Julio 31, 2003

Vatic~ano

diós nos coja confesadosCuando uno lee este titular: "El Vaticano pide a los políticos católicos que no reconozcan los matrimonios homosexuales" retrocede unos miles de años. Coge su garrote y sale a cazar algo para la cena.
[prehistórico]
Mandas una orden a tu cerebro para que procese tanta sandez gratuita, no le vaya a pillar por sorpresa. Para éstos señores (cito palabras textuales de la noticia), las uniones homosexuales con inmorales y nocivas para la sociedad. ¿No se dan cuenta de que, si hay algo nocivo, son ellos? Los tiempos de la inquisición ya pasaron señores, ya no se lleva eso de señalar con el dedo, marcar con una cruz roja o grabar al fuego la palabra pecado.
Me da pena la iglesia, me da pena el Papa, siento lástima por todos aquellos que se pusieron una venda en los ojos y decidieron no mirar hacia delante. Hay muchos problemas en el mundo como para empeñarse en dar vueltas sobre lo mismo.
[una y otra vez]
¿Que una pareja homosexual adopte a un niño es algo inmoral? ¿Qué me dicen entonces de los que se mueren de hambre en el lo que ustedes llaman el tercer mundo (siempre he querido saber cuál es el segundo)? ¿Y los que viven en el seno de una familia rota por las drogas y los malos tratos? ¿Y los que sufren las agresiones sexuales por parte de los mensajeros de Dios?
[de eso no hablan]
¬ El matrimonio es santo mientras que las relaciones homosexuales contrastan con la ley moral natural.
¬ ¿Qué cojones está ustad diciendo? ¿Dónde está escrita esa ley?
¬ No sé, yo digo lo que me mandan. Palabra del Señor...

Esto me ha hecho recordar algo que me pasó en mi querido colegio de monjas. Cerca de mi pueblo hay un desfiladero entre dos montañas al que llaman El tranco del diablo. Cuenta la leyenda que el diablo apoyaba un pie en cada montaña y se agachaba a beber agua del río que fluye bajo el desfiladero. Un día una monjita pidió un voluntario para contar cosas sobre su pueblo. Yo levanté la mano con una sonrisa de inocencia y conté aquella leyenda. La monjita se convirtió por un momento en un arcoiris, pasó del blanco al morado, y del morado al rojo. Creo que su indicador de blasfemias se puso al rojo vivo.
[¿se habrá recuperado?]
Sólo recuerdo que al día siguiente hicieron una misa improvisada en la capilla. Una misa en la que, como siempre, hice playback. ¿Estarían intentando purificarnos? Menos mal que no trajeron al padre Demian Karras en calidad de artista invitado...

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Cosas que pasan
by milio a las 10:28 PM | Enlace Permanente

Terminator 3

¿Qué le pasa al cine ultimamente? En los últimos dos meses no he visto una película decente, a excepción de 28 días después.
¿Para qué hacer una secuela decente si la anterior ya triunfó?. Terminator 3 no es una mala película, simplemente se deja ver. Un amigo decía hoy que es una película puente, es decir, que la han hecho para enlazar la segunda parte con la cuarta (en la que no creo que salga Arnold Schwarzenegger, cuyo nombre he tenido que buscar en Google porque no soy capaz de escribirlo de memoria).
Para el amigo Arnold no pasan los años. Y menos para el modelo que representa en la película. En cada saga aparece un enemigo más potente, más fuerte, más guay. Pero Arnold, como si de una metáfora del afán de superación norteamericano se tratara, siempre vence. Da igual que lleve pistolas, lanzamisiles, escopetas o aviones, siempre gana. Incluso armado con una batidora y un tenedor de comer pescado vencería al más osado androide-robot-cyborg-tostadora.
[viva la minipimer]
Aunque claro, si consigue ser el gobernador de Arkansas (no sé si es Arkansas, pero es siempre el primer estado que me viene a la mente cuando piendo en EEUU, ese y Wisconsin) no creo que le venga bien aparecer en una película repartiendo (h)ostias (con o sin consagrar, con y sin h) en una película. Le vendrá mejor aparecer en cualquier hospital sonriendo a las cámaras mientras saluda apáticamente a cualquier enfermo.

Y cambiando un poco de tema, hoy me ha hecho un guiño el destino, con su gran ojo que todo lo ve. Cuando volvía a casa me he encontrado con unos vecinos y les he saludado. Seguía yo andando cuando he pensado en una chica de mi barrio que hacía mucho que no veía. Una chica que me atraía mucho hace unos años. Entonces, al girar la esquina, la he visto. Ha sido como un dejà vù pero al revés.
[¿tengo poderes?]
Hemos mantenido la-típica-conversación-de-hace-mucho-que-no-te-veo, hemos tirado el comentario de a ver si nos tomamos algo al saco donde se almacenan las promesas que no se cumplen y nos hemos despedido.
[fugaz pero intenso]

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Miradas de cine
by milio a las 01:33 AM | Enlace Permanente

Julio 29, 2003

Dislexia política

Hoy, viendo el telediario de las tres de la tarde he estado a punto de cambiar mis convicciones (a)políticas. Tránsfuga es lo de menos. Siempre pensé que los políticos eran personas de fácil discurso y buena oratoria, pero lo que he visto hoy ha hecho que mis principios se tambalearan.
La tal Saéz más que hablar, balbuceaba. Parecía estar en un plató de televisión a punto de ganar el euromillón. En sus ojos se veía que estaba deseando pedir el comodín del público...
Los ojos como platos y el tenedor suspendido en un momento de armonía estática, pinchando una judía que pugnaba por volver a su aliño. La boca abierta, casi babeando. No me podía creer lo que estaba escuchando.
Y de repente dice:
¬ Hmmm, esto.... no a todo.
¿Esto es un juego infantil? ¿Churro-media-manga-manga-entera? ¿Truco-o-trato?
¿Y yo el he dado mi voto a eso?
[hay que joderse]

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Cosas que pasan
by milio a las 11:43 PM | Enlace Permanente

Miedo

Miedo me mira pacientemente desde su silla. Sostiene un cigarro entre su dedos amarillentos.
Calada-pausa-calada
Sabe que noto su presencia pero intento que no lo parezca. Le ignoro como otras veces he hecho con el resto de mis fantasmas. Tose mientras me dice que dejaría de fumar si tuviera vida propia. Hoy está un poco inquieto y, me temo, se ha puesto metafísico.
[e insoportable]
Pensé que habíamos hecho un trato, pensé que se había ido de vacaciones.
¬ Me aburro mucho, ¿sabes? Rutina no para de mandar, quiere hacer siempre lo mismo. Desengaño siempre está la mar de pesimista y Desidia no se levanta del sofá en todo el día. Autocrítica está en plan dominguero con sus hijos: tus complejos, y Muerte es un cenizo. Así que me dije: me vengo contigo y así te martirizo un poco.
¬ Qué considerado...
Le miro por primera vez y me sonríe mostrando una hilera de dientes amarillentos. Termina su cigarro y lo tira al suelo. A medio camino desaparace. Está un poco inquieto hoy, más aburrido que de costumbre.
¬ Bueno, ¿por dónde empezamos? Te podría decir que no vas a ser nada en la vida pero me dirías lo de siempre, que cerrara el pico.
¬ Exactamente.
¬ Creo que me estás perdiendo el respeto... En fin. Podría decirte también que no acabarás nunca la carrera, pero veo que te importa un carajo. Y si te cuento que la vida son dos días y que nunca se sabe cuando se va a abandonar este mundo me ignorarías...
¬ Como siempre. Cada día tienes menos argumentos.
¬ Bueno, si tú lo dices. Quieres aparentar apatía y aislamiento, pero a mí no me engañas. Siento tus miedos, son parte de mí. Por algo me llamas Miedo. Aunque claro, cuando eras pequeño era más fácil. Apagaba la luz y te cagabas. Un ruidito por aquí, un golpe seco por allá, todo en mitad de la noche, y eras todo mío. Ahora te haces el fuerte.
¬ Ya no tengo diez años.
¬ Además, no te has comprado un piso así que no te puedo pinchar con la hipoteca. No tienes novia para atormentarte con historias de rupturas e infidelidades. ¡Joder, es que no tienes ni el carnet de conducir!
Le miro condescendiente, como a un abuelo que quiere contar sus historias raídas por el paso de los años.
¬ Lo más que te puedo atormentar es con el miedo a la muerte...
¬ No tengo miedo a la muerte.
¬ Cuéntame otro cuento abuelo... Todos los humanos teméis a la muerte en mayor o menor medida. Sois unos hiopócritas cuando decís lo contrario. Tú tienes miedo a no dejar un buen recuerdo. Te he pillado muchas veces imaginando como sería el día de tu funeral. Creo que hasta te has planteado hacer una lista de invitados...
¬ Qué sabrás tú...
¬ ¿Y si te cuento una de esas historias de espíritus que tanto miedo te dan? Sonidos en la noche, lamentos eternos, cuerpos translúcidos. Leyendas urbanas, crímenes atronces... ¡Uhhhh!
¬ Jajaja, nunca cambiarás. Creo que necesitas esas vacaciones. Vuelve con el resto, relájate y ven a mí con nuevos argumentos. Al final te despiden por baja productividad...
¬ Vete a la mierda.
Me giro nuevamente hacia el monitor y pongo el piloto automático en mi sistema auditivo. Oigo sin escuchar. Es un truco que siempre funciona, al final se aburrirá y se irá a otra parte.
Y es que un verano en Madrid es tan aburrido que uno habla hasta con sus fantasmas.
[hablar por hablar]

* Algunos personajes de mi microuniverso:
I. Dungeons & Dragons
II. Cierra la puerta cuando salgas
III. Baile binario
IV. Si amanece nos vamos
V. Stairway to Heaven
VI. Mis Fantasmas
VII. Después de la tempestad viene la resaca
VIII. Duelo de titanes
IX. Complot
X. Tranquilidad
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Mis fantasmas
by milio a las 03:09 AM | Enlace Permanente

Julio 27, 2003

Remoto

El autobús surca las carreteras como una flecha cuyo dibujante olvidó trazar la punta. La inercia te lleva de un lado al otro de tu asiento mientras tu improvisado compañero desafía las leyes de la física expandiendo su cuerpo hasta límities imposibles. Te mira, sonriente en su improvisado trono, es el rey del espacio. El conductor se ha empeñado en obligarnos a ver la película, queramos o no. Para lograr su objetivo no duda en subir el volumen al máximo, provocando una vibración estridente en la membrana de los altavoces. Yo aprieto los cascos del discman contra mis oídos, pero no consigo apagar las voces. Así, disfruto de una versión impensable de Notting Hill, donde la banda sonora la escojo yo.
[un remake]
A medio camino el móvil me juega una mala pasada y se escurre de mis manos. Aterriza en algún lugar indeterminado en el mar de asientos. No lo encuentro y no me queda más remedio que movilizar a medio autocar para encontrarlo. ¿Era más fácil llamar para ver dónde estaba? Claro, pero eso sólo funciona si te sabes tu propio número...
[y yo nunca me llamo a mí mismo]
En el pueblo todo es igual. Las cosas son así desde tiempos inmemoriales. Cuando llegas tienes que saludar a todo el mundo, incluso a la gente que no conoces. Aquello parece una receptión en la Moncloa. Cruzas frases sin sentido con gente que no recuerdas, contestas a las preguntas estoicamente y sonríes con la mayor dosis de hipocresía que eres capaz de reunir. Te limitas a seguir el protocolo.
Te dedicas a buscar algo nuevo. Un año fue el paseo marítimo (en un pueblo en las entrañas de la península), otro le toco el turno a unas farolas que no desentonarían alumbrando cualquier casino en Las Vegas. ¿Habrán hecho una estatua de la libertad a escala? No, este año no hay sorpresas.
Mi visita ha coincidido con las fiestas de un pueblo cercano. Esas fiestas con aroma a churros requemados y banda sonora llena de pasodobles y canciones casposas. Cada año es peor que el anterior. La decadencia se puede cortar con unas tijeras. Presente en cada esquina, instalada en cada hogar, cantando sobre un escenario. Compras una hamburguesa porque te gusta el riesgo y pides una copa y te sirven alcohol de quemar destilado en barrica y con denominación de origen.
[dudoso]
La banda encargada de amenizar la fiesta encajaría perfectamente en un espectáculo circense. Asistes a un espectáculo ridículo-musical sin igual. Quizá tardes años en olvidar el mal rato que pasaste.
Y el domingo toca volverse. Llegas a la estación con el tiempo más que justo y te comunican que el autocar express ya está lleno, así que te tocará hacer una improvisada ruta turística por los pueblos de Castilla. Escojes un buen asiento y te resignas a pasar las tres siguientes horas de tu vida acoplado en una silla, dormitando. El autocar se va llenando poco a poco y tú aún sigues sólo. En cada parada te haces el dormido para que nadie se siente a tu lado por no despertarte. El truco funciona hasta que se llena el autobús. Hay muchos tipos de acompañantes, algunos malos y otros peores. Pero, si hay uno que no soporto, es el que huele mal...
... que es el mismo que me ha tocado. Desde ahí hasta Madrid he viajado dentro de una cuadra, aguantando un perfume sofocante y que si uno se somete a una exposición prolongada, puede ser mortal.
Por si no había tenido un día lo suficientemente movido, al llegar a casa me he dado cuenta de que no tenía llaves.
[catastrófico]
Madrid, no te libras de mí ni en verano.

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Yo, me, mí, conmigo
by milio a las 11:54 PM | Enlace Permanente

Julio 25, 2003

Balas perdidas

Los médicos le dijeron que se había salvado de milagro. Aunque él no creía en los milagros, sabía que tenía mucha suerte de estar vivo. Aunque la mitad de su cuerpo se hubiera sumido en un sueño infinito, aunque algunos de sus miembros no volvieran a funcionar, aunque tuviera que ver la vida desde una posición más baja.
[otra perspectiva]
Perdido en un país que no era el suyo, atacado por una bala perdida que no llevaba su nombre. Su familia, sus amigos, no sabían nada. Seguirían pensando que estaba bien, que seguía siendo el mismo de siempre. No sabían que su vida había sido truncada.
Tumbado en una cama de un hospital, en las antípodas de lo que era su vida unos días antes, perdido en la inconsistencia de los recuerdos. En su mente nunca le habían disparado.
Pidió un teléfono y marcó el número de su madre.
¬ Estoy en el hospital.
¬ ¿Estás bien? ¿Te ha pasado algo?
¬ No mamá, he venido a visitar a un amigo. ¿Le han dado un tiro sabes? Ha sobrevivido pero tendrá que vivir el resto de su vida en una silla de ruedas.
Su madre le expresó el alivio que sentía porque él estuviera bien. Le recordó muchas veces lo mucho que le quería y que tenía muchas ganas de verle. Él, mientras tanto, retenía las lágrimas.
¬ Había pensado llevarlo a vivir con nosotros, a España. No tiene familia y no podrá valerse por sí mismo.
¬ Huy hijo, no sabes la cantidad de problemas que da una persona parapléjica. No sé hijo, yo ya estoy mayor para cuidar de una persona. A mi edad...
Y colgó. No pudo soportar más aquella sensación de vacío, aquella tremenda punzada que había abierto una herida que no se volvería a cerrar.
[jamás]

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Realismo ficticio
by milio a las 05:00 PM | Enlace Permanente

Julio 23, 2003

Vientos ateos

Tiempos aciagos éstos en los que ni siquiera el Papa quiere mirar hacia el futuro. Oh, padre redentor, mesías salvador, pariente todopoderoso, ten piedad de nosotros. [y de nuestros bienes] El Papa, en un alarde de sabiduría, ha preferido taparse la cara para no ver el espectáculo dantesco que representamos cada día. ¿O habrá sido simplemente un acercamiento hacia los cultos islámicos poniéndose el santo velo? ¿Y si realmente fuera un saco de patatas conevientemente aderezado que un fotógrafo sin escrúpulos nos quiere vender como el mismísimo Karol Wojtyla, alias el Papa? [nunca lo sabremos]
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Cosas que pasan
by milio a las 11:17 PM | Enlace Permanente

Catatonia

Parece mentira lo que uno puede alargar los días con la ayuda de un miserable virus. No duermes por las noches porque tu nariz te lo impide. Se revela y decide hacer una huelga de insomnio. Por más que intentas convencerla de que no llegará a ninguna parte, ella sigue siendo terca por sistema y no accede a tus deseos.
Das vueltas en la cama y, resignado a no dormir, le das unas capas de pintura a tus recuerdos. Pintarás los buenos recuerdos de blanco para que reflejen toda la luz. Intentarás quitar el color negro de los malos, aunque te cueste mucho trabajo. Absorven tanta luz que llenan de oscuridad todo lo que tocan. Pintarás con pintura fluorescente aquellos errores que cometiste en el pasado para que, cuando pasees por tu memoria, no pasen desapercibidos. Si el hombre es el único animal que tropieza tres veces en la misma piedra, tú eres más humano que nadie porque nunca recuerdas qué piedras te hicieron caer.
[de bruces]
Miras el reloj y te das cuenta de que las agujas no se han movido desde la última vez que miraste. Luego recuerdas que ese reloj no tenía pilas y te pones un post-it mental para recordar cambiarla al día siguiente. Lanzas un brazo en la oscuridad buscando el móvil, fiel compañero de fatigas, nunca duerme porque nunca lo apagas. Estableces una referencia mental sabiendo que, cuando lo mires otra vez, sólo habrán pasado unos minutos que a ti te habrán parecido horas.
[odio el insomnio]
Poco a poco entras en el mundo de los sueños. Guiado por el cansancio, dando la mano a la monotonía, que precede tus pasos por un sendero donde cada fase del sueño está precedida por un cartel. Miras a ambos lados del camino y puedes contemplar tus sueños, fantasías que al día siguiente no recordarás. Tus miedos visten ropa andrajosa y te llaman con su voz de ultratumba. Los anhelos están al otro lado del camino, sonriendo amablemente, vestidos con sus mejores galas. Te cruzas con tus preocupaciones, que te saludan efusivamente. Algunas son nuevas, otras de sobra conocidas.
Te adentras en el desfiladero de la desidia, donde todo está por hacer, donde nada está completo. Casas a medio construir, cimientos llenos de telarañas. Te invade una sensación de eternidad y tus pasos se hacen más lentos. Todo emana un aire de grandeza perdida, de proyectos que se quedaron en el tintero de la vida, ideas brillando eternamente en sendas bombillas colocadas al azar. Unas están rotas, otras apenas lucen.
El amor viaja en su Cadillac rosa. Colores estridentes para un motor que suena demasiado. Empalagoso como una película de amores imperecederos. Vistoso como el reclamo sexual de un animal en celo. Espectacular como una avenida copada de luces de Neón. Suplicante como un oasis en mitad de un desierto. Perdido como una apuesta en una ruleta trucada. Las dos caras del amor, con su máscara de arlequín, que responde a las miradas como mejor le convenga.
Entras ahora en el caótico territorio del sinsentido. El surrealismo campa a sus anchas. Paisajes creados por ti que ni siquiera recuerdas. Imágenes de todas y cada una de las etapas de tu vida, mezcladas sin orden ni concierto. El camino puede subir mientras tú bajas. Los árboles crecen hacia abajo y siempre llueve hacia arriba. El viento no sopla, succiona. Genialidad o locura, lucidez o falta de sentido. No eres quién para juzgar el mundo de los sueños. Las cosas han sido así desde el principio.
[hay cosas que no cambian]
Abres un ojo deseando no estar despierto. Esperando que todo sea parte del mismo sueño que acabas de inventar. El sol no ha despertado aún. Miras el reloj del móvil y suspiras. Jurarías que han pasado veinte minutos pero eres incapaz de recordar la referencia que te marcaste anteriormente.
¿Y si fuera un sueño? Te da igual, no vas a molestarte en comprobarlo. Cierras los ojos y ocupas tu lugar en el mundo de los sueños.
Te has alojado en Catatonia.

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Metafísica
by milio a las 12:02 PM | Enlace Permanente

Julio 21, 2003

A destiempo

La máquina que es tu cuerpo no termina de funcionar. Los párpados se abren a destiempo. Los gestos son torpes, excesivamente lentos. Parece una escena de Matrix donde sólo tú actúas en cámara lenta, agitando tus brazos como un grotesco espantapájaros mecido por el viento.
Perdiste la cuenta de las veces que has abierto los ojos durante la noche, despertado por el duende de la fiebre. La cama es una fosa de arenas movedizas. La sábana se ha convertido en una boa constrictor mientras dormías. En tu cabeza una neurona descarriada ha montado una fiesta Rave.
Intentas respirar pero el aire no quiere entrar por tus fosas nasales. El paquete de kleenex se está convirtiendo en tu mejor amigo. Tu garganta parece el desierto del Sáhara y jurarías que alguien ha depositado una alpargata en posición fetal bloqueando tu tráquea.
[con saña]
Miras la pantalla sin ver los simbolos cuidadosamente dibujados. Tu mirada está enfocada en un punto indeterminado situado a varios kilómetros de distancia. Los dedos patinan sobre las teclas, presionando la tecla equivocada, inventando expresiones a cada momento, pateando el diccionario de cualquier lengua conocida.
[sistemáticamente]
Odias los resfriados de verano. Actúan con premeditación y alevosía. Ocultos desde el invierno detrás de cada soplo de viento, rodeando cada trago de agua fría, acechando detrás de cada hielo. Y, por supuesto, alojados en cada aparato de aire acondicionado.
[los muy cabrones]
Caminas por el metro como un autómata. Los ojos como platos. Miras sin ver, oyes sin escuchar. Vives sin pensar. Es un estado de inconsciencia próximo al automatismo. El calor, el jodido dichoso calor se pega a ti recordándote que el sol sale para todos, aunque no lo quieras.
Aunque no puedes fumar acercas de vez en cuando el cigarrillo a tu boca, necesitas tu ración de nicotina. Aunque tu garganta se resienta, aunque parezca que estás dando un lingotazo a una botella de petróleo.
Miras el nuevo paquete de Lucky Strike pensando que el siguiente paso será hacer los paquetes tamaño DINA-4 para que se vea bien grande el aviso de las autoridades sanitarias. Las mismas que te avisan de que fumar provoca cáncer, que perjudica al feto durante el embarazo, que aumenta el agujero en la capa de ozono y que puede afectar a aquellos que están operados de fimosis.
Pero si nos paramos a pensar observaremos que la mayor empresa tabaquera española es del Estado. Todo el dinero que se gastan en cuidar de los fumadores lo ganan con creces a costa del tabaco que nos venden. Nos hacen sentir parásitos de la sanidad porque gastamos un dinero necesario para otras cosas. Lo que no dicen es que ellos financian nuestro vicio.
[en un doble juego]
No sé si estas divagaciones son consecuencia del catarro de verano o si es mi impropia naturaleza, inconsciente en condiciones normales.

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Yo, me, mí, conmigo
by milio a las 10:29 PM | Enlace Permanente

Julio 20, 2003

Lámpara de lava

Para que una frase se convierta en una leyenda, no sólo hay que construirla, también hay que decirla en el momento justo. En otro caso, se convierte en un amasijo de palabras vacías. Efímeras.
Eso fue exactamente lo que pensaría una chica anoche, cuando apareció ante nosotros al tiempo que yo decía:
¬ ... una maravillosa lámpara de lava ...
[mientras se hacía el silencio]
Detuvo su movimiento, pestañeó, y empezó a reirse. Yo le dije que debería pensar que sólo un gilipollas se pone a hablar de lámparas de lava un sábado por la noche. Cruzamos un par de comentarios sin sentido, nos reímos, y cada uno continuó su camino.
Al poco tiempo, en otro comentario sacado de contexto, yo decía:
¬ ... y las toallas del Carrefour.
Justo en el momento en que apagaron la música. Mi voz se escuchó claramente, transmitiendo una ridícula combinación de palabras. Alguien dijo:
¬ Qué buenas toallas esas...
[risas y más risas]

Pero lo que más me impactó de la noche fue la paliza con que obsequiaron unos impresentables a un par de chinos que vendían bocadillos. Ahí, delante de nuestras narices. No sé qué motivos tendrían o si tenían algún motivo. El caso es que la pelea duró unos segundos escasos y nadie hizo nada. Todos nos quedamos con los brazos cruzados viendo como se repartían los palos. ¿Por qué no hicimos nada? ¿Y si hubiéramos estado nosotros tirados en el suelo recibiendo patadas? ¿No pediríamos ayuda?
Me sentí mal por no haber hecho nada, aún sabiendo que no tenía nada que hacer.
Y como aún tenía la noche tonta y el alcohol hacía sus efectos, le dije a un amigo:
¬ Y yo que pensaba que todos los chinos sabían karate...
[presa de la estupidez]

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Yo, me, mí, conmigo
by milio a las 04:33 PM | Comentarios (2) | Enlace Permanente

Julio 19, 2003

28 Days Later

Ayer no era un día para salir. Al menos para mí. Estaba cansado y me apetecía algo tranquilo. Así, cuando un amigo me propuso ir al cine, acepté sin dudarlo.
La película elegida fue 28 days later. Una película que, aunque por el título me recordaba a un anuncio de compresas, resultó ser una película de terror.
Fuimos a comprar las entradas y, como teníamos una hora, decidimos comer algo. Con las entradas nos habían dado un vale de dos por uno. Si pedías un crêpe (o como se escriba) te regalaban otro de precio igual o menor. Nos sentamos en una mesa, ojeamos la carta y, por fin, nos decidimos.
¬ Buenas noches, ¿qué van a tomar?.
¬ Tenemos este vale.
Se lo damos para que lo compruebe...
¬ Perdón, es que esto sólo vale a partir de las doce o de lunes a jueves.
[¿por qué nunca leo la letra pequeña?]
Nos miramos el uno al otro mientras pensábamos:
¬ ¿Cinco euros por un crêpe?
Así que nos fuimos aguantando una carcajada. Peor no se puede quedar. Al final acabamos en el McDonald's.
[comida de rancho servida por un payaso]
Después de ocultar convenientemente las coca colas en la mochila, entramos al cine.

Dos horas y pico después salíamos del cine con esa sensación de haber visto una buena película, de no haber tirado los cinco euros y medio de la entrada a un contenedor de basura. Una película que te permite echar a volar la imaginación. Una de esas películas que te dan juego para una buena conversación post-sesión.

¿Y hoy? Como dice Burn en uno de los anuncios televisivos más casposos que recuerdo:
¬ A FULL!
[ridículo]

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Miradas de cine
by milio a las 05:22 PM | Enlace Permanente

Julio 18, 2003

Pitorreo

Hay veces que la historia te sorprende. A ti, acostumbrado a ver la cara de la muerte en las noticias. Deshumanizado en el lento proceso de lobotomía al que te somete la televisión...
[aunque no la veas]
Entonces, llegas a casa tarde después de una cena tranquila en un restaurante italiano con nombre felino y te sientas frente al monitor.
¬ Buenas noches, ¿qué tienes para mí?
¬ Veamos. No tienes ningún mail y la mayoría de los contactos del messenger Trillian o tienen estado ausente o no sueles hablar con ellos. ¿Qué tal los periódicos?.
¬ Ok.
¬ ¿NetScape o Internet Explorer?
¬ NetScape.
Así es como mi pc me lleva a la portada de El Mundo. Leo los titulares y me encuentro con esto:

"Blair justifica la invasión de Irak aunque no se encuentren las armas de destrucción masiva"
[qué?!]

Lo que nos viene a decir el señor Bler es que el motivo por el que se inició la guerra en Irak no le importa lo más mínimo y que medio mundo somos gilipollas por creernos eso. Le faltó decir:
¬ Era broma. Lo de las armas, era broma joder. Si es que os lo creéis todo.
Abres los ojos como dos platos soperos y sigues leyendo con la vista panorámica activada y encuentras esto:

"...ha afirmado que la historia perdonará a ambos países, aunque se revelaran falsas las acusaciones sobre armas de destrucción masiva que se enarbolaron para justificar la invasión."

¿Quién coño os va a perdonar? ¿Acaso se creen dueños de una historia que han emborronado con la tinta del terror?
[con el mío no contéis]
Imaginad a otros personajes históricos haciendo lo mismo.
¬ La historia me perdonará por intentar erradicar a los judíos, homosexuales y, en general, a quién me salía de los cojones.
¬ No tengáis en cuenta las bombas atómicas que tiramos, que ya han pasado muchos años. Renovarse o morir, ¿no?
¬ ¿Desaparecidos? ¿Torturas? ¿En mi gobierno? ¿Que yo maté a Salvador Allende? La historia me perdonará.
¬ ¿Dos aviones? ¿En las torres? Si sólo era para salir en la tele. Además, la historia nos perdonará.
[el esperpento]

¬ ¿Cómo, Bler?, ¿que quieres decir algo más?
¬ "...Si nos hemos equivocado, habremos acabado con la amenaza del terrorismo, y eso es algo que la historia nos perdonará".
[mejor quédate callado]
¿Es que se pueden cometer equivocaciones en asuntos de este calibre? ¿Se puede jugar así con la vida de las personas? ¿Perdonar?
[esto nunca]

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Cosas que pasan
by milio a las 02:53 AM | Enlace Permanente

Julio 17, 2003

Cascarón

Exhibía su sonrisa aunque pocos supieran leerla, bajaba el tono de voz pensando que pocos se esforzarían en escucharla. A veces pensaba que sus palabras se las llevaba el viento.
[nunca estuvo más equivocada]
Había días que sólo deseaba permanecer en su cascarón, roto por los golpes de la vida, pero que aún la protegía contra los vientos de la derrota. El mismo aire viciado que la atormentaba cada mañana, la misma sensación de no estar a la altura. Aún así inventaba sonrisas. A veces las apariencias engañan, pero en este caso son mentirosas compulsivas.
Es fácil detenerse en el cascarón y no querer ver lo que hay más allá. Es sencillo fiarse de las apariencias porque es algo que podemos controlar, algo que no escapa de nuestra ración diaria de rutina.
[en vaso pequeño]
La vida no se fija en esos detalles. Ejerce su tiranía apoyándose en una línea del detino que a veces parece demasiado confusa. Cuando las cosas se miran desde fuera se pierde nitidez y lo que llega a nuestra retina es una imagen distorsionada.
Todo parecía normal, pero no lo era. A veces la carga era insoportable, otras simplemente se dejaba llegar.
¬ Todo lo que sube baja.
¿Pero cuánto más había que subir?
Quizá aparentara debilidad pero eso era, simplemente, una apariencia. Un halo que desaparecía al cruzar la puerta de su casa. Dentro, el pesimismo luchaba contra la ilusión. Encarnizadas batallas de las que nunca salía un ganador, sólo servían para que corriera más sangre.
La línea de su destino estaba llena de curvas. Giros voluntarios para enderezar lo que quizá no estaba torcido. Otros giros para corregir las oscilaciones anteriores. La vida concebida como un constante rectificar. Saltando con su pértiga los listones de unos problemas que sólo ella comprendía en su verdadera magnitud.
Hasta que un día se encontró con su enemigo: ella misma. Porque, ¿qué importa lo que piensen los demás si tu otro yo te atormenta? Luchó contra ella misma sabiendo que estaría en los dos lados de la balanza, cazador y presa. Es difícil derribar a tu oponente sabiendo que serás tú quián caiga.
La victoria no sólo hay que conseguirla, sino también ser consciente de que se ha ganado. Y ella lo comprendió en el mismo instante en que vio frente al espejo a su enemiga.
[y no retiró la mirada]

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Realismo ficticio
by milio a las 01:19 AM | Enlace Permanente

Julio 15, 2003

Vecin@s

mi patio

Tengo unos vecinos que trabajan en el turno de noche. Unos vecinos que tienen sus necesidades como todos y que no dudan compartirlas con los demás. Hoy tocaba sesión de sexo. Creo que a algún vecino le han faltado las palomitas y la cocacola en el alfeizar de la ventana, en la sesión de las tres de sexo radiofónico. [con tres rombos] Tengo otros vecinos que aprecian como nadie los cartones de vino del Carrefour. Además, o son muchos o se cambian la cara todos los días, porque siempre me encuentro a uno nuevo en la escalera. Son tan buenas personas que no se guardar su arte para sí mismos y prefieren compartir sus canciones con el resto del patio. Así, no es raro que a las dos de la madrugada suene una voz aterciopelada borracha de tantos excesos y entone una letanía en un idioma que para mí no tienen sentido. Y los demás vecinos lo agradecemos enormemente, incluso alguno se acuerda de sus respectivas familias. [en esta vida no hay que olvidarse de nadie] Tengo otra vecina que vive de los rumores que ella misma sustenta. Que está encima de todo y de todos y no se pierde ningún detalle. Una periodista rosa frustrada que intenta recuperar sus años perdidos. Toma el cotilleo como un hobbie, como haría cualquier otro con el bricolaje o con los puzzles. Cuando me cruzo con ella tengo casi que rellenar un impreso con lo que he hecho y lo que voy a hacer. [es de la CIA] Y mis vecinos pensarán de mí que tienen un vecino que canta en la ducha siempre la misma canción, que pone la música demasiado alta. Una luz encendida en el patio hasta altas horas de la noche. Los vecinos que trabajan de noche dirán que no les dejo dormir (de día), los catadores de vino me tendrán simpatía porque nunca me quejo de sus fiestas improvisadas y la cotilla especulará sobre lo que ocurre por las noches en mi habitación: ¬ Dicen las malan lenguas que asesina a gente y las descuartiza por la noche. ¬ Eso es un antro de lujuria y perversión. ¬ Graba cine de barrio y lo ve por las noches. En fin, estas cosas son las que ponen un poco de salsa en una vida que, de otra forma, resultaría un poco insipida. Todos necesitamos a la gente en la misma medida en que deseamos el aislamiento. [no me gusta la soledad]
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Yo, me, mí, conmigo
by milio a las 07:27 PM | Enlace Permanente

Julio 14, 2003

El Chorizo de los recuerdos

Hay pocas cosas que tengan menos glamour que un chorizo. Quizá por eso nunca suele servir como vehículo de los recuerdos. Testigo de tiempos pasados que el protagonista de la historia encuentra un día por casualidad, activando los engranajes de su memoria. Puede encontrar una foto, una carta, quizá un anillo o un colgante... pero un chorizo...
Pero la vida, una vez más, no deja de sorprenderte.
Hoy, buscando algo que comer en la nevera, he sacado esos yogures que siempre están al límite de la fecha de caducidad. Esos que a veces parece que les cambian la fecha todos los días para ajustarla al límite. Más de uno se asombraría al ver qué cosas guarda en la nevera. Se escuchan leyendas que hablan de seres mitológicos habitando el fondo del congelador, en simbiosis permanente con unos cubitos de hielo añejos.
Pues detrás de esos yogures había un tarro que debía llevar ahí bastante tiempo. Cerrado herméticamente y rigurosamente caducado. Un tarro de Chorizos de Ciervo.
[dudoso manjar]
Como en una película, los pensamientos fluyen del pasado al presente. Crees que eres capaz de recordar todos y cada uno de los detalles de aquel día. Atas cabos en tu mente, un poco pasada de rosca, e inventas un lema comercial:
"Un chorizo es para siempre"
Y te ríes.
[mucho]

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Yo, me, mí, conmigo
by milio a las 11:53 PM | Enlace Permanente

Otis Redding

Detenido en el borde del andén miraba con ojos vacíos el túnel, intentando adivinar lo que la oscuridad le ocultaba. Una corriente de aire jugueteaba con un mechón que buscaba la independencia. Rodeado de personas anónimas y a la vez tan cercanas. Viviendo cada una en su microcosmos particular, ignorándole como lo hacía él mismo. Eran mundos distintos.
Le gustaba imaginar que cada canción sonaba en el momento apropiado, por eso no se sorprendió cuando el módo aletorio del discman le sorprendió con Otis Redding de Everclear. Sus labios subvocalizaban la letra de la canción mientras se imaginaba el significado de todas y cada una de las palabras. Nada es gratuito, todo tiene un significado.
No estaba bien y él lo sabía. Necesitaba ayuda, algo que le mantuviera con vida ahora que todos sus proyectos se habían ido al traste. Ultimamente coqueteaba demasiado con la idea del suicidio aunque no se lo planteara seriamente. Simplemente imaginaba distintas formas de morir por si un día tenía que elegir una de ellas.
Una luz apareció al fondo del túnel y su tamaño fue aumentando. La gente comenzó a tomar posiciones a lo largo del andén. Él no lo necesitaba, estaba lo más cerca que uno puede estar del borde sin caerse.
¬ Qué fácil sería saltar y acabar con todo... de una vez.
[para siempre]
¬ ... pero qué estúpido sería dejar esta vida sin al menos intentarlo otra vez.
Y dejó su voz repitiera la canción que estaba escuchando:

"... I don't wanna be wasted
I don't wanna live inside this daydream anymore
I just wanna be happy again
I don't wanna be wasted, I dont wanna be blind ..."

[y dio un paso atrás]

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Realismo ficticio
by milio a las 01:47 AM | Enlace Permanente

Julio 11, 2003

Summer Night

Si el título de este post lo tradujera el mismo que traduce los nombres de algunas películas, lo llamaría Luces y Calor en Madrid. Total, será por cuestiones de marketing.
Anoche salí con unos amigos porque una amiga y compañera de trabajo de uno de ellos venía de Barcelona y queríamos enseñarle Madrid por la noche. Aunque el centro de Madrid, en una noche de verano, parece más una conferencia de las Naciones Unidas, un potpourri de nacionalidades, un libro de antropología abierto por la página central.
Aparte de hiperactivo, ayer estaba especialmente patoso. Hay una norma no escrita que dice que si la última vez que has ido a una cafetería has pedido un café que no te gustó, lo pedirás la siguiente vez que vayas. Mirando la carta me detuve en la sección de Cafés Combinados.
¬ Claro, le ponen ese nombre porque combinan unos cafés con otros.
[idiota]
Y pedí un Tropical que evocaba pensamientos de playas de agua cristalina. Miras los ingredientes y, aunque no sabes qué es la Grappa, piensas que no puede ser tan malo.
[sin remisión]
Sin duda es el peor café que has probado. Y es que, ¿quién iba a imaginar que la Grappa es un licor asqueroso y que lo de cafés Combinados indica que llevan alcohol?. Después de pagar religiosamente cuatro euros y medio por un café que te bebes y que no volverás a pedir en la vida, utilizas tu poder de convicción para que la noche no se acabe ahí.
Siguiente parada: pub irlandés en el centro de la ciudad. Siguiente gazapo: tirar una pinta de Guiness encima de la mesa y empaparte tú y al resto de la gente.
Pienso que hay veces que deberían colgarme un cartel de Peligro en la espalda.
Al menos las meteduras de pata se acabaron ahí. Ni el búho (autobús nocturno) se estrelló contra una tapia, ni me atracaron de camino a casa ni me tropecé con las escaleras.

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Miradas de cine
by milio a las 06:25 PM | Enlace Permanente

Las Cinco Del Viernes (IV)

Otra semana más (y van cuatro) me apunto a la propuesta de Las Cinco Del Viernes. Esta vez son los sueños los que nos interrogan desde dentro de nuestro subconsciente. Así que si no tienes un weblog o no te apetece contestar en el tuyo, puedes usar los comentarios para responder a estas cinco preguntas. Y sin más preámbulos, vamos con las preguntas.

I. ¿Cuando sueñas, puedes acordarte perfectamente de lo que has soñado?
Muy pocas veces. En ocasiones recuerdo fragmentos al abrir los ojos, guardo alguna sensación del sueño pasado y puedo saber si lo que soñé me gustó o no. Al instante siguiente cierro los ojos y quedo sumido en un nuevo trance.
Suelo soñar despierto cuando las circunstancias lo permiten. En esos casos sí recuerdo lo que he soñado, pues es un sueño a medida, comprado al canal Pay Per View de mis recuerdos con la VISA de las ilusiones.

II. ¿Alguna pesadilla recurrente?
Por suerte las pesadillas se acabaron. Sólo recuerdo haber tenido una pesadilla en mi corta vida, pero me acompañó durante un mes. Tendría ocho o nueve años cuando soñaba que caía de un puente colgante (como el Golden Gate pero en pequeñito) que hay cerca de mi casa, y nunca llegaba al suelo. Me despertaba cubierto en sudor y me agarraba a lo primero que veía con la intención de detener una caída que sólo existía en mi imaginación.

III. ¿Sueñas en blanco y negro o en color?
La verdad es que pocas veces puedo recordar los sueños con tal nitidez, pero juraría que de vez en cuando sueño en blanco y negro. Bueno, o al menos en technicolor, que el presupuesto no da para más.

IV. ¿Tu sueño más divertido/agradable?
Contaré el más divertido, que hace gracia por ser tan tremendamente surrealista. Me arriesgo a que, cuando acabe el post, vengan los loqueros a mi casa y me lleven entre camisas de fuerza y palabras tranquilizadoras.
Lo primero que recuerdo es que me encuentro en una extensión infinita de terreno, una pradera. De lejos escucho unos timbales y veo cómo una comitiva se acerca. Los timbales resuenan más y más fuerte. Cuando se acercan los distingo con claridad (o casi). Son unos porteadores vestidos de arlequines que portan un trono de madera. A la persona no la puedo ver.
El siguiente recuerdo es que me encuentro en mi habitación con un bicho inmenso y una silla en el centro de la estancia. Suena una musiquita como de un organillo y, el bicho y yo, empezamos a jugar al juego de la silla, ese en el que cuando para la música hay que sentarse y el que se quede sin silla pierde. Pues a eso jugaba yo con el típico mónstruo de película serie B.
[manda huevos]
Ya no recuerdo más. Cuando desperté al día siguiente tuve que organizar todos los detalles del sueño para no olvidarlos.

V. ¿Si te despiertas a mitad de un sueño agradable, eres capaz de vovler a dormirte y obligarte a seguir soñando con la misma historia?
Sí. Te despiertas jodido por haber interrumpido un sueño tan bueno. Al final, aunque te obligues a soñar con lo mismo, acabas despierto y dándole vueltas al sueño. Y, si te duermes, no confíes en soñar con lo mismo, porque no pasará.

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Otros
by milio a las 05:53 PM | Enlace Permanente

Julio 10, 2003

La caja de los sentimientos

La televisión nos puede llevar a cualquier sitio y transmitirnos (o intentarlo) cualquier sentimiento. No suelo mirar mucho la caja tonta porque se escuhan leyendas urbanas que afirman que llegado a lobotomizar a algún infeliz. Aunque no sé qué es peor, una lobotomía o una sesión de tres horas de prensa rosa, noticias sin del corazón.
Hoy estaba viendo las noticias mientras comía, como hago siempre que el trabajo me lo permite. Todo normal: un par de asesinatos, una catástrofe natural que siempre queda muy impresionante, una catástrofe personal (es decir, ver a Aznar hacer su gira por Las Américas) de esas que tanto nos gustan en este país y una dosis de terrorismo.
Coges el tenedor con el que has pinchado un trozo de filete y, mientras te lo acercas a la boca miras embobado esa dichosa caja estúpida. Entonces escuchas la voz de la presentadora:
¬ ... les advertimos que las imágenes que vienen ahora pueden herir su sensibilidad.
croqueta¿Y qué haces? Primero te haces un esquema mental con imágenes que hieren la sensibilidad. A saber: Leonardo Dantés en tanga tostándose al sol de cualquier playa cual croqueta veraniega, Marujita Díaz comiéndose a besos a un joven cubano previo pago (el mismo que gastará la mitad de ese dinero en estropajos para frotarse los labios), una famosa neumática mostrando sus prótesis a una cámara supuestamente escondida, un famoso trásnfuga lanzándose al mundo de la canción (en picado)... Aunque te aterra cualquiera de esas ideas decides seguir mirando la pantalla.
[al trozo de filete le quedan dos centímetros]
Entonces, mientras masticas el suculento manjar ves como una bomba le explota en la cara a un artificiero.
[y el filete explota en tu boca]
¬ ¡Joder!
Y yo me pregunto, ¿realmente era necesario sacar esas imágenes? Algún día conseguiran poner una cámara en la misma bomba y nos mostrarán cómo se hace pedacitos y como la figura de la muerte sobrevuela la escena cercenando cuellos con su guadaña.
[es lo único que nos queda]

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Cosas que pasan
by milio a las 09:23 PM | Enlace Permanente

Julio 09, 2003

One Year Ago...

reloj de arena¿Acaso la vida mide el tiempo como nosotros? ¿Tiene algún significado la palabra año para ella? Yo creo que no. La vida sólo entiende de inicios y finales, de etapas que comienzan, ciclos que se cierran, épocas que acaban antes de empezar. Mezcla todo eso sin orden ni criterio y obtendrás el sentido de la vida. Porque, al final, todo se reduce a saltar de ciclo en ciclo intentando no caer en el fango de la desidia.
Entonces, si la vida no cuenta el tiempo en los mismos términos que nosotros, ¿por qué me atormenta hoy con su abanico de recuerdos? Exactamente un año después. Cuando ya nada importa, cuando es demasiado tarde para cambiar hechos que existieron para no ser cambiados, almacenándose para siempre en el cajón de los reproches infundados. ¿Por qué ahora? Porque no quiere que olvide.
[nunca]
A hurtadillas, sin llamar la atención, distrayéndome con sus juegos, ha conseguido sumergirme en su mundo de realidad virtual. Una sala de cine en lo más recóndito de mi memoria. Donde yo soy el único espectador. Unas palomitas rancias, un refresco aguado y la película de mi vida.
Unas gomas tiran de mis párpados, manteniendo abiertos mis ojos mientras un goteo infinito los humedece. Cada fotograma es una prueba para mis sentidos. Cada decisión, una tortura. Cada detalle, un mundo. Pero no puedo cambiar nada, tengo que resignarme con el desarrollo de una historia cuyo final conozco demasiado bien. Un final donde no ganan los buenos, donde el malo no se sale con la suya, donde la princesa no es salvada, el lobo se come a los tres cerditos y la gallina no pone huevos de oro.
Hace un año me encontraba muy lejos.
[en todos los sentidos]

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Metafísica
by milio a las 10:21 PM | Enlace Permanente

Julio 08, 2003

Movimiento

Como cada mañana, al despertar, se miraba en lo que una vez fue un espejo mientras organizaba sus pensamientos. Una vieja práctica que mantenía unida la frágil estructura de conexiones neuronales que sostenía su mente. El atrapasueños de sus recuerdos.
¬ ¿Por qué la vida no tendrá un manual de instrucciones?
Para él los días se alargaban hasta que la tensión de la cuerda que unía cada amanecer con el siguiente se hacía insoportable. Una soga enrollada alrededor de su cuello. Cada día le costaba más respirar.
[cada vez tenía menos ganas]
Recuerdos de un ayer que no quería olvidar, visiones de un mañana que no quería adivinar, cubiertas por la densa niebla de la incertidumbre. Un espacio donde nunca salía el sol.
Cogió sus pinturas ceremoniosamente y se maquilló la cara como si de un ritual se tratara. Repasando cada trazo, calculando al milímetro cada movimiento. Lo había hecho tantas veces que sería capaz de olvidarse por un momento de sus ojos, dejar que la intuición y la costumbre marcaran el camino de sus dedos.
Ejercía de geólogo con su vida. Buscando el momento en que pasó de un estrato a otro, siempre hacia abajo. Había pasado demasiado tiempo desde la última caída, tanto que sus recuerdos tendían a olvidar cómo era su vida antes. Quizá por eso reorganizaba sus pensamientos cada mañana.
[para no olvidar]
Los transeuntes se han acostumbrado a su presencia. Simplemente, siempre estuvo allí. Forma parte del mobiliario. Nunca vino y nunca se irá, pero sigue estando allí. Su arma es el silencio. Mantiene todos los músculos de su cuerpo totalmente paralizados, la expresión de su cara congelada en un instante infinito. Hasta que alguien tira una moneda. Entonces se desata el proceso y su cuerpo se contorsiona como lo haría el de un muñeco. Los músculos funcionan como engranajes de una máquina.
[inerte]
Su perro, al que nunca le dio un nombre por pereza, está bien adiestrado. Responde a cada moneda con ladridos y, entre limosna y limosna, detiene sus motores.
Mientras tanto, la vida en la urbe mantiene su ritmo. Ajena a los individuos, concentrándose en las masas. Lo que no saben todos aquellos que pasan por sus dominios es que él sabe leer sus miradas. Ve el asco, el odio, la simpatía, la pena y el resentimiento. Y quiere gritar, quiere decirle a cada uno lo que no quiere oír, de lo que se esconde, lo que le produce vergüenza. Lucha por vengarse de una sociedad en la que no encaja, una pieza con defecto de fabricación descartada mucho tiempo atrás. Un alma errante.
[y solitaria]
Pero se resigna. Al fin y al cabo, vive mejor con este mundo que sin él.

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Realismo ficticio
by milio a las 07:03 PM | Enlace Permanente

Julio 07, 2003

Abrelatas

Había pocas cosas que supiera hacer realmente bien. Eran pequeños detalles que para muchos otros pasarían desapercibidos, pero él los tenía muy en cuenta. Corrían rumores de que era la única persona en el mundo capaz de abrir una lata de atún (calvo, claro, con o sin estudios) sin mancharse los dedos de aceite.
[un tipo con suerte]

A una distancia indeterminada, quizá una manzana, quizá un millón de kilómetros, estaba yo dedicado al arte de preparar una ensalada. Lanzando improperios a un artefacto endiablado que sale vencedor de todos nuestros duelos. Llamémosle torpeza, olvido o estupidez llevada más allá de los límites tolerables, pero soy incapaz de abrir una lata de atún sin crear un bonito géiser de aceite.
[un desastre]
¿Alguién conoce al tipo con suerte?

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Locuras
by milio a las 11:55 PM | Enlace Permanente

Julio 06, 2003

Centrifugado

Tengo serias sospechas de que anoche, mientras dormía, un duendecillo cambió mi estómago por el tambor de una lavadora que no para de centrifugar.
Dicen que cuando las cosas se planean nunca salen como uno esperaba. Pero, ¿hay algún refrán que hable de los planes que se cambian en último momento?. Durante un par de semanas habíamos estado planeando salir por uno sitio siniestro (los yankees lo llamarían Gothic). He ido alguna vez a sitios de este tipo, pero hace mucho tiempo. Me apetecía recordar tiempos pasados en los que no entendíamos de etiquetas y nos daba igual entrar en un bar de pijos...
[suponiendo que nos dejaran pasar]
... o irnos a cualquier antro cuyo baño rivaliza con el que sale en la película de Trainspotting.
Al final los planes se torcieron (o enderezaron) y acabamos en Las Cuevas Del Sésamo, bebiendo sangría entre citas literarias. Hacinados en el poco espacio que nos correspondía y sudando como cerdos...
[sin su san martín]
Sin duda, el duendecillo que me cambió el estómago anoche se llamaba Sangría.

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Yo, me, mí, conmigo
by milio a las 04:42 PM | Enlace Permanente

Julio 05, 2003

Las Cinco Del Viernes (III)

I. ¿Cuáles eran tus juguetes favoritos de pequeño?
Como de pequeño tenía tanta imaginación, mis padres, hartos de contestar a mis irreverentes preguntas, me regalaron unos muñecos. Eran un poco patanes porque no tenían articulados ni codos ni rodillas. Por lo tanto andaban siempre como si estuvieran escocidos. Aún así eran los juguetes que más me gustaban. Podía pasar horas jugando con ellos, inventando diálogos y luchas por salvar o dominar el mundo. Todo desde la perspectiva de mi alfombra.

II. ¿Cuál fue el juguete que siempre quisiste, y nunca conseguiste?
Un Scalextric. De hecho mis padres llegaron a comprarme uno de oferta con obstáculos y todo (STS 4x4). Aún recuerdo la ilusión que me hizo...
[felicidad]
... y el chasco que me llevé cuando, a la semana, dejó de funcionar.
[y frustación]
Aún acumula polvo perdido en algún rincón del inmundo trastero.
Pero un día llegó mi primer ordenador y surgió el amor...

III. ¿A que juegas ahora?
La verdad es que no me queda tiempo para mucho. Cuando saco un rato me reuno con unos cuantos amigos y echamos una partida de rol. Ese juego satanizado por los medios, algo que engendra la misma cantidad de violencia que una partida de parchís.

IV. ¿A que juegos tradicionales jugabas? ¿Cuál era tu favorito?
Yo he sido el peor jugador del mundo en lo que a juegos tradicionales se refiere. Aprendía tarde y mal. El puesto de farolillo rojo en las carreras de chapas siempre llevaba mi nombre, perdía más canicas de las que tenía. La selección española siempre perdía cuando yo era el entrenador (y los jugadores condensados en unas tristes chapas) y no supe bailar la peonza hasta que llegué al último curso del colegio. Eso sí, al kioskero que las vendía le pagué la mitad de su apartamento en la playa, y las deudas de las canicas que apostaba tendrán que pagarlas mis nietos.
No tenía favorito, los odiaba todos.

V. ¿Jugabas a algún juego típico sólo de tu zona, o que os hubierais inventado los amigos?
La verdad es que nosotros no inventábamos mucho. Como en todo barrio que se precie, adaptábamos las reglas a lo que nos parecía. Así, cuando rivalizábamos con los del otro barrio (no, en ocasiones no veo muertos...) la disputa derivaba en una discusión sin fin sobre las reglas. Hasta que la voz atronadora de la madre de un amigo lo llamaba para cenar y dábamos por finalizado el juego.
[no es como un debate sobre el estado de la nación?]


Las Cinco Del Viernes propone cada jueves unas preguntas para que, quién lo desee, las conteste en su weblog. Pincha en el link si quieres saber más.
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Otros
by milio a las 02:56 AM | Enlace Permanente

Julio 03, 2003

De Sexo y otras historias

Siempre me ha gustado el mundo de la estadísctica. Una herramienta que, en malas manos, puede ser más peligrosa que una bomba de hidrógeno. Históricamente ha servido de coartada a personajes sin escrúpulos y de arma para los que rebosan buenas intenciones. Alguien satirizó en pleno apogedo de la polémica anti tabaco que, igual que es cierto que un alto porcentaje de los fumadores desarrollan algún tipo de cáncer, también se cumple que un alto porcentaje de los que desayunan café con leche desarrolla el mismo tipo de cáncer. Claro, que no incluyó en su teoría que la leche no afecta a los pulmones...
Hoy, navegando por las páginas digitales de 20minutos me he encontrado con esta sorprendente estadística: "La mayoría de los jóvenes de entre 15 y 24 años tienen relaciones sexuales satisfactorias: ellas, 8 al mes, y ellos, 6." (al mes).
[a mí no me preguntaron]
Teniendo en cuenta que:
* La estadística debería cumplirse para un caso ideal.
* Según Ansar España va bien. Es más, España es ideal.
[mirusté]
* Madrid está en España y yo vivo en Madrid.
Llegamos a la conclusión de que hay un cabrón por ahí que se queda con todas esas polvos relaciones sexuales que yo no disfruto. Debe ser el mismo que acapara su media naranja y la mía. El mismo que posa por mí en las fotos hundiéndome en la miseria. Aquel que siempre llega antes que yo al cajero aunque venga desde más lejos. La misma persona que conduce el autobús que siempre me deja tirado en la parada con cara de gilipollas mientras todos los pasajeros me miran condescendientes, mi figura disminuye por la distancia y estoy tentado a agitar la mano en una grotesca despedida. Estamos hablando del mismo personaje que llega antes que yo al supermercado y se lleva la última botella de whisky, la misma que quería coger yo.
[el muy cabrón]
Así que, desde hoy, pongo este cartel en mi web:
"Wanted. Dead or Alive"
A ver si con eso me devuelve la buena suerte.

King AfricaY si mi mente no estaba lo suficientemente paranoica en esta noche de verano, he encontrado otro artículo que alcanza las más altas cotas de intelectualidad que se le pueden exigir a una noticia: Con el calor estival llega, irremediablemente, esa canción de la que todo españolito aprenderá letra y baile. Este año hay varias en liza."
[otro suplicio]
Así, podremos ver a toda una fauna veraniega de la que se avergonzaría el mismísimo Félix Rodriguez de la Fuente y con la que disfrutaría el Doctor Moreau en su Isla. He aprendido a odiar las canciones del verano.

Creo que he encontrado la tortura perfecta para el personaje del que hablaba antes: escuchar durante horas todas las canciones del verano. Más eficaz que una lobotomía.

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Cosas que pasan
by milio a las 11:50 PM | Comentarios (1) | Enlace Permanente

Entre pelos y divX

Esta tarde he ido con unos amigos a buscar una tienda donde vendieran un DVD que reproduzca divX a un precio razonable. Hemos estado en la calle Barquillo (Madrid). Esa calle que es casi una leyenda urbana, refugio de tecnófilos y frikis del sonido y la imagen. Pues bien, no hemos encontrado gran cosa. Al final Internet sigue siendo la mejor opción.
Sólo he comprado un par de cosas por internet. Una de ellas la compré en una web de subastas a un precio muy asequible. La experiencia, lejos de ir bien, se convirtió en un calvario. Fue en SubastasPC (como siempre, no haré publicidad). Tuve que pagar por adelantado y estuve dos meses pensando que me habían engañado. Llamadas opacas, telefonistas obtusas (por orden directa de sus superiores) y cuando al final me enviaron la mercancía resultó que faltaban cosas.
¿Compraría otra vez por internet? Sí.
Considerando que el saldo de mi cuenta es tan pequeño que en mi banco no me dieron libreta, sino una hucha publicitaria de un cerdito que queda muy cuca en el recibidor, más que robar me dejarán limosna. Así que no temo porque se hagan con los datos de mi cuenta.
Después de esta disertación filosófica sobre las bondades del comercio electrónico, algo que se me pasaba por la cabeza mientras recorría la calle Barquillo, hemos ido a casa de un amigo. Esta semana me comprometí a cortarle el pelo con mi maquinilla, así que tenía que cumplir.
[mi fiel peluquera]
Mi amigo tenía el pelo largo y quería raparse al uno. Mi mente comenzó a viajar por parajes desconocidos mientras sostenía la maquinilla en mis manos y la pasaba por la cabeza de mi sufrido amigo de forma más o menos automática. Me monté el cuento de la lechera en versión peluquera. Experimentando con el peinado de mi amigo conseguí hasta cuatro o cinco looks distintos...
[todos completamente ridículos]
... hasta que la máquinilla empezó a emitir quejidos mecánicos. Sería una tragedia que la maquinilla dejara de funcionar en ese preciso instante. En ese momento mi amigo parecía tener una grotesca piña sobre la cabeza, mi vida no valía ni un penique. Así que me di mucha prisa y fui igualando el corte hasta dejarlo en una bola uniforme.
[que tiene su mérito]
Quizá cuando se mire al espejo se acuerde de toda mi familia, pero yo ya no estaré allí.
[o eso espero]

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Technology victim
by milio a las 01:44 AM | Enlace Permanente

Julio 01, 2003

Puta burocracia est

He aprendido a temer cualquier trámite, por pequeño que sea. Papeles que llaman a más papeles, firmas que enlazan con otras firmas y sellos caprichosos que se estampan cuando quieren. Quizá por eso tenga el carnet caducado desde hace tres años, con al foto en blanco y negro.
[me gustan los contrastes]
En la foto debo tener unos catorce años, vestido con el uniforme del colegio irradiando pura inocencia. Cada vez que lo tengo que enseñar en algún sitio (el carnet, por supuesto) es inevitable que me dirigan una mirada de escepticismo.
¬ ¿Este eres tú o tu hijo?
Pero sólo pensar que tendré que estampar mis huellas en mil papeles, firmar en otros mil y hacerme una foto en la que seguramente salga mal... me desanimo.
Como dice un amigo: debe haber un cabrón que posa por mí en las fotos, porque es imposible que salga tan mal.
Pues bien, esta mañana me ha tocado librar mi singular batalla contra la burocracia. Ayer ya había estado allí y una chica muy seca simpática me dio unas jeroglíficas sencillas instrucciones sobre lo que tenía que hacer. Te confías y piensas que con entregar todos esos papeles correctamente cumplimentados ya habrás cumplido tu parte. La pelota estará en el tejado de la administración...
[iluso]
Como si fueras un piloto en la última vuelta de la carrera cierras el paso de un par de individuos que se quieren colar. Intentas que tu mirada diga algo así como:
¬ Voy yo antes.
Pero parece que no te entienden porque se ponen delante de ti. Decides esperar a la última curva para adelantarles por el interior. Y es entonces cuando te dicen:
¬ Perdona, pero te estás colando.
[qué?!]
Como un cazador cuando tiene en el punto de mira a su presa mido cada una de las palabras:
¬ Perdone, pero estaba yo antes. Así que si no le importa...
[and the winner is...]
Las casualidades siempre están ahí para romper las estadísticas. Antes de que puedas terminar la frase te explican que "ese señor estaba antes pero fue a ver cómo estaba su coche, y este otro iba después. También ha ido a ver su coche".
[cagada]
Pones una sonrisa estúpida y de circunstancias y te retiras a un lugar donde poder sumergirte tranquilamente bajo toneladas de cemento y desaparecer.
Todo para que, finalmente, una antipática maravillosa funcionaria te diga:
¬ Haga un millón de fotocopias. Necesito una prueba de ADN completa, el árbol genealógico completo de su familia y un certificado expedido por la NASA que acredite que usted no procede de Marte. Todo compulsadito y sellado. Como tiene que ser.
[hay que joderse]
¬ ¡Siguiente!

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Cosas que pasan
by milio a las 09:07 PM | Comentarios (2) | Enlace Permanente