Marzo 31, 2003

Kamikaze

Aún no había amanecido. Su ropa no podía aislarle de la arena del desierto (con la que creció y la que le vería morir). El viento soplaba meciendo pequeñas nubes arenosas inmersas en infinitas colisiones. Hashîm (destructor del mal) volvió la vista atrás. Su casa, su familia, su hogar... Fadua (sacrificio), su mujer, a la que conoció cuando no contaba los quince años, que le dio su primer hijo poco después. Ella sobreviviría, siempre fue más fuerte que él.
¬ Perdóname por lo que voy a hacer ...
Sus hijo Sâmeh (el que perdona) le recordaría algún día como el padre que se sacrificó y le admiraría. Sin embargo, su hija Radieh (obediente) lloraría su muerte con resignación pero con un rechazo que duraría toda su vida.
¬ Os he querido demasiado...
En su cabeza repite el plan una y otra vez, como lleva haciendo desde hace semanas. Su alma está en paz. Ha hablado con el Altísimo, que le espera allí donde los mortales no pueden llegar. Le duele dejar en el mundo a sus seres queridos. Uno a uno se va despidiendo de ellos en su largo camino por el desierto. Se gira una vez más para contemplar cómo el amanecer lo pinta todo con su luz rojiza que da la vida. Su último amanecer.
Abre la puerta del desvencijado coche que le llevará al cielo.
[la senda del destino]
Arranca. El motor se queja renqueante, parece no querer funcionar.
¬ Vamos amigo, un último esfuerzo.
Y salta la chispa. Lentamente se dirige hacia su objetivo, no puede levantar sospechas. La concentración es superior a los recuerdos, a la melancolía, al dolor por propia su muerte. El camino se hace eterno, el coche parece no avanzar, todo parece detenerse. El viento, ajeno a lo inminente, sigue con su juego milenario. Acaricia la chapa del coche como un gran gato jugando con su pelota, ronroneando.
A lo lejos se encuentra el objetivo, ya no hay vuelta atrás. Medio kilómetro, trescientos metros, cien metros y el coche está apunto de exhalar su último suspiro.
¬ Alá me observa, Alá es el más grande. Por ti muero, Alá.
Se oyen las ráfagas de los disparos, se escuchan los gritos de alarma, un gran estruendo y después, el horror. El pánico tallado con un cincel en las caras de los caídos, el horror impreso en los rostros de los superviviente. La incomprensión en los llantos anónimos.
Al final del día unos reirán y bailarán en sus celebraciones, otros llorarán por los caídos. La guerra continuará, caerán las bombas, silbarán las balas, gritarán los inocentes (porque en una guerra todos creen ser inocentes) y se escribirán con lentras sangrientas los renglones en el libro de la historia.

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Realismo ficticio
by milio a las 10:27 PM | Enlace Permanente

Bucear

Hoy he bajado a comprar tabaco a los chinos. Había un hombre (yo creo que un poco borracho) hablando con el dependiente. No se entendían el uno al otro.
¬ Yo es que si no buceo por las noches no duermo tranquilo.
¬ Ah, si, cabezasinonotranquila, dololdecabeza.
¬ No, no, bucear.
Y hacía gestos de nadar en una piscina...
[tremenda borrachera]
Y yo entonces he empezado a pensar a que se refería tan singular personaje. Puede que tuviera una piscina climatizada en su casa y que se dedicara a hacerse unos largos todas las noches...
[improbable]
Puede que todas las noches llegara a su casa en tal estado que creyera bucear cuando entraba en la cama...
[a mí me ha pasado alguna vez]
En fin, que al final he llegado a casa con ganas de descifrar el enigma del buceo. Esta noche quizá no duerma...
[o sí]

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Yo, me, mí, conmigo
by milio a las 03:17 AM | Enlace Permanente

Marzo 29, 2003

Directo

Me encantan los conciertos. La música en directo amplifica las sensaciones que experimentas cuando escuchas una canción. Una masa de cuerpos movidos por una misma batuta. Voces unidas en un canto reverente. Una fiesta de la música.
Aún recuero mi primer concierto: AC/DC en Las ventas, hace unos añitos...
[tiempos de rebeldía]
Fui con un vecino bastante mayor que yo, fue mi primera toma de contacto. En la entrada no cabía más gente, reinaba un ambiante de camaradería general. Todos, y yo el primero, estábamos ansiosos porque comenzara el espectáculo. Entramos como pudimos en una plaza que nos recibió con los brazos abiertos.
¬ Vamos a sentarnos arriba.
¬ Qué? Yo me quedo en primera fila.
¬ No sé, tu madre me mata si se entera de que te dejo sólo ahí abajo... pero bueno, quedamos en el metro al salir.
Primera fila. No me lo podía creer, podría ver a Angus Young hacer magia con su guitarra, podría casi tocar es escenario...
[podría asfixiarme durante casi dos horas]
Así que ahí estaba yo, un renacuajo en tierra de nadie. La plaza comenzó a llenarse, y yo estaba sólo. Sólo en medio de la marabunta. Conocí a unas chicas y me quedé con ellas durante el concierto. A una tuve que ayudarla para que no la asfixiaran contra la verja de seguridad (durante dos largas horas...). Y a la salida, como era lógico, no encontré a mi vecino.
Una sensación de triunfo (y un pitido de oídos) me acompañó durante los siguientes días. Aún lo recuerdo con nostalgia.
Otro concierto que me trae muy buenos recuerdos es el de DefConDos en La Riviera. Hace unos añitos también. Hasta salí en la televisión. Pongámonos en situación: tres amigos y un destino. Habíamos estado bebiendo algo y nos habíamos fumado algún porro...
[transgresor]
... así que estábamos un poco perjudicados. Al entrar vimos las cámaras del Canal+ y, ni cortos ni perezosos, nos lanzamos hacia ellas. ¿Por qué me sacaron a mí? Porque dije unas palabras que marcarían un antes y un después en el transcurso de la historia. Me preguntaron qué me parecía el grupo y contesté, textualmente:
¬ Son cojonudos, las letras están de puta madre.
[en qué estaría pensando?]
Aún me río a carcajadas cuando veo el vídeo y pienso que si me sacaron fue porque dije la mayor estupidez. Durante el concierto me tiré dos veces desde el escenario (cosa que no he vuelto a repetir) y además, una de ellas casi me caigo con un amplificador encima. Es una sensación extraña eso de encontrarte de cara al público y levantar los brazos para tirarte...
[no te hacen ni caso]
... los levantas otra vez ...
[la gente te ignora]
... y a la tarcera ...
[poco a poco se preparan para recibirte].
Y saltas encomendándote a medio santoral, cierras los ojos y te despides mentalmente de las personas a las que quieres y es entonces cuando te cogen. Te sientes como un fardo al ser transportado por muchas manos anónimas hasta que la masa te escupe contra el suelo. Al menos tuve más suerte que un amigo, que aterrizó de cabeza.
Qué cantidad de recuerdos ...
Y el mejor de todos ha sido el de Marilyn Manson en Madrid, el primero que hizo. Nos disfrazamos para la ocasión. Le quité el pintalabios y alguna cosa más a mi hermana y nos fuimos a casa de un amigo. Allí nos pintamos los unos a los otros, nos teñimos el pelo (con un spray que debe ser hasta cancerígeno) y nos echamos unas fotos.
[no os asustéis aún...]
Y recorrimos medio madrid de esa guisa. Nunca me he sentido más el centro de atención. La gente nos miraba fijamente, se apartaba de nuestro camino y se reía a nuestras espaldas. Pero yo me reía del mundo. Antes de que acabara el concierto mis amigos pudieron quitarse el maquillaje en el baño, pero yo no pude...
[maldición]
Así que desandé el camino hasta la casa de mi amigo con la cara totalmente desfigurada. parecía sacado de una película de terror (y mala además).
[el imbécil menguante]
No se nos ocurrió otra cosa que entrar en un burger. Miras a la cajera que aún no te ha visto.
¬ Danos tres menús whopper...
¬ Tres menús... joder!
[sí, me ha visto]
¬ Qué venís, del carnaval?
La cara de imbécil que se te queda en ese momento es digna de un anuncio de MasterCard, no tiene precio.
Pero sea como sea, nunca he dejado de disfrutar en los conciertos. Conectar con el resto del público, cantar las canciones hasta quedarte sin voz. No conozco una forma mejor (bueno, sí, conozco una...) de descargar adrenalina.
No apagues la música, nunca.

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Yo, me, mí, conmigo
by milio a las 01:23 AM | Enlace Permanente

Marzo 28, 2003

Cacerolandia

Anoche estuve despierto hasta las tantas. Inmerso en una travesía astral que me llevó de un lado a otro montado en mi alfombra mágica. Mis ojos se cerraron a las tres. Así que cuando el despertador ha comenzado a sonar he utilizado el plan B, el de las noches sin descanso: atrasarlo sistemáticamente en intervalos de dos minutos. Parece una estupidez, pero vas despertando poco a poco (eso sí, te tienes que dar más prisa porque tienes el tiempo más justo).
[sí, es una estupidez]
Luego te entran las prisas... Llegas apurado al trabajo y crees que acabas de traspasar las puertas del inferno. Tienes los ojos de Lucifer.
El sueño te domina durante todo el día, tienes que hacer esfuerzos titánicos para no dormirte. Y bostezas, se te saltan hasta las lágrimas...
[cantidades ingentes de café]
Y además, surge un problema y te quedas... hasta las diez.
Te diriges por instinto hacia el metro. Te sientas en el vagón y cierras los ojos sin poder evitarlo.
[como siempre]
Oyes una voz a lo lejos. Es una mujer, que debe estar medio loca, lanzando impromerios contra medio vagón. No te dignas ni a abrir los ojos. Ya se callará.
Despiertas en tu estación y ya cuando estás casi en la calle empiezas a oir un sonido estraño. Una especie de traquetreo. No puede ser, una manifestación en mi barrio? Pero si somos cuatro gatos!
Efectivamente, no debe haber más de treinta personas. Todas ataviadas con sus cacerolas y sus respectivos palos. Y algún despistado iba con su botella de anís.
¬ No a la guerra! No a la guerra!.
Pensé en unirme a ellos, reivindicar otra vez, pero no me quedaban fuerzas. Les acompañaré en el sentimiento. Caminando hacia mi casa vi alguna tímida cacerola asomar por una ventana anónima.
Empiezo a preocuparme porque ultimamente no sé lo que pasa en el mundo. Me encuentro totalmente aislado. Lo que, por otro lado, quizá sea lo mejor.
¬ Por dios, mátenle ya. No ven que esto no es vida? No ven está postrado en una cama desde hace años? Déjenle morir en paz...
¬ Quizá sea lo mejor, lleva demasiado tiempo fuera del mundo. Descansa en paz abuelo.
[sí, es mejor]

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Cosas que pasan
by milio a las 03:00 AM | Enlace Permanente

Marzo 26, 2003

La corchea de la vida

Siempre he pensado que cada momento de la vida se puede asociar a una canción. Mi memoria está enlazada con las melodías de mi vida. No conservo apenas recuerdos de mis primeros años de vida, quizá algún fragmento, algún matiz, pero poco más. Pero si en el momento en el que llegué a este mundo sonaba una canción, esa era Born to be wild.
Mi infancia no la rigió una partitura. Transcurrió tranquila, sin sobresaltos. Una infancia normal y anónima, una transición hacia el maravilloso mundo de la edad del pavo. Las canciones que escuchaba eran aquellas con las que las monjas (aquellas que crearon a este pobre diablo) me martirizaron. Aquél mítico padre nuestro (que no pienso escribir en mayúsculas), el himno del colegio... en fin, esas repelentes canciones de capilla. He llegado a pensar, con los años, que todo aquello que intentaron meterme a presión ha conseguido el efecto contrario.
Y cuando llegó la adolescencia yo la recibí con los brazos abiertos. Libertad, divino tesoro. Fueron años de rock, fueron tiempos de Highway to Hell. Nos revelamos contra todo aquello que nos quisieron imponer, intentamos cambiar muchas cosas, nos enganchamos en los vicios sólo por parecer mayores (y ahora queremos volver a ser pequeños), avanzamos a pasos agigantados hacia la madurez sin saber que algún día desearíamos todo lo contrario. Nos quejamos de nuestras familias, de los padres que a nosotros nos parecían dictadores. Nos reimos de las charlas de sexo que nos daban las pobres monjitas (que de eso no sabían nada), fuimos crueles con nuestros semejantes. Quisimos ser líderes de algo que no existía, tener poder en un grupo que, de por sí, no pintaba nada en el mundo. Vivimos los primeros amores platónicos que nunca olvidaremos, nuestros primeros besos. Intentamos vivir la noche durante la tarde, nos revelamos por el toque de queda que nos impusieron nuestros padres, nos dimos a la bebida como una liberación, fumamos nuestro primer porro como transgresión. Vivimos intensamente aquellos años. Y al recordar esta etapa mis neuronas entonan el mítico Smells Like Teen Spirits.
Crecimos...
...y entonces nuestra virginidad se esfumó sin decir adiós. La echamos. Las monjitas (las pobres e hipócritas monjitas) se cansaron divagar sobre el sexo, de lobotomizarnos con el miedo a la justicia divina. Mi virginidad se despidió de ellas con una sonrisa. Nos quedamos con aquella mirada, suspendimos el momento en el infinito, y desamos que la siguiente vez fuera mejor... Y, de paso, matamos a la cigüeña todopoderosa que traía a los bebés con un pan debajo del brazo. Las notas de Satisfaction retumban aún en mi cabeza.
Antes o después (los que tuvimos suerte) conocimos el amor. Intentamos explicar que se siente al estar realmente enamorado, pero no supimos. Acaparamos todas sus miradas, guardamos un pedacito de sus labios y soñamos. Nos cambió la cara, nos cambió la voz, nos adaptamos. Nos sonrojamos, reímos como nunca y deseamos poder volar. Nos sentimos vivos. Cantamos Alive.
Tarde o temprano llegó el desengaño. Sueños rotos en mil pedazos, espejos astillados por la cruda realidad, aquella nube negra que nos seguía a todas partes. Experimentamos la incomprensión, nos marchitamos lentamente. Sufrimos imsomnio, perdimos la sonrisa e imaginamos que no nos podría pasar nada peor. Sonó el triste lamento de Last Kiss. Y después vino la rabia, las ganas de pelearnos con el mundo, de dejar las cosas claras. Decidimos luchar y nos sentimos heridos, nos habían hecho demasiado daño. Desgarramos nuestras cuerdas vocales con Mudshovel.
Estudiamos, trabajamos, entramos por la puerta pequeña en el mundo. Planeamos una vida que nunca viviríamos, reimos histericamente con nuestro primer e ínfimo sueldo, y tarareamos If i were a rich man.
Seguimos nuestros principios, nos encaprichamos con nuestros ideales. Luchamos por lo que siempre quisimos y nunca nos quisieron dar. Hicimos oir nuestra voz, dijimos las cosas como las pensábamos. Y nos manifestamos. Recorrimos las calles con pancartas, nuestros recuerdos con una linterna y nuestro futuro con unos prismáticos. Nos unimos, reivindicamos, pensamos como uno sólo y dijimos basta. No nos escucharon, nos dimos cuenta de que no pintábamos nada, nos desilusionamos. Volvimos a casa cabizbajos. Despertamos y seguimos gritando, intentamos detener los misiles con nuestras voces, pero pesaban demasiado. Intentamos quitar una absurda ley de desenseñanza pero no nos dejaron. Quisimos quitar el fuel con nuestras manos, pero apenas nos lo permitieron. Quisimos correr la cortina, ver que había detrás de todo aquello, pero se rieron de nosotros. Nunca nos alejamos de lo que buscábamos, nunca dejamos la senda. El ruido de la batalla no silenció nuestras voces cuando cantábamos Sunday Bloody Sunday.
Seguiremos luchando.
[siempre]

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Metafísica
by milio a las 10:04 PM | Enlace Permanente

Marzo 25, 2003

Risas

Esta mañana, yendo aún con los ojos pegados por el sueño, me he encontrado con una vieja amiga...
[no una amiga vieja]
Cuando me ha visto con el traje y la corbata (muy majo yo) lo primero que me ha dicho ha sido:
¬ Huy, qué gracioso!
[lo mejor que te pueden decir?]
Yo me he reído y la he dicho que si es eso lo que le inspiraba.
[reconozco que a veces tengo cara de chiste]
Hemos estado hablando de todo un poco y cachondeándonos del traje...
¬ Joder, si es que me lo pongo y compro hasta el periódico (en vez de aprovechar el que me dan en el metro).
...
¬ Ahora me llaman de usted...
...
¬ Me siento como un pingüino...
En fin, las típicas gracias de las ocho de la mañana.
Sales a comer y quedas con unos amigos. ¿Y qué hacen nada más verte?
[reir]
Empiezas a pensar que quizá lleves un monigote pegado en la espalda. Comes, te manchas la corbata y regresas al trabajo en pleno trance, picado por la mosca del sueño (Tsé Tsé?).
De vuelta a casa paras en los chinos a comprar tabaco. La dependienta se ríe también, pero no se lo tomas a mal, ellos se ríen siempre. Deben ser las personas más felices del mundo, y los más precoces en cuanto a patas de gallo se refiere.
¬ Quequiele?
¬ Un paquete de Lucky.
¬ Luckyno.
[ya lo sabías, llevas meses preguntándolo]
¬ Hmmm, pues dame uno de Marlboro.
¬ Malboro?
Pregunta retórica, no espera tu respuesta. Se toma su tiempo para abrir un cartón y te da un paquete con la misma sonrisa.
¬ Sabequeesnuevo?
¬ Qué?
¬ Nuevo, malboronuevo.
¬ Ah, sí, lo vi ayer.
¬ Si? Yonovelmalboronuevo, nonuevo, malborononuevoyonosaber...
[y así durante un minuto]
No la entiendes una mierda, así que dedides sonreirla mientras le dices, finalizando la conversación:
¬ Sí, es nuevo.
Y entonces comprendes que quizá ellos sonrían cuando no entienden lo que les dices, que es lo que acabas tú de hacer...
[además de poner cara de circunstancias]
¬ Bueno, hasta luego.
No sabes por qué te despides si nunca te contestan...
¬ Alalego.
[alalego?]
Entonces, el viaje que te queda hasta casa lo pasas repitiendo mentalmente la despedida, combinando las sílabas.
¬ Alalego? Laleago? Agolale?
Y no te entiendes ni a ti mismo.

Además, mientras escribes estas palabras te das cuenta de que tienes una obsesión con la vieja. Siempre que quieres escribir viaje acabas poniendo vieja.
¬ Alalego?

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Yo, me, mí, conmigo
by milio a las 11:05 PM | Enlace Permanente

Marzo 24, 2003

Baile binario

Esta mañana, a las siete en punto, los despertadores (los móviles con vibrador) daban brincos de alegría sobre la mesa. Parecían decirme "Buenos Días"...
... pero decían:
¬ No te duermas cacho perro...
Abres los ojos y en un acto mecánico vas desactivando una a una todas las alarmas. Como un ritual. Te giras y ves que la rutina te sonríe, con su pose chulesca en el marco de la puerta.
¬ ¿Qué va a desayunar? Lo de S I E M P R E?
La apartas de un manotazo y te diriges a la ducha.
Agua caliente...
[tiemblas]
... ¿he dicho caliente? ...
Y llegas al trabajo pronto, con una idea fija de lo que vas a hacer, pero el destino te soprende. Te mandan a un cliente con tu compañero, primera batalla recién alistado. Estás recuperando poco a poco la ilusión. Ves el camino despejado, un camino que seguirás ciégamente, un camino que te puede llevar a una buena posición. Además, disfrutas de tu trabajo.
Es curioso, pero todas las personas que han salido de mi antigua empresa (a la mayoría las han echado) han encontrado un trabajo mejor.
El compañero con el que he trabajado me ha estado contando sus desventuras con su antigua novia. No sé que pasa ultimamente que muchos amigos o conocidos tienen problemas con sus parejas, debe ser que soy un poco gafe. Le preguntaré a Aramís Fuster que de esto sabe mucho...
Estas alegrías que te da la vida son más pequeñas cuando no tienes con quién compartirlas. Es en ese momento cuando te asalta la melancolía (amiga íntima de la rutina) para recordarte que un éxito no sabe igual cuando lo saboreas sólo... Siempre he pensado que la vida es cíclica, que a las malas rachas les siguen las buenas que, a su vez, preceden a otras malas. Y yo sigo esperando en las estación a que pase el tren de la felicidad porque, esta vez, no lo perderé.

Como rectificar es de sabios, debo hacerlo felicitando a Almodóvar por su segundo Oscar y, de paso, me trago las palabras que dije anteriormente.

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Infiernos laborales
by milio a las 09:46 PM | Enlace Permanente

Marzo 23, 2003

Escapada

Si algún adjetivo define el pueblo, ese es remoto. Alguien diría quizá que es el eslavón perdido de la evolución... Tiempo para la reflexión, el descanso del guerrero. Hacer nada o hacerlo todo, cuando cada instante es muy parecido al anterior.
A veces me daba la impresión de que el tiempo se había detenido, fluyendo lentamente por el canal del destino.
Llegamos al autobús con el tiempo justo, un minuto más y no lo habríamos cogido...
[viviendo al límite]
Nuestras maletas las llevamos con nosotros, los problemas se quedaron en la estación. Nos dijeron adiós con la mano. Aunque la rutina se empeñaba en perseguirme el autobús fue más rápido que ella.
[hasta pronto infelices]
Los kilómetros se alargaban hasta el infinito. Las líneas de la carretera parecían no tener fin. Y mientras que en Irak volaban los misiles nosotros veíamos Top Gun por gentileza de la compañía de autobuses...
[ironías del destino?]
Empiezas a pensar que todo es una gran red y que una mano la maneja como una marioneta. Fue de muy mal gusto elegir esa película en este momento. Y, para arreglarlo todo, el conductor encendió la calefacción y aquel autobús comenzó a parecerse al infierno por momentos. Siempre he odiado la calefacción de los autobuses, ese olor a recauchutado y ese calor pegajoso... fue horrible.
Y en el pueblo nos recibieron las estrellas. Es impresionante mirar al cielo y ver ese espectáculo, retroceder en el tiempo. Mil años, dos mil, diez mil, dos millones y nada en ese cielo ha cambiado.
Muchas conversaciones mezcladas con un poco de whisky. Mucho tabaco y más palabras. Hacerte un psicoanálisis contínuo y olvidar por un fin de semana la gran ciudad. Muchas son las cosas que pensamos, demasiadas las conclusiones a las que llegamos.
Hablamos del pasado, del presente y del incierto futuro, envueltos en una neblina constante...
[fumamos demasiado]
Y muchas horas de conversación se las dedicamos a nuestras respectivas ex. Analizamos los problemas, los errores de unos y de otros y comprendimos un poco más a las mujeres.
[nunca lo suficiente]
Pasamos frío, mucho frío. Las estufas que teníamos no daban más de sí. Estábamos en un microclima: en casa hacía más frío que en la calle, curioso pero cierto.

En el viaje de vuelta jugamos otra vez con el tiempo y llegamos a la estación tarde. Tuvimos suerte de coger el autobús. Además, no quedaban dos asientos juntos. No hay nada peor que un mal compañero de viaje, como el que me tocó a mí. Uno de esos que se creen que los dos asientos son suyos. La primera media hora guardas las formas y viajas encogido. Al final acabas cansándote y empiezas a comerle el terreno. Un codo por aquí, un poco de fuerza en la rodilla...
[guerra de guerrillas]
El te mira lleno de odio...
Tú le fulminas con la mirada...
Y al final acaba cediendo y te recreas un poco con tu pequeña victoria. Y entonces comienza la película. Es divertido ver una película con el discman sonando a todo volumen. Inventas el argumento e imaginas los diálogos. Convertír una película pésima en una divertida comedia.
Y en Madrid nadie va a buscarte. Cargas con las maletas y ves, seguiéndote de cerca, a todos tus problemas. La rutina te sonríe y te dice:
¬ Te veré mañana...
[hasta mañana pues...]

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Yo, me, mí, conmigo
by milio a las 11:02 PM | Enlace Permanente

Marzo 21, 2003

En marcha

En poco más de una hora sale al autobús que me lleva al pueblo. Renovaré energías, buscaré la luna y me bañaré en las estrellas. Y escribiré en un papel cualquier cosa que se me ocurra.
Os veo en las estrellas.

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Yo, me, mí, conmigo
by milio a las 06:21 PM | Enlace Permanente

Marzo 20, 2003

El circo de los horrores

Suenan tambores de guerra. Los tres ginetes del apocalipsis (ya, ya sé que eran cuatro...) arrasan cuanto está en su mano. Sus garras cortan la carne y rompen los huesos. Han llegado los tres justicieros. Dos montan poderosos corceles y el otro tiene suficiente con poder mantenerse sobre su mula de combate. Ansar el magnífico le llaman. Uno canta Born in the USA, otro God Save The Queen y el último Doce cascabeles lleva mi caballo. Extraño pero mortífero trío, máximo exponente de la codicia humana.
¬ Y a este para que lo necesitamos? - le dice el lord al ranchero.
¬ Déjale que está cargando los bultos...
[eso es apoyo logístico]
¬ Nosotros no queremos petróleo... queremos la paz.
Por eso enviamos un petrolero como apoyo logístico...
[no somos gilipollas]
En el mundo se podrán escuchar muchas voces. Podremos protestar, manifestarnos, salir a la calle... sólo conseguiremos frustrarnos más. Al final se hace lo que mandan los delirios de grandeza de unos pocos. Pero seguiremos en la calle, seguiremos haciendo valer nuestra opinión. Chocaremos contra los muros de la sinrazón, pero no los derribaremos con bombas, nuestras palabras bastarán.
Podrán decir que somos cuatro o cinco pero no podrán ignorar nuestras voces. Aquí todo el mundo quiere su trozo de pastel. Amig@, si piensas que hay países altruistas desengáñate. Ninguno escapa a la inmensa red de intereses. Es en estas situaciones cuando uno se desengaña por completo de la política.
Seguid tirando bombas si queréis, pero no en mi nombre. Tampoco le déis tintes de guerra santa, no seáis hipócritas.

No pienso encender la televisión. No lo he hago normalmente, pero en esta situación la evitaré más. Nos enseñarán lo que quieran que veamos. No sacarán la imagen de la madre llorando con el cuerpo inerte de su hija en las manos, no sacarán al jóven recien mutilado por un misil inteligente... Veremos el triunfo del ejército de bush y sus secuaces, el dolor y el duelo por los cuatro marines muertos, las lágrimas de los norteamericanos que ni siquiera saben dónde está exactamente Irak.

Bienvenido al circo de los horrores
(si eres un piloto norteamericano no te olvides de coger un mapa mundi en la entrada)

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Cosas que pasan
by milio a las 11:16 PM | Enlace Permanente

Marzo 19, 2003

El día P

Las vacaciones se van acabando, ya veo cerca la vuelta a la rutina. Ayer debería haber ido a cobrar el finiquito. Como chico precabido vale por dos, decidí llamar antes. Me dijeron que no me lo podían dar, que el director financiero sólo estaba por las mañanas y que no me podía firmar el talón...
[hay que joderse]
Así que cambié el plan de vuelo y bajando a velocidad de crucero me dirigí a mi nuevo trabajo: tenía que entregar unos papeles.
A la salida quedé con dos amigos en el Vips de Alcalá. Llegué un poco antes de la hora (hecho poco frecuente) y me tocó esperar dos horas. No sé por qué me gusta el Vips, más de una vez me lo he planteado. Precios abusivos y comida de no muy buena calidad.
[aros de cebolla 3,60]
Además, no te hacen ni caso, los camareros están entrenados para ignorarte. Al pagar mi amiga le dio un cheque-vips (vale seis euros de lunes a jueves hasta las ocho y tres el resto de días) y le dijo:
¬ Si hoy, que es víspera de festivo, vale tres euros no me lo pases.
¬ Vale.
[como el que asiente a un tonto]
Al rato llega otro camarero con una sonrisa y la tarjeta de crédito. Efectivamente, hoy valía tres euros y nos lo han cobrado. Te preguntas qué has hecho mal y te viene a la mente una escena de "The Holy Grail" de los geniales Monty Python en la que dos guardias no se ponen de acuerdo. Es surrealista.
Otro bar y cena en La finca de Susana, restaurante bueno, bonito y barato. Cuando tienes ganas de marcha, cuando crees que va a empezar la noche, los planes se rompen antes de ser planeados. Nos vamos a casa.

El primer rayo de luz del día te da de lleno en los ojos... pero no es suficiente para despertarte. Harán falta muchos rayos durante unas cuantas horas para lograr que abras los ojos. Son las dos de la tarde.
Escuchas la voz de tu madre que dice:
¬ Ha venido el tío.
Un hermano de mi padre. Siempre me gustó, de pequeño, escuchar la voz de mi tio, era un buen signo. Mi tío, un hombre que lleva toda su vida dando tumbos, que no acaba de establecerse. Que tiene cincuenta y tantos y conserva aún la mentalidad de una persona de veinte años, una sonrisa cálida. Siempre nos traía algo, siempre nos contaba que ahora estaba con una mujer, que era la definitiva...
[cuantas han sido?]
... pero sabíamos que volvería a decirnos lo mismo unos meses después. Él ha vivido mucho y muy intensamente. Muchas anécdotas y muchas risas.
¬ Fijaos qué recta es esta mujer que me ha enderezado hasta a mí!.
[a ver si esta es la definitiva]
Disfrutemos de este día del padre.

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Citas anuales
by milio a las 04:31 PM | Enlace Permanente

Marzo 17, 2003

Beber o no beber

Esa es la cuestión. Una ley nos prohibe hacerlo en la calle. Hasta que salió la condenada ley yo era uno de los miles de jóvenes que, cada fin de semana, empezaban la noche con un botellón. Nunca he estado de acuerdo con que todo se desmadre y se arme mucho escándalo, pero no diré que, en tiempos más jóvenes, lo haya hecho alguna vez.
Nos quitaron el botellón pero nadie hizo nada contra otro gran problema: el garrafón. El beber una copita de alcohol de quemar rebajado con aguarrás, el levantarte (si puedes) al día siguiente en estado catatónico, el beber algo que no sabes lo que es...
[la ruleta rusa]
Es normal que las borracheras sólo hayan disminuido un 7% (suponemos que es un 7% de frecuencia y no de intensidad), el garrafón consigue lo que no conseguía el botellón.
Lo bueno de esto es que las clínicas privadas se harán de oro a medio plazo: acabaremos sin hígado y con el estómago perforado.
Por lo menos, si no van a quitar el garrafón que pongan una inscripción en los vasos como la del tabaco: "Las autoridades sanitarias advierten que el garrafón perjudica seriamente la salud" y, al otro lado algo así como: "No encienda un mechero cerca de este vaso, material inflamable".
Con esto no quiero fomentar el consumo de alcohol entre la juventud. Ya que uno se bebe una copa, que al menos sepa lo que se está bebiendo.
Imagina que vas a una carnicería y pides solomillo de ternera y, en lugar de eso te dan, por ejemplo, sesos de cabra con un cartel que dice: "Carne de vacuno 100%". Quizá te acordaras de la familia del malvado carnicero...

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Cosas que pasan
by milio a las 11:28 PM | Enlace Permanente

Sucedidos

La vida es un cúmulo de sucedidos que transcurren de forma más o menos caótica. Y hoy no ha sido una excepción. Te levantas tarde y mal. La naturaleza es sabia, por eso hay que dejar que el cuerpo humano duerma lo que necesite, esa es mi teoría. Por eso, cuando tu querida hermana te despierta con su disco de la danza del vientre a todo volumen no te hace mucha gracia. No sabes si sigues soñando...
Despiertas y te das de bruces con la rutina...
[paella los domingos...]
Empiezas a dudar que exista un mandamiento que diga: Los domingos comerás paella sobre todas las cosas.
[amén]
Considerando que el garrafon que tomaste ayer no era del malo malo (era sólo alcohol serie B: se puede beber y no genera daños colaterales) y que, por eso, no tienes el estómago hecho un ocho, decides revelarte.
[transgresor]
Te imaginas diciendo:
¬ Pongo a Dios por testigo de que hoy no comeré paella!
[definición de flipao]
Y te imaginas a tu familia con cara de poker, pensando que quizá te hayan abducido los extraterrestres.
Así que, al final, montas la resistencia a tu manera. Con menos bombo pero igualmente efectiva: comerás las sobras de ayer.
Llega la tarde y el panorama es de lo más desolador: no hay plan. Saldrás a tomar algo (de las frases más vacías que se te ocurren, de las que aportan menos información), un plan abierto a la improvisación.
Silla - Ducha (concierto) - Metro
Estás subiendo por las escaleras mecánicas y llegas a un tramo donde se han detenido. Subes a pelo y, cuando llegas arriba se activan...
[en sentido contrario]
Miras atrás y ves como unas diez personas luchan contra la fuerza de la gravedad. Subiendo en una escalera que baja, parecen copias baratas de Michael Jackson (si Newton levantara la cabeza...). Ves también como la cara de la operaria del metro se vuelve totalmente roja. Acciona la llave y cambia el sentido de avance las escaleras (con los tropiezos que eso conlleva).
[surrealista]
Subes otro tramo y, en el siguiente, repetimos la misma operación. Esta vez los viajeros esperan a que la operaria active la escalera antes de subir. De esto podemos deducir que, aunque parezca asombroso, el hombre aprende de los errores ajenos (aunque muchas veces no aprenda de los propios).
Al menos salí del metro con una sonrisa en los labios...
Metro - Bar - Vivir como un vegetal - Otro bar - Metro - Gino's - Metro - Casa
Y al llegar a casa falta poco para que se te corte la digestión al leer en un periódico: George W. Bush: 'Es el momento de la verdad para el mundo'
Y sabes que si realmente fuera el momento de la verdad muchos de los que hablan tan alto deberían esconder la cabeza. No hablo de su verdad, sino de la verdad.
Qué mundo este...

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Yo, me, mí, conmigo
by milio a las 01:11 AM | Enlace Permanente

Marzo 15, 2003

Imagina

Imagina que el mundo se detuviera, que el tiempo dejara de fluir... menos para ti. Observar un instante (infinito) en toda su plenitud.
Imagina una sonrisa congelada para siempre, unos ojos traviesos en mitad de una pícara mirada. Dos enamorados congelados en un beso, para siempre. Un orador subido en un cajón en cualquier parque de Londres, congelado en mitad de su discurso. Un partido paralizado en el descuento, miles de personas en mitad de un grito de ánimo.
Imagina las balas detenidas en mitad de una batalla. Podrías leer un mombre en cada una de ellas y saber a quién van dirigidas, podrías borrarlos todos y convertirlas en balas perdidas. Misiles detenidos en pleno vuelo. Qué fácil sería cogerlos y dejarlos suavemente en un lecho de hojas secas.
Una mujer paralizada en mitad de un parto, llena de ilusiones y esperanzas. Un primer llanto congelado, una primeda inspiración. Una nueva vida.
Un entierro perpétuo. Llantos congelados para siempre, una vida que se extinguió. Una rosa detenida en mitad de su vuelo. Un rayo de sol que se refleja para siempre en la inscripción del sepulcro: Perdonen que no me levante.
Unos amantes congelados en una colina desde donde se ven las estrellas. Un niño cogido de la mano de su padre mientras le mira con esa chispa en los ojos, a punto de preguntarle algo que su padre no podrá responder.
Un primer beso que no acabará nunca. La ilusión representada en una mirada. Ojos entreabiertos, dos labios juntándose. A punto de generar una descarga inolvidable, dos corazones preparados para latir como nunca lo han hecho. Dos memorias listas para guardar donde no se pierda tan singular recuerdo. Una fiesta de los sentidos a punto de comenzar.
Una ciudad detenida, con su bullicio, su strees, sus miserias y sus grandezas. Qué fácil sería meter todos esos humos en una cajita y enterrarla para siempre.
Un robo detenido en el tiempo, el ladrón con una mueca de agresividad, la víctima rebosando miedo. Qué fácil sería cambiar la pistola por una flor.
Un discurso de un presidente en el congreso de los diputados, un bigote en suspensión para siempre. Qué fácil sería colgarle una chapita en la solapa del traje que dijera: No a la guerra.
Un marino mirando impotente al mar donde vivió su vida, donde creció, donde aprendió a navegar, un mar que le dio el sustento para los suyos, un mar negro. Melancolía y furia a la vez, un puño apretado, un músculo en tensión infinita. Una mirada vidriosa y en sus labios unas palabras: Nunca Mais.
Una tribu en mitad del amazonas, repitiendo un instante que podían haber vivido hace cientos de años, viviendo su vida. Y, a cien metros, el malvado hombre con sus máquinas dispuesto a deforrestar media selva. Qué fácil sería poner coches de juguete en lugar de aquellos monstruos de metal.
Un estudiante en mitad de un examen. El sudor corriendo infinitamente por sus mejillas, la tensión asaltando para siempre su pobre cabeza, la duda que no cesa. Qué fácil sería dejarle una pequeña ayuda.
Un violador apunto de cometer su crimen. Una mujer muerta de miedo, un hombre en el que ya no cabe ningún buen sentimiento. Cómo disfrutaría poniendo una pistola en la mano de la víctima, cambiamdo el arma del violador por una brizna de hierba.
La luna suspendida, lanzando sus rayos por siempre sobre la tierra. Y las estrellas detenidas en su peculiar código, mandando siempre el mismo mensaje. Alargar la noche para siempre.
Un niño de cualquier país pobre del mundo, suspendido en un llanto imperecedero. Sin nada que comer. Sin nada que hacer, muriendo lentamente. Qué fácil sería equilibrar la balanza.
Una mujer a punto de suicidarse, mirándose en el espejo por última vez, a su corazón no le quedan más fuerzas, ya no puede llorar más, se le han agotado las lágrimas. Cambiar el cuchillo por una carta, decirle lo mucho que vale, que no se dé por vencida, que vendrán tiempos mejores, decirle que no se rinda.
Un mundo detenido para siempre, neutral por un momento y sin que sirva de precedente. Un mundo mejor.
Nunca pierdas la capacidad de imaginar.

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Metafísica
by milio a las 04:20 PM | Enlace Permanente

Marzo 14, 2003

Nice To Know You

Levantarse pronto. Qué tortura! Nunca he llevado bien eso de madrugar, y menos si estoy de vacaciones. He quedado con un amigo para planear la escapada al planetario en que, por momentos, se ha convertido mi pueblo en mi imaginación. Me conozco y sé que, cuando duermo, ni un terremoto me despierta.
Podría llegar el apocalipsis, el fin del mundo, un meteorito, un terremoto, un huracán y yo, sencillamente, no me enteraría. Moriría feliz.
Entonces, conociéndome como me conozco, avisé a mi amigo para que me llamara por si acaso.
Buena compañía. Hemos estado llamando a amigos para que se apunten a nuestra singular evasión, pero nos hemos quedado solos... ¿Y que hacemos? Aplazaremos el viaje...
Así que me quedaré dos semanas más sin ver las estrellas desde donde mejor se aprecian. Hablaré con la Luna y le pediré que me espere, que no se vaya. Que mantenga unido a su ejército de estrellas hasta que yo llegue.
Y por la tarde conversaciones con la Luna y sueños montado en un arcoiris.
Planes para hoy? Tomar algo con unas amigas e improvisar, que es lo que mejor se me da.
Y que venga lo que tenga que venir.

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Yo, me, mí, conmigo
by milio a las 08:36 PM | Enlace Permanente

Marzo 13, 2003

Cierra la puerta cuando salgas

¬ Cuando salgas de mi vida, haz el favor de cerrar la puerta, no quiero que entre corriente.
Pero no la cerraste y a cada momento tengo acercarme y darle un pequeño empujón.
Miro las paredes y todas parecen del mismo color (de hecho, lo son) y, poco a poco, me van atrapando. El techo parece bajar cuando no miro. Mi habitación está jugando conmigo. Me siento como Indiana Jones en medio de una mazmorra, apunto de ser aplastado por una ingeniosa trampa. Pero yo, como él, cogeré el sombrero antes de salir.
Llevo todo el día encerrado en casa. No sé por qué, quizá sean las vacaciones. No aguanto estar ocioso, no si en mi cabeza bullen recuerdos que quiero apartar.
Tengo una semana hasta que empiece en mi nuevo trabajo y todos los días me parecen iguales. Debería aprovechar para salir de Madrid y, de hecho, lo voy a hacer. Intentaré irme al pueblo, ese lugar del que tantos recuerdos tengo (la mayoría de indiferencia, algunos buenos). Me tumbaré a ver las estrellas, a disfrutar de la bóveda maravillosa como hace tiempo que no hago. En Madrid no soy capaz de contar más de diez estrellas.
Miraré la Luna y me sentiré allí por un momento. Me consolaré pensando que quizá, en algún lugar de este mundo, alguien estará mirando la misma estrella que yo.
Y me alejaré de la puerta de mis recuerdos, no quiero saber si está abierta o cerrada, viviré a solas con mis estrellas.
Y al volver conversaré con la melancolía, la echaré de mis dominios, que se ausente por unos días.
Kilómetros y kilómetros de carretera, paisajes que vuelan ante mis ojos, distintas conversaciones que convergen en mis oídos para formar un delicioso murmullo.
Me olvidaré hasta de que existo para así poder reencontrarme. Pensaré en lo maravillosa que podría ser esta vida si no me asaltaran los recuerdos. Brindaré por Freud y su psicoanálisis, que tanto practicaré a la luz de las entrellas.
Haré sitio en mis sueños para todas esas cosas que siempre he querido hacer. Soñando viajaré por todo el mundo, me quedaré con las sonrisas y evitaré los llantos, robaré una mirada y la archivaré en mis recuerdos. Volaré.
Este viaje por mis entrañas me ayuda a ver que las paredes no se mueven, que el techo no baja y que debo disfrutar de estas vacaciones. Recargar las pilas para cuando comience mi nuevo trabajo.
Buscaré la felicidad debajo de las piedras.

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Mis fantasmas
by milio a las 09:38 PM | Comentarios (1) | Enlace Permanente

Dungeons & Dragons

El despertador suena a las siete, puntual como siempre. Dejas que suene un ratito, que haga su trabajo. Abres un ojo parcialmente y ahí lo ves, vibrando frenéticamente sobre la mesa (no hay que pensar cosas raras, mi despertador es un móvil con vibrador). Te levantas y lo apagas. Cuando has repetido este proceso con las cinco alarmas que te pones (sí, es que si no, no lo oigo) decides retrasarlas (las cinco), y dormir diez minutos más. A veces repites el proceso un par de veces, sólo par darte el gustazo.
Al fin consigues despertar del todo y vas directo a la ducha (la maravillosa ducha, la que tantas veces te ha ayudado, la que te ha sacado de tantas resacas...). Y en el metro te conviertes en una sardina, enlatado sin piedad en un féretro de metal. Siempre he pensado que el metro es la gran escuela de la vida. Debes usar tu inteligencia y tu astucia para conseguir un asiento, tu cortesía para saber cuándo debes cederlo (cuando no lo haga el que tienes a tu derecha), tu paciencia para no mirar mal a la señora de cuarenta años que te acaba de quitar el sitio y tu estómago para no marearte con la mezcla de olores: Chanel Nº5 con extracto de sudoración, qué gran contraste. Sales del metro disparado, se puede decir que el vagón te escupe vilmente, y te diriges al trabajo.
Aguantas estoicamente la jornada y sales disparado cuando es la hora (si no te enganchan para que te quedes). Ahora podemos decir que es la oficina la que te escupe.
Y en ese momento empiezas a vivir tu tiempo. Esperas los fines de semana con ansia y los despides con tristeza, con resignación.
Cuando todos los días se parecen tanto que es imposible distinguirlos, cuando todas las alegrías parecen las mismas, cuando la tristeza se confunde con la normalidad, cuando los logros parecen pequeñas anécdotas... es en esos momentos cuando revolotean los dragones por encima de mi cabeza. Pero no debo dejar que me cacen, son más pero yo soy más fuerte. ¿Y cómo me deshago de ellos? Haciendo que cada momento sea intenso, que no se parezca nada al anterior, poniendo todo mi empeño en cada cosa que hago, saboreando las alegrías como se saborea un buen beso, minimizando las tristezas con el gran ratón que es mi alegría...
[metáfora informática]
... y, sobre todo, sonriendo. Los dragones no atacarán si vives cada momento de tu vida como si fuera el último. Y eso hago yo.

Dedicado a quién los dragones atacan cada día, para utilice su sonrisa como arma contra ellos. Escrito acompañado de dos cálidos besos cibernéticos

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Metafísica
by milio a las 02:31 AM | Enlace Permanente

Marzo 11, 2003

Freedom

¬ jai!, jaiguer dan de sun // High, higher than the sun //
¬ iu sut mi from a gan // You shoot me from a gun //
¬ ai nid iu to'eleveit me jiar // I need you to elevate me here //
...los altavoces no dan más de sí, mi voz suena desgarrada...
Hoy doy carpetazo a una etapa de mi vida y comienzo otra.
[Today is the day].
Ayer tuve una entrevista de trabajo que emanaba un aura de secretismo... o al menos eso pretendía.
Me presenté en mi trabajo con mi camisa y mis pantalones de vestir (la corbata iba en la mochila) pensando: no lo notarán.
[iluso]
Considerando que siempre voy con un look informal (por no decir otra cosa), la gente se sorprendió. Es muy fácil hacer la asociación de ideas.
¬ Son las bodas de plata de mis padres y tengo una cena...
... funcionaría si no hubieras contado en una ocasión cómo fueron esas bodas de plata ...
[pasemos al plan b]
¬ Tengo una cena familar.
Menos creíble aún. Así que todo el mundo sabe que vas a tener una entrevista...
Estás nervioso, tan nervioso que tienes que mirar cuatro veces el plano y otras tantas el piso. La entrevista va bien, te presentan a la gente, pero no dejan de despedirte con el mítico: "te llamaremos".
Y te han llamado...
Entonces te acuerdas de los principios, aquellos que te llevaron a no pasar la aspiradora, todas esas convicciones que te hicieron hablar con un abogado, lo que iba a provocar que les denunciaras... Pero no, no puedes hacerlo. ¿Por qué? Porque el mundo es un pañuelo, porque nunca sabes a quién te puedes encontrar en tu largo caminar. En este mundo casi todos se conocen, y una denuncia es una cruz roja en tu carrera. Triste pero cierto: hay que quedar bien (poner la otra mejilla).
Satisfacción... Sí, estás satisfecho. Quizá ahora empiecen a valorarte. Nadie es imprescindible, y yo no soy una excepción. Pero he encontrado trabajo en una semana y le he dado la vuelta a la tortilla.
[no, no me teníais bajo vuestra cuchilla]
Ahora sólo me queda soñar...

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Infiernos laborales
by milio a las 10:57 PM | Enlace Permanente

Pobre pecador

¬ ¿Está usted bien? ¿quiere que continuemos? Lo debe estar pasando muy mal.
¬ Han sigo muchos años de convivencia...
¬ Si usted lo desea podemos hacer un pequeño receso.
[no vayas a enfermar, cabrón]
¬ Puedo continuar...
¬ Perfecto. Proceda con las preguntas letrado.
¬ ¿Podría explicarnos que pasó exactamente esa noche?
¬ Qué día más triste... Recuerdo haber estado en el bar con los amigos, bebiendo muchos cubatas. Qué día más triste... Un amigo me invitó a cocaína y acepté. No sé cómo pasó... Fue todo tan rápido... ¿Cómo pudo pasar? Esnifamos muchas rayas, bebimos mucho y yo llegué a casa muy alterado...
¬ ¿Se encuentra bien?
[sufre]
¬ Sí... Perdone... Llegué a casa y mi mujer estaba insoportable. Me gritaba pero yo no oía nada. Me chilló, me insultó...
[y qué esperabas?]
¬ La niña se puso a llorar... ¡Pobre criatura!. No sé qué me pasó... Dios mío, ¿cómo dejaste que ocurriera?.
[nunca ha creído en Dios]
¬ Fue todo tan rápido... No era dueño de mis acciones... Ella gritaba y gritaba pero yo no podía entender nada de lo que decía... Fue todo tan rápido... Yo no quería...
¬ Continúe, por favor.
¬ No sé cómo pude hacer eso... La pegué. La di un puñetazo y la tiré al suelo... ¡No sabía lo que hacía! Quizá la torturé, creo que la apagué un par de cigarros en los antebrazos... ¡Pero no era yo! Cuánto me arrepiento... Se movía mucho y yo quería pararlo todo, quería acabar. La até señoría, pero quería que no sufriera, quería tranquilizarla...
¬ Prosiga.
¬ ... sólo tranquilizarla... La quería señoría... Pero ella no paraba de moverse, oponía resistencia, y la niña lloraba y lloraba... Yo no era dueño de mis actos... ¡Dios mío! ¿Por qué permitiste que lo hiciera?
¬ Si no se encuentra bien podemos hacer un descando. De lo contrario, le ruego que finalice el testimonio.
¬ Y ella... ¡No paraba quieta señoría! La asfixié... ¡Pero yo no quería! ¡Mi hija! ¡Lloraba y lloraba! "¿Qué le haces a mamá?", "¿Por qué no se mueve?", gritaba mi hija. Quise morir en ese momento...
[por que desapareciste antes?]
...
¬ Declaro culpable al acusado, pero viendo la situación no haré caso a ninguno de los dos abogados (que piden 19 y 20 años de carcel) y le condenaré al mínimo, establecido en 15 años, porque 15 años son muchos años de prisión ya que no hay razón para imponer una pena superior a la mínima legalmente prevista.
[qué no hay razones?!]

Y yo me pregunto: ¿se merece un mínimo de piedad un monstruo así? No entiendo nada...
[como siempre]

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Cosas que pasan
by milio a las 01:09 AM | Enlace Permanente

Marzo 09, 2003

Sorpresa

La vida nunca deja de sorprenderme. La deliciosa improvisación, romper tus planes en un segundo para tener otros al momento siguiente. Vas a ir a tomar algo con unos amigos a los que hace mucho tiempo que no ves.
¬ Tres cervezas y una de bravas.
[la frase más repetida por la tarde]
- Tres Ballantine's con Coca Cola.
[lo repetimos demasiadas veces por la noche]
Tu estado de lucidez es inversamente proporcional al número de copas que te bebes. En un momento indeterminado de la noche recibes una llamada...
[es ella]
..bienvenido al mundo de los recuerdos...
Conversación amena, tú hablas, ella habla. Tú ríes (quizá más de la cuenta) y ella ríe. Y, de repente, surgen de la nada tres furgones de los antidisturbos y empiezan a salir en manadas...
[?!?!]
Te parece surrealista lo que está pasando. Tú, un islote en mitad de una marea de antidisturbios.
¬ Qué ha pasado?!
¬ Nada.
Es lógico que los antidisturbos vayan a un sitio sin que pase nada. Qué tonto, por un momento llegué a pensar que las cosas en este país se hacen siguiendo algún tipo de lógica.
Así que sigues hablando y esperando a que te dejen entrar al pub (tu copa se está aguando).
5 minutos-10 minutos-20 minutos
Y los antidisturbios salen por donde habían entrado (paso al frente, ar!) y estás a punto de sacar el pañuelo blanco para despedirlos.
Sigue la noche, cambias de pub y bebes (y bebes y vuelves a beber, como los peces en el río), cimentando una sólida resaca. Y es en esos momentos de borrachera cuando piensas lo malo que es el alcohol y que no vas a beber más.
[y tú te lo crees].
Llegas a la discoteca en la que se ha convertido tu habitación. Te sincronizas con el sentido en que da vueltas todo y comienzas el tortuoso viaje hacia el mundo de los sueños. Que la fuerza te acompañe!.

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Yo, me, mí, conmigo
by milio a las 04:51 PM | Enlace Permanente

Marzo 08, 2003

Elevation

Poco a poco, despacito y con buena letra. Creo que estoy saliendo del agujero, creo que empiezo a ver la luz al final de este interminable camino.
En los ultimos días mi estado de nervios ha llegado a un nivel en el que no soy capaz ni de soportarme a mi mismo. Tengo manía persecutoria. No me siento cómodo si mi espalda mira hacia el infinito, me siento vulnerable. Sé que vigilan cada paso que doy, esperando a que dé uno en falso.
Nada mejor que una buena noche para olvidar, al menos por un tiempo, todo lo que me está pasando. Anoche me divertí, me reí como hacía tiempo que no lo hacía, y es que pasé la noche de ayer en muy buena compañía.
[tengo suerte de tener buen@s amig@s]
También recibí una llamada (perdida, como siempre) de mi ex. Y sólo este hecho puntual sirvió para encender la llama de mis recuerdos. Imágenes que desfilan por mi mente a una velocidad vertiginosa en un baile macabro de cuidada coreografía. Sólo pude encontrar refugio en el mundo de los sueños, donde puedo ser lo que quiera, donde puede tener lo que me apetezca, donde no existen los límites.

Escucho la canción Elevation de U2 y me quedo con esta parte:

I and i, in the sky
You make me feel like I can fly
So high, elevation

Clasificado en:
Infiernos laborales
by milio a las 06:47 PM | Enlace Permanente

Un rayo de luna

Alguna vez me he preguntado qué es lo que he hecho yo en esta vida, por qué mi existencia no deja de torturarme. Más de una vez he intentado responder, argumentar vagamente mi situación, pero nunca he sido capaz de afrontar el problema. Ahora, bajo la atenta mirada de la luna y de su ejército de estrellas puedo ver como el metal negro brilla al encontrarse con un rayo que, seguramente, se le perdió a la luna en este inhóspito lugar.
El mecanismo es sencillo: primero se introducen las balas en el tambor, luego se carga, se quita el seguro y ya está lista para cumplir su función, que no es más que abrir una puerta que me ayude a dejar este mundo para así acabar con mi locura. Lentamente, como si de un ritual se tratase, voy siguiendo esos pasos, uno por uno, sin olvidarme de nada. Sin expresión en la cara y con el alma encogida, acerco el arma a mi sien, sintiendo el tacto frío del acero. Ahora sólo me queda apretar el gatillo, la parte más difícil. Mentalmente voy despidiéndome de la gente que alguna vez me ha importado y de esta vida que tan poco he disfrutado y que se va reflejando en mi mente en pequeñas imágenes de lo que una vez fui. Después vendrá la oscuridad. Perdóname Padre por quitarme la vida, pero es lo único que puedo hacer.


El mundo no está hecho para él, ni para nadie que ose parecérsele. Es un individuo aislado de la sociedad. El mecanismo de exclusión que ésta utiliza para deshacerse de los que alguna vez le han molestado ha funcionado a la perfección. La sociedad es una terrible máquina, con todas las piezas en su sitio. Cuando una no sirve es reemplazada al instante, y el asesino era una de esas piezas. Era un maníaco depresivo, psicópata en potencia e inseguro de nacimiento.

nota: comienzo de un relato que un día empecé y jamás terminé.

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Realismo ficticio
by milio a las 06:10 PM | Enlace Permanente

Marzo 06, 2003

La Mort

Naces, creces, envejeces y mueres. Desde el más pobre al más rico, desde el más santo hasta el más malvado, todos morimos algún día. Y cómo será el día en que te llegue la hora? Es una cuestión que me he planteado muchas veces, desde hace muchos años. Incluso he llegado a imaginarme mi entierro (de mil formas). Quiero que me recuerden con una sonrisa, por eso lucho día a día contra este mundo tan gris a veces y azul de vez en cuando.
Podemos concebir nuestro paso por la vida de dos formas. Hay quien te dice tenemos todo el tiempo del mundo (mi anterior pareja siempre me lo decía) y otros te dicen no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy. Yo, sinceramente, me quedo con la segunda. Nunca sabes lo que te puede pasar, si mañana estarás aún en este mundo, si mañana no pasará algo que te haga cambiar todos tus planes.
[si te van a joder...]
No hace mucho atropellaron a un compañero de trabajo. No le pasó nada pero se llevó el susto de su vida. Ese día volvió a nacer. Ahora valora más su tiempo porque es consciente de que cada día puede ser el último.
Y yo, una trucha (trucho, si es que existe el término) perdido entre muchas corrientes que tiran de mí hacia distintas direcciones, me encuentro en una etapa de actividad febril. Por mi cabeza pasan miles de imágenes cada segundo y estoy continuamente tomando pequeñas decisiones.
Por eso, porque la vida se vive una vez, porque nunca podrás volver atrás, he decidido no agobiarme en el trabajo. Tecleo frenéticamente, dibujo, hago diagramas, fumo (en una narcosala habilitada especialmente para ello) y converso. Sé que me observan, sé que miden cada uno de mis movimientos, sé que buscan una excusa para el despido procedente. Siento la presión, un aliento detrás de mi nuca, una mandíbula apunto de cerrarse contra mi cuello, una cuchilla que pende sobre mi cabeza. Pero no, no me daré por vencido. Hoy he comenzado mi particular campaña antimobbing poniendo de fondo de pantalla una imagen que dice: "Cuando el diablo no tiene qué hacer, con el rabo mata moscas - sabiduría popular". Creo que más de uno se va a dar por aludido. Esa es mi batalla, ponerle una sonrisa a cada cosa que hago.
Aunque ellos se sigan empeñando en joder a los que siempre hemos estado ahí: hoy han despedido a otro compañero. Creo que del barco de Chanquete, no me moverán...
Me quedo con una frase del genial Groucho Marx: Nunca olvido una cara. Pero en su caso, haré gustoso una excepción.
[por si algún día se la tengo que decir a Alguien]

Clasificado en:
Infiernos laborales
by milio a las 09:19 PM | Enlace Permanente

Marzo 05, 2003

Volvamos al principio

Me encanta programar, siempre me ha gustado. Crear algo de la nada, a partir de piezas más pequeñas que has hecho existir. Planificas, dibujas, fumas, miras al infinito y, por fin, das con la solución. Es como montar una máquina ensamblando piezas que puedes o no haber construido tú.
He vuelto a los inicios. Empecé de programador y de programador he acabado (sigo pensando que la historia es cíclica). Me han colocado los pequeños programas internos de la empresa...
[la mierda]
Y yo, en mi mundo, con mi discman y los pocos compañeros que quedan en la empresa, paso el tiempo. Pongo esfuerzo en lo que hago y, aunque esté jodido por lo que están haciendo conmigo (y con otros) pongo buena cara y aparento satisfacción. Lo que ellos no saben es que me encanta mi trabajo y que disfruto con ello, que por muchos programas pequeños que me manden no conseguiran minar mi paciencia.
[ni mucho menos]
Y lo mejor de todo es que el que tiene que dar la cara, el niño rebelde, no me ha dirigido la palabra, es más, ni me mira. Es gracioso ver como se incomoda por mi presencia, como evita cruzarse conmigo en los pasillos. En definitiva es un niño con traje de adulto.
[rabieta infantil]
Al menos tengo la conciencia tranquila porque sé que he hecho lo que tenía que hacer. Y pienso que si tuviera quince años más, una hipoteca y unos hijos a los que mantener tendría que haber tragado.
[no es justo]

En fin, he pensado que, si dejo la informática me convertiré en excéntrico de vocación, como Michael Jackson.
Y si no me conformaré con escuchar durante toda la noche I Am The Highway y me quedaré con esta parte:

I am not your rolling wheels
I am the highway
I am not your carpet ride
I am the sky
I am not your blowing wind
I am the lightning
I am not your autumn moon
I am the night
The night

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Infiernos laborales
by milio a las 09:54 PM | Comentarios (3) | Enlace Permanente

Mobbing

Rabia. Es difícil expresar lo que siento en este momento, pero lo intentaré, vaya si lo intentaré. Empecemos por el principio.
Entré en una empresa de informática como programador en septiembre del año dos mil. Siempre me he dejado los cuernos en el trabajo y creo que pocas veces me han podido decir que lo he hecho mal. Cambié de rama varias veces, me adapté a lo que hizo falta, fui a clientes con mi categoría tremendamente falseada y, lo más importante... cobrando una mierda.
Hace unos meses ha entrado un nuevo director general para intentar sacar del bache (más bien barranco) económico a la empresa. Este sujeto se ha dedicado a despedir gente y no a traer proyectos, a contratar a un amiguete que cobra una pasta y no tiene ni puta idea y a tocar los cojones.
Durante un mes he estado haciendo trabajos que no me correspondían, he hecho de chico de mantenimiento levantando bultos, desmontando cosas que luego había que montar. Todo por delirios organizativos de un hombre que se aburre mucho.
Y hoy, harto de aguantar, cansado de ser explotado por sistema, jodido porque tengo la soga al cuello, he explotado.

Antecedente:
¬ Cuando acabes le pasas un trapito a los servidores, que están muy guarros...
[los cojones]

El hecho: (después de estar media mañana cargando cosas y con dolor de espalda...)
¬ Oye, pasa un poco la aspiradora por aquí...
[qué?!]
Y con todos tus respetos dices:
¬ Perdona, pero la aspiradora no la voy a pasar...
Pero tú querías haber dicho:
¬ La aspiradora la va a pasar tu puta madre! (con perdón por la pobre madre de este infeliz).
[acabas de abrir la caja de pandora]
Y el sujeto en cuestión, con un berrinche infantil, te manda a "hacer lo que tengas que hacer" mientras habla con el personal de Recursos Humanos. Sabes que te van a despedir y al menos te queda el consuelo de la indemnización...
[pero hay otros planes]
Cambian las contraeñas del sistema (vas a dejar de ser el administrador) y te relegan a un ordenador vacío, con poco más que un procesador de textos. Quieren que te vayas, no quieren echarte.
Esto se llama mobbing... No me conocen, quieren jugar? Pues juguemos al maravilloso juego del mobbing, no tengo nada que perder...

Moraleja: Por mucho que te dejes los cuernos en tu empresa, siempre serás un pringao más.

Clasificado en:
Infiernos laborales
by milio a las 12:24 AM | Comentarios (2) | Enlace Permanente

Marzo 03, 2003

Os jodéis

Pongámonos en situación. Bush (oh, señor todopoderoso...) ordena el despliegue de las tropas en Turquía. Comienza la movilización de miles de soldaditos y demás moviliario de la muerte. Se piensan que ya está todo hecho, que podrán campar a sus anchas por Turquía. Entonces, el Parlamento turco vota en contra de que las tropas yankees ocupen su territorio y...
[os jodéis].
Otra vez los soldaditos de vuelta a la madre patria (god save America?) y los yankees (los que apoyan la guerra) con la cara roja de vergüenza. Uno no puede creerse el ombligo del mundo, no puede esperar a que todos nos apartemos a su paso y, además, les hagamos reverencias.
Cuando uno se piensa que ha salido del circo de los horrores lee esta noticia:
Los EE UU vigilan a los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU indecisos sobre la crisis iraquí (Chile, Pakistán, Guinea, Camerún, Angola y Bulgaria) con un plan secreto que incluye la interceptación de llamadas y correos electrónicos ...
Y te das cuenta de que por mucho que le den a sus operaciones nombres como Libertad Duradera, ellos se toman la justicia por la mano. Libertad? Los cojones. Qué clase de libertad es esa?! El hermano mayor que espía la correspondencia del pequeño? El corredor de apuestas que conoce los resultados de antemano?
Si este mundo no está loco, quizá sea yo el que lo esté, porque no entiendo nada.

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Cosas que pasan
by milio a las 08:44 PM | Enlace Permanente

Marzo 02, 2003

Reencuentro...

El reencuentro con la resaca es, cuando menos, emotivo. La sensación de levantarte de la cama por instinto y meter la cabeza debajo del grifo la habías olvidado. Esa sensación de tener la boca seca (tan seca que piensas que nunca más volverás a salivar) es única.
Comienzas a atar cabos sobre todo lo que pasó la noche anterior. Lo ves todo borroso y no recuerdas si aquella copa que tan bien te supo fue antes o después de entrar a aquel bar que tan poco te gustaba.
Piensas en aquella chica en la que te fijaste, pero no eres capaz de recordar cómo era. De hecho, sabes que te fijaste en alguien pero no sabes en quien.
Las conversaciones se mezclan unas con otras y ya no puedes saber quién dijo qué y cuándo lo dijo...
Estás torpe y no consigues coordinar bien las palabras. Es cómo si tuvieras un polvorón de medio kilo atascado en la garganta...
[Pamplona]
Y sabes (no lo dudas ni por un instante), que el día va a ser muy largo.

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Yo, me, mí, conmigo
by milio a las 09:48 PM | Enlace Permanente

Marzo 01, 2003

Las Horas

Día duro de trabajo. Llegas a casa cansado y te encuentras con que no tienes llaves (las has olvidado, algo normal en ti).
Confías en que haya alguien (como suele ser normal) pero hoy, amigo, no vas a tener esa suerte. Llamas a todas las vecinas preguntando si han dejado una llave. Algunas no contestan y otras dicen no tenerla.
[ley de murphy]
Después de una hora a solas con tus pensamientos, sentado en el frío mármol de las escaleras, escuchas como se abre una puerta (la de la vecina que no contestaba).
¬ Me ha parecido oirte. Me han dejado tus llaves aquí.
[cojonudo]
Considerando que la velocidad del sonido es de 340 m/s y que ha pasado una hora desde que llamaste, piensas en las siguientes opciones:
a) La puerta está a varios kilómetros del salón de tu vecina.
b) Tu vecina ha tardado 60 minutos en procesar que alguien llamaba a la puerta desde que tocaste el timbre.
c) Tu vecina ha tenido una revelación y, sin oír el timbre, ha sabido que estabas fuera.
Como no te apetece pensar coges la llave y entras en casa.
[hogar, dulce hogar]
Casa-Ducha-Autobús-Cine
A tí la película que han escogido (Las Horas) no te motiva mucho, pero aún así, entras al cine. Las dos horas siguientes serán las dos más largas de tu vida. En la butaca del cine y después de degustar un bocata del Pans&Company (tu toque trangresor del día) pruebas todas las posiciones que se te ocurren. Miras el reloj en intervalos de cinco minutos y te consuelas pensando que la película no puede durar eternamente, que alguna vez tiene que acabar. Es tan lenta que se te ocurre que podían haber comprimido la película en algo más de media hora y haber contado lo mismo...
Cine-Cerveza-Metro-Casa-Blog

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Miradas de cine
by milio a las 02:28 AM | Enlace Permanente

A una sonrisa anónima

Silencio. Todo silencio. Ella es tan silenciosa que ni siquiera para hablar emite sonido alguno. Sus manos se mueven en armonía con todos y cada uno de los músculos de su rostro. Si hay una palabra que pueda definirla es, sin duda, expresividad. Sus emociones se transmiten en todos y cada uno de sus gestos, su pelo dorado brilla por encima de las luces del vagón. Si me pides definir su sonrisa sólo podría decirte que me he quedado sin palabras (por primera vez en mucho tiempo).
Ella, que no escucha la música, sino que la siente. Su piel la capta con más perfección que el más fino de los oídos.
Ella, que con una mirada es capaz de decir más que yo con mil palabras. Una estrella en mitad de la noche, una luz al final del camino.
Ella, que de tan silenciosa nació sorda.

dedicado a una chica que he visto hoy en el metro y posiblemente no vuelva a ver en mi vida

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Realismo ficticio
by milio a las 02:12 AM | Enlace Permanente