johnymepeino: escribir sí escribo en la vida real y, supongo, sobre la vida real. Pero es que a veces la realidad es tan aburrida... Si el 2007 fue bueno por muchas cosas (sobre todo por mi sobrina) el 2008 será mejor. Antes de que acabe este año mi sobrinilla estará llamándome tío Milio y a mí se me caerá la baba en cantidades ingentes.

Txandre: ¡O'Xandriño! Fuiste mi primer editor, eso no lo olvido ;). Si algún día soy famoso intentaré ocultar que un día escribí esa aberración y tú podrás forrarte en los programas de televisión sacándolo a la luz. Oh yeah, los viejos rockeros nunca mueren ni se retiran. ¡Encarga un par de chupas de cuero y una harley que ya va siendo hora de renovarse!

by: milio el día Diciembre 26, 2007 03:40 AM