Abril 04, 2005

Magnificando

Los altavoces, cuatro satélites y un subwoofer comprados de oferta hace un par de años, vibraban a la mitad de su capacidad. La estrofa, entonada con voz ronca y acompañada por acordes secos, no podía ser más oportuna.

[...]
Rock is deader than dead
Shock is all in your head
Your sex and your dope is all that we’re fed
So fuck all your protests and
Put them to bed

God is in the t.v. 1
[...]

Arrastré mis pies hasta mi habitación, envuelto en el rugido creciente del torrente de música, como un desgraciado que se acerca al epicentro de un terremoto. Tan cansado estaba que me había quedado dormido en el sofá, viendo el telediario, mientras el WinAmp ejercía de improvisado DJ. De vuelta al salón, el sofá me recibió con los brazos abiertos. La caja tonta, más absurda que nunca, continuaba con su letanía monótona.
[e interminable]
Parecía como si todos los realizadores del mundo, en todos los canales del espectro televisivo, se hubieran puesto de acuerdo. A alguien se le ocurrió no dejar morir al Papa. El pobre Wojtyla, al que la Iglesia Católica mantuvo hasta el último momento en su cargo. Más allá de los límites de lo soportable. Parecía que el que había muerto era el mismo Dios, encarnado en la figura de un pobre anciano, más frágil que un muñeco de trapo.
El presentador dio paso a unas imágenes que correspondían a la última aparición pública de Wojtyla. Se le veía sentado en su silla, haciendo gestos con las manos que quizá para un Católico signifiquen algo, pero que para mí no eran muy diferentes de las indicaciones de un guardia de tráfico agente de movilidad. Entonces intentaba hablar y, como por arte de magia, surgía de un lateral de la imagen un micrófono. Me recordaba a la parodia que, en la película de Airbag, hacían de las telenovelas los culebrones, cuando aparece un micrófono y golpea al protagonista en la cabeza. En el caso real, el pobre Wojtyla no podía emitir más que unos sonidos ininteligibles a medio camino entre un gorjeo y el croar de una rana. Finalmente le retiraron el micrófono y él, contrariado, siguió haciendo señas de circulación.
[para orientar al rebaño del señor]
Y me dio pena. Sentía haber presenciado un espectáculo tan grotesco que rozaba casi lo cómico. Aquel anciano debería haber terminado su vida mirando las obras con los jubilados o sentado en un banco, al sol, en cualquier pequeño parque de una localidad tranquila. Pero claro, los ateos no comprendemos esas cosas...
[o eso dicen]
Los documentos gráficos, inéditos y morbosos de dudoso interés general continuaron y yo, aburrido, apagué el televisor. En otros hogares, en otras ciudades, continuarían viendo ese programa durante varias horas más. La misma información rumiada de distinta forma, el mismo hecho enfocado desde puntos de vista infinitos, la misma biografía repetida hasta la saciedad.
¿Y el mundo? ¿Había dejado de girar? ¿Ya no había muertes por inanición? ¿Las guerras se habían detenido (alguien acalló los fusiles)? ¿Ya no había más noticias?
[no]
La agonía y posterior muerte de Wojtyla se había convertido en un Reality Show.
[mediático por definición]

Y al día siguiente la máquina de la saturación seguía funcionando a pleno rendimiento.
[interminable]
Harto de tanta ceremonia fúnebre y de tantas muestras de condolencia, me dirigí a la parada de autobús. Encendí un cigarrillo a escasos metros de la parada y, al otear a lo lejos, distinguí la figura del autobús. Esperé pacientemente, solo en la parada, hasta que el bus se colocó a mi altura. Entonces se produjo algo inesperado y, a la vez, ridículo. La puerta no se abría y, al mirar al conductor, descubrí cómo esa extraña criatura me escrutaba desde su trono mecánico. Pensé que quizá no me había visto pero descarté la idea al instante, no tenía sentido. Mantuvimos un pintoresco cruce de miradas que se prolongó durante treinta largos segundos. Yo, mientras tanto, apuraba el cigarro recién encendido, intentando rentabilizar la inversión hecha en tan minúsculo cilindro a cambio de unos segundos menos de vida. Para un hipotético observador aquella situación parecería de lo más absurdo. Finalmente, una chispa de inteligencia brotó en algún lugar olvidado de mi cerebro, y me di prisa en apagarla (no fuera a provocar un incendio). Apagué el cigarro por casualidad y continué con el escrutinio. El conductor, satisfecho, abrió la puerta, y yo entré en el redil como una oveja descarriada.
[y negra]
¬ ¿No sabes que no se puede fumar en el transporte público?
Todo encajaba como las piezas de un puzzle cómico cósmico. El conductor me había vomitado esas amigables palabras, apuntando a la cabeza. Florecieron miles de posibilidades, tantos argumentos y tenía que elegir uno que no sonara descortés. Escogí el más obvio... y diplomático.
¬ Iba a tirar el cigarro antes de entrar.
¬ Por eso no te he abierto, porque no habías tirado el cigarro.
¿En serio aquel personaje pensaba que entraría fumando en el autobús?
¬ Pero en la calle no está prohibido fumar...
El conductor emitió una especie de ronroneo y contraatacó.
¬ Eso decís siempre. Estoy seguro de que me habrías echado el humo en la cara.
Aquella discusión podía ser interminable y, además, no me aportaba nada. Así que, ante la mirada atenta de todos los pasajeros, metí el cupón del abono transporte en la máquina y me dirigí a mi asiento, dejando al conductor perdido en sus divagaciones ahumadas y, probablemente, con la palabra en la boca. Reflejada en el espejo retrovisor me llegaba la mirada del conductor, que memorizaba mis rasgos para no olvidar mi cara la próxima vez.

Sospecho que perderé más de un autobús de aquí en adelante...
[manía persecutoria]



1Rock Is Dead es una canción de Marilyn Manson.
by milio a las 11:18 PM | Comments (2) | Enlace Permanente

Marzo 04, 2005

Spiderman de los baños

Lo peor de hacer reformas en casa es que, automáticamente, te conviertes en un refugiado en tu propio hogar. Los escombros, dotados de vida propia, se reproducen como conejos, trayendo consigo montañas de polvo blanquecino y molesto por definición.
Había un dicho que rezaba algo así como: "No valoramos lo que tenemos hasta que lo perdemos". Quizá sea un poco grotesco utilizar este dicho para un cuarto de baño, pero en este caso se ajusta como un guante. El hecho de no poder darse una ducha en tu propia casa hace que recuerdes con melancolía aquellos tiempos pasados donde, cada mañana, te ponías bajo el chorro de la ducha y, de pura felicidad, cantabas lo que se te pasara por la cabeza (con mayor no menor fortuna).
[pasado]
Y miras el amasijo de escombros en que se está convirtiendo aquel antiguo santuario y, cuando menos, te dan ganas de suspirar. Ahí empieza verdaderamente la vida del refugiado por obras, en el momento en que tienes que pedir una ducha donde poder quitarte ese mal olor imaginario que, si no lidias con él, acabará haciéndose realidad.
Los albañiles, impasibles, son los dueños de la situación. En su mano está que todo llegue a buen término. De los dos dicharacheros trabajadores, el que más me impactaba era el que bauticé como Spiderman de los baños, con su sempiterno puro entre los dientes. El día en que decidí darle un apodo tan pintoresco fue, precisamente, el día en que tenían que pasar un tubo por el patio de luces. Yo dormía, y mi madre me llamó con una mezcla de horror, histeria e indignación, pidiéndome que fuera a ver algo que, en ese momento, se mezclaba con un sueño que no podía recordar. Me desperté del todo y seguí los pasos de mi madre hasta la cocina. Y, al mirar por la ventana, me quedé blanco (aún más). Vi a aquel haciendo equilibrios en el vacío mientras colocaba la tubería. Tenía un pie apoyado en la ventana de la cocina del piso de abajo y otro pie en la ventana del baño de ese piso, que formaban un ángulo de noventa grados. Con una mano ponía la tubería y con la otra... ¡el puro! Por supuesto, sin ningún tipo de arnés o sujeción. Un paso en falso y su cuerpo desde una altura volaría cuatro pisos hasta estrellarse en el suelo con un ruido sordo.
[y breve]
Pero, contra todo pronóstico, él aparentaba tranquilidad. Afortunadamente al final salió todo bien y no hubo que lamentar ninguna catástrofe, aunque a mi madre aún le dure el susto. No es la primera vez que observo conductas de inseguridad (por usar el término más suave) laboral y, por suerte, nunca ha pasado nada. Una vez, hace algunos años, se mató un albañil en mi barrio cuando cayó desde un tercer piso. Por lo visto, la red de seguridad estaba mal instalada y el pobre hombre acabó atravesándola. Unos chicos del barrio se jactaban de haberlo visto con sus propios ojos. Seguramente mentían.
[lo decían sus ojos]
Después del episodio del baño, todo transcurrió con normalidad. Y, por fin, ayer acabaron con las obras.
Así que, desde hoy, mi casa y el blog están nuevamente operativos (justo a tiempo para Umbralis). Esperemos que no haya ninguna gotera.
[en ninguno de los dos]

by milio a las 10:03 AM | Comments (4) | Enlace Permanente

Diciembre 19, 2004

Carcajadas

Hoy quiero contaros un chiste...

... que no me hace nada de gracia.

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Cosas que pasan
by milio a las 11:09 PM | Comments (9) | Enlace Permanente

Julio 12, 2004

La cima del árbol

Aunque el tiempo pasa, hay veces que preferimos mirar hacia otro lado. Y dejar que el reloj siga restando instantes a la cuenta atrás de nuestras vidas. Intentamos aislarnos en una burbuja atemporal donde las cosas pasan pero no cuentan, donde a veces no sabemos qué paso antes y cuáles fueron las cosas que pasaron después.
Pero un día miras atrás y te das cuenta de que la vida ha pasado sin que te dieras cuenta. Que tu edad no es sólo un simple número y que el mundo, aunque a veces no queramos, cambia.
[y cómo]
Entonces llega el momento en que nos encontramos cerca del final del camino, esperando que en cualquier momento alguien escriba la palabra Fin con letras blancas sobre fondo negro. Ese maldito epitafio que hemos tenido que colocar tantas veces en vidas que, como algunas películas, pensamos que nunca se acabarían. Personas que hemos enterrado bajo palmos de tierra y toneladas de olvido.
[negro olvido]
Y llega el momento en que nos damos cuenta de que encabezamos el árbol genealógico de nuestra familia y de que, tristemente, lo hacemos en solitario. No sé lo que se siente en ese momento, pero puedo augurar que se compone de altas dosis de tristeza.
Mi abuela enterró un par de años atrás a la persona con quien había compartido toda una vida. Recuerdo perfectamente el día en que me dijeron que mi abuelo había muerto. Una semana antes había sufrido un infarto cerebral que le había paralizado medio cuerpo. Después de unos días en el hospital su estado se estabilizó, recuperó las energías e incluso se atrevió a hacer bromas. Recuerdo las sonrisas forzadas que tenía que esbozar, sonrisas que casi se convertían en lágrimas cuando salía de aquella habitación de aquel maldito hospital. Los médicos nos dijeron que su estado era estable y que probablemente no habría complicaciones. Con esta idea en la cabeza volví a Madrid a estudiar, aplazando mi vuelta para el siguiente fin de semana.
A la hora indicada de un viernes maloliente cogí un autobús que me llevaría hasta él. Mientras yo viajaba, mirando sin ver cómo el paisaje se creaba y destruía a mi paso, mientras ignoraba una desafortunada película, mi abuelo se moría. Le había dado otro infarto cerebral que debía acabar con su vida. Mis padres no me dijeron nada y, cuando llegué al hospital, leí en los ojos de mi madre que ya no había lugar para la esperanza. Mi abuelo me había estado esperando pero no le llegaron las fuerzas para verme por última vez.
Los días siguientes son una nebulosa en mi memoria. Recuerdo que aguanté el velatorio impasible y que no me derrumbé hasta el día del entierro. Recuerdo entrar en la iglesia aunque mis principios me decían que no debía, no sé por qué lo hice. Ese día mi abuela se quedó sola, pasó a encabezar el árbol genealógico en solitario, comenzó a contar sus días sabiendo que sus cuentas estaban saldadas y que podía irse en cualquier momento.
Dicen que la procesión va por dentro, quizá ese sea el motivo por el que asume la siguiente etapa de su vida estoicamente: la residencia. Incluso ha sido ella quién ha propuesto el traslado, a sabiendas de que ya no puede valerse por sí misma. Aunque no nos lo diga, sus ojos vidriosos dicen que está comenzando el último capítulo de su vida.
Y yo no puedo menos que estar triste, aunque sé que lo mejor para ella, en estos momentos, es vivir en una residencia.
[continuará]

by milio a las 11:43 PM | Comments (5) | Enlace Permanente

Junio 20, 2004

Suffering

No sé qué tendrá el fútbol que es capaz de postrar a un país entero ante un televisor. A mí, particularmente, nunca me ha entusiasmado el fútbol. Exceptuando la época preadolescente donde la afición al fútbol se manifiesta como por arte de magia (quién sabe, podría ser algo hormonal), el fútbol me da un poco igual. Cuando uno está en la adolescencia tiende a asimilar los gustos de otros hasta casi convencerse de que son suyos. A mí me pasó algo parecido con el fútbol, seguía la liga con el único fin de poder hablar de ello con mis amigos y veía los partidos con mi padre como si aquello fuera una tradición inculcada por herencia. Me planteaba la situación con más curiosidad que devoción, haciendo de antropólogo de oficio con la cobaya en que, por momentos, se convertía mi padre. Me resultaba gracioso ver cómo algo tan simple (y tan complejo) como meter una pelota entre tres palos era capaz de cambiar el humor de mi padre. Aprendí deprisa que el mejor momento para pedirle algo suelto era cuando ganaba su equipo.
[estratega]
Pasaron los años y cada vez me interesaba menos el mundo de la pelota, convirtiéndome casi en bicho raro. Hay momentos en los que si no sabes de coches o de fútbol, te conviertes en un cero a la izquierda en una conversación. Los pocos partidos que veía eran los que aprovechábamos para montar una reunión improvisada de amigos, adorando al esférico y al botellín, encuentros a los que yo asistía más por la compañía que por el partido en sí. ¿Habéis intentado mantener una conversación con alguien que está prestando total atención a otra cosa? Es muy divertido.
La diferencia entre un aficionado al fútbol y yo es que el aficionado puede entretenerse viendo tres partidos el mismo día, aunque sean de la tercera división etíope. Yo, sin embargo, sólo aguanto los partidos con máxima tensión.
[como el de hoy]
Es difícil de explicar la sensación que te atenaza cuando tu equipo va perdiendo y ves que se le escapa el partido. Algo a caballo entre la ansiedad, el optimismo, la decepción y, en el fondo, la resignación ante la idea de una derrota. La eterna esperanza que siempre se convierte en decepción.
Al final, como todos esperábamos, se ha cumplido la crónica de una muerte anunciada. España se va a casa, lo que implica que en mi casa veremos menos fútbol y no tendré que preocuparme del calendario de la Eurocopa cada vez que quiera ver una película.
Tendremos que esperar al próximo mundial para que nos cuelguen la banda de favoritos.
[y romper los pronósticos]

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Cosas que pasan
by milio a las 11:40 PM | Comments (3) | Enlace Permanente

Mayo 23, 2004

Around the world

Aunque los periódicos no hablen de otra cosa, la real boda no es lo único que pasa en el mundo.
[por suerte]
Es increíble el empacho informativo al que nos han sometido los medios de comunicación en estos últimos días. El viernes, sin ir más lejos, era imposible ver algo en la televisión que no fuera referente a la boda. Las propias televisiones reciclaban sus mismas noticias y las ofrecían en varios pases, maquillando un poco la forma para que no se notara que lo que se contaba era, esencialmente, lo mismo. De las noticias se pasaba a las tertulias sobre protocolo (esa ciencia oculta) y de las alabanzas a la futura princesa (algún día, si antes no somos una república, futura reina) se volvía otra vez a las mismas noticias de siempre. Un giro de trescientos sesenta grados que, aunque algunos no lo tengan en cuenta, termina en el mismo punto donde empieza.
[cíclico]
Si lo del viernes fue infernal, lo del sábado fue de juzgado de guardia. El viernes me propuse acostarme tan tarde que pasara la gran parte del sábado durmiendo, ajeno al chaparrón informativo de tintes nobiliarios. Así, cuando mis ojos se cerraron el sol ya llevaba un buen rato surcando los cielos. Mientras yo me acostaba, una marea humana rodeaba el escenario de la boda y el posterior recorrido de los recién casados, y las nubes se retorcían de incontinencia mientras los protagonistas del día miraban al cielo con rabia.
[y yo con una sonrisa]
Y es que uno no se da cuenta de lo absurdo de la monarquía hasta que se produce un acontecimiento de semejante calibre.
El sábado, tras levantarme a horas que prefiero no revelar y prepararme algo de comida cuidadosamente enlatada y precocinada, encendí el televisor buscando algo que no hablara de la dichosa boda (sin éxito). Así que cogí una película y me puse a verla pacientemente.
[resignación]
Al acabar las noticias puse el telediario de Telecinco, tuve suerte de llegar justo a tiempo para los titulares, monopolizados por el acontecimiento del día. Al final, en un modesto rincón de esos titulares, contaban de pasada que Michael Moore había ganado la palma de oro en el Festival de Cannes:

"Michael Moore triunfa en el 57º festival de Cine de Cannes con su feroz crítica contra Bush" (elmundo.es)
"Fahrenheit 9/11 wins the Palme D'Or!!!" (michaelmoore.com)

Decidí hacer el sacrificio de ver las noticias aún sabiendo que la gran mayoría del tiempo hablarían del mismo tema. Ni siquiera cuando el presentador lo dijo explícitamente cambié de idea. Pues bien, engullí esos tres cuartos de hora de informativos y no hablaron ni una sola palabra de la noticia. Obviamente, era más importante ver cómo un invitado al convite comía con la boca abierta, o ver las imágenes que había filmado un periodista infiltrado entre la marabunta. ¿A quién le importa la cultura? No, es más importante ver como un niño exaltado reivindicaba su temprana afición por el fútbol con una pobre paje (sirva esta animación como prueba).

Y, como la noticia del premio de Michael Moore dio la vuelta al mundo (seguro que más de un directivo de Disney se rasgó las vestiduras), no era de extrañar que le llegara a Bush. La próxima vez habrá que avisar a sus guardaespaldas que no le comuniquen la mala noticia mientras esté montando en bici, que luego pasa lo que pasa:

"Bush se cae de una bicicleta y se raspa la cara, las manos y las piernas" (elmundo.es)
[esta vez no fue una galleta, o sí]

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by milio a las 11:27 PM | Comments (4) | Enlace Permanente

Mayo 19, 2004

We are the world (you are the children)

El ser humano, qué curiosa obra de ingeniería. Enciendes la televisión y ves a Cristo (imagen muy explícita)...
[versión postmoderna]
...o eso te parece. Descartas el fondo de la imagen que en ese momento aparece congelada en la pantalla y te concentras en el figurante. Una figura con los brazos en cruz y unos cables conectados porque a un soldado americano se le ocurrió la feliz idea de montarse un árbol de navidad a destiempo. No se dio cuenta de que aquella persona oculta bajo una manta cochambrosa parecía más un Cristo que un árbol navideño. Entonces te alegras de que la imagen no le sugiriera lo mismo que a ti, porque en ese caso quizá le habría clavado las extremidades a una cruz de metal.
[son capaces]
Esta imagen provoca una corriente pseudoeléctrica en la zona cerebral del horror, intentando avisarte de que aquello que ves es altamente macabro. Es entonces cuando otra corriente se genera en la región de la indiferencia y neutraliza la primera. El resultado es un par de segundos de indecisión en los que el cuerpo no responde, los ojos ni se abren ni se cierran y en tu cara aparece una mueca de estupidez.
[el cerebro se defiende]
Reanudas la actividad normal, tu cuerpo vuelve a responder con la rapidez (o la falta de ésta) que acostumbra. Entonces el fantasma del horror te da un segundo guantazo con su puño americano con sus barras y sus estrellas. Después de las matanzas selectivas del día anterior en Rafah (un lugar de cuyo nombre nunca habías oído hablar hasta que la muerte se compró un adosado allí), una multitud se manifestaba con rabia ante semejante masacre. Miles de personas protestando de forma más o menos pacífica para que finalicen los crímenes que no debían haber empezado nunca. La muerte, disfrutando del espectáculo, maneja los hilos de una de sus marionetas (conocida como Ariel Sharon) y al poco tiempo un helicóptero disuelve la manifestación a base de misiles.
[destrucción]
Sigues mirando la caja tonta mientras los gritos de protesta se convierten en alaridos de terror, mientras miembros se separan de sus cuerpos. Vidas que se rompen ante tus ojos, rostros ensangrentados, cuerpos inertes. Y en el fondo, el polvo de caminos calles sin asfaltar.
Esta vez el impulso del horror es más intenso y la indiferencia tiene que emplearse a fondo para anular todo atisbo de humanidad.
[con eficiencia]
Tu cuerpo, esta vez, se toma más tiempo para recuperarse de la batalla que se ha librado en tu cerebro, donde ya sólo queda ceniza. En la siguiente imagen puedes apreciar varias mantas llenas de cuerpos sin vida, en su mayoría mujeres y niños, esta vez en Irak, en una pequeña aldea que nunca nadie se tomó la molestia de situar en un mapa. Se estaba celebrando una boda, los gritos eran de júbilo, los abrazos sinceros y los disparos al aire de felicidad. Disparos al aire que en Irak se repiten en cada boda, una tradición como la que tenemos nosotros de cortar una corbata o un liguero. Un avión americano y su piloto volaban a toda velocidad hacia el lugar del convite. El piloto sudaba y se maldecía por no haber llegado a tiempo para oponerse a la boda. ¿Dirían los iraquíes aquella frase de "Si alguien se opone a esta boda que hable ahora o calle para siempre"? Daba igual, sus órdenes eran bombardear a aquella gente inocente porque se trataba de un grupo terrorista muy peligroso celebrando una orgía de sangre y vejaciones. No quiso asegurarse, no se molestó en preguntar, simplemente lanzó sus bombas y segó las vidas de cuarenta personas sin miramientos. ¿Combatientes? ¿Terroristas? Por Dios, ¡era una boda! ¿Armados y peligrosos? ¡la mayoría de los muertos son mujeres y niños! Pero Bush sigue en sus trece...
[nonsense]
La neurona del horror lanza rabiosa sus impulsos, tan intensos que ni siquiera la todopoderosa indiferencia puede con ellos. Y te llega una corriente de rabia, desconcierto, horror y mucha tristeza. No sabes si llorar, vomitar o gritar con todas tus fuerzas. Y te preguntas: "¿De qué va a servir?". ¿Estamos tan podridos por dentro como parece?
Piensas que quizá la humanidad no haya sido siempre tan cruel y te das cuenta de que la globalización ha traído consigo al ojo que todo lo ve. Cuando no existía la televisión, y ni siquiera la radio, ocurrían las mismas atrocidades pero no nos enterábamos. Quizá al cabo del tiempo nos llegara un rumor de lo que había pasado, pero no en tiempo real. Quizá sea por eso por lo que podemos ver en las noticias como mueren diez personas en una manifestación pacífica, cuarenta en una boda o cómo unos soldaditos de plomo torturan a sus anchas sin que nos afecte lo más mínimo. No sólo la sociedad se está globalizando, la muerte también se ha convertido de un funesto ídolo mediático. Si nuestro cerebro no ignorara tanto horror quizá vivir medianamente cuerdo sería imposible.
[filtrar]
Hay una canción que dice:

[...] The death of one is a tragedy
The death of a million is just a statistic [...]

Marilyn Manson - The Fight Song

Me temo que tiene mucha razón.

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by milio a las 11:40 PM | Comments (2) | Enlace Permanente

Mayo 10, 2004

Lomografía Real

La resaca del fin de semana se va por donde vino, ocultándose entre las sombras para que no puedan seguir su rastro, esperando que llegue su momento para regresar y golpearme cuando menos me lo espere. Yo, mientras tanto, buceo entre las noticias, las noticias de las noticias y las informaciones que no pueden calificarse ni de noticias.
[conglomerados de estupidez]
Así, mientras medio mundo se escandaliza por las presuntas torturas del ejército norteamericano (en adelante yankee para abreviar) y británico, nosotros creamos comisiones de investigación sobre los atentados de marzo. Aunque últimamente creo que cada vez nos importa un poco menos lo que pasa en el mundo y bastante más lo que ocurre bajo las sábanas de algún personaje famoso...
[rosa]
Y, cuando apenas faltan dos semanas para la boda del príncipe y la plebeya (argumento que vende muchos artículos lacrimógenos) que soñaba con ser reina, los medios no paran de bombardearnos. Creo que de poco sirve quejarse, porque al fin y al cabo tenemos lo que pedimos, es la ley de la oferta y la demanda (que me corrija algún economista si me equivoco). Si ya hay quien tiene pesadillas sueña con el menú de la boda, la música que se escuchará en el banquete e incluso quién va a diseñar los cojines sobre los que descansarán las ilustres posaderas de los invitados, yo intento ignorar la avalancha mediática. Aunque debo reconocer que es prácticamente imposible...
[evasión o victoria]
Hoy por hoy, lo único que me interesa del enlace es la iniciativa de la Asociación Lomográfica Española (de donde he cogido prestada la imagen de esta entrada). La proposición consiste, ni más ni menos, en tomar instantáneas el día de la boda del ambiente que se respirará en la capital. Pero no con una cámara convencional, sino con una LOMO (Leningrádskoje Optiko Mechanitschéskoje Objediniénie). Una LOMO es una cámara rusa con una óptica muy especial que permite tomar fotos como la que ilustra este post. No soy un experto en fotografía y, de hecho, nunca he tenido una LOMO en mis manos, pero me encantaría tener una. Yo conocía la existencia de esta cámara desde hacía tiempo, pero nunca supe cómo se llamaba y dónde encontrarlas. Si no llega a ser por una amiga, seguiría sin saber qué diantres es una LOMO. Lo interesante de la iniciativa de Lomospain es que si no tienes una cámara LOMO, ellos te proporcionan una para el evento.
[suena bien]
Quizá haya sido el reportaje que he engullido esta tarde sobre las anteriores bodas reales entre príncipes y plebeyas lo que haya despertado en mí el interés novelesco por algo que se parece mucho al sueño americano del que nos hablan: pasar del anonimato a la cumbre. Así que, princesas del mundo, el que suscribe es soltero y no le apabullan las masas, quizá no sepa mucho de protocolo ni le interese aprender, pero promete dar un nuevo talante a su monarquía. Interesadas manden un mail y recibirán respuesta en un par de días.
[no es imprescindible ser princesa, aunque ayuda]

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by milio a las 11:52 PM | Enlace Permanente

Mayo 08, 2004

La censura en el país de las oportunidades

Si no hace mucho el pecho de Janet Jackson sacudía los cimientos del puritanismo americano (mientras medio mundo pasaba de la carcajada al asombro y del asombro a la incomprensión), ahora los tentáculos de la censura amenazan con vetar la última película de Michael Moore: Fahrenheit 9/11
Mis primeros contactos con Michael Moore comenzaron con la genial película-documental Bowling For Columbine en la sesión golfa de un cine madrileño. Salí del cine con la cabeza convertida en una coctelera de ideas contradictorias maravillosamente contadas: la realidad tal y como es y no como algunos nos la quieren contar.
A partir de ese momento intenté conseguir algunas de sus películas, como Roger&Me que, aun siendo buena, no llega al nivel de Bowling For Columbine, y devoré sus dos últimos libros. Me quedó claro que este señor tiene la cabeza muy bien amueblada y que no se calla nada.
Pues bien, después de una larga espera, parecía que por fin íbamos a poder presenciar su última película en nuestras pantallas...
[pero entonces llegó Disney]
La productora de Fahrenheit 9/11 es Miramax que, a su vez, es una filial de Disney. Parece que a los chicos de Disney no les ha parecido bien que una película tan polémica y que acusa frontalmente al presidente infame del país de las oportunidades llegue al público estadounidense y han optado por vetar su emisión en el territorio americano. La película, entre otras cosas, habla de la relación del clan bush con la familia Bin Laden, narrando hechos como la evacuación de algunos de los Bin Laden del territorio americano después del 11-S. También, al parecer, es muy crítica con la actuación del gobierno americano antes y después de los atentados.
¿Y por qué a Disney no le interesa que esta película se proyecte en América? Parece ser que las bonificaciones fiscales que recibe en Florida (donde gobierna, casualidades de la vida, Jeb Bush) podrían irse al traste si el clan de los bush decide tomar represalias...
[poderoso caballero es don dinero]
Así las cosas, parece que en los cines europeos se proyectará en la fecha elegida para el estreno, sin que el gigante animado pueda (o quiera) hacer nada por impedirlo.
Dejaré que sea Michael Moore, y no yo, quien cierre esta entrada con palabras sacadas de su propia web:

"[...] Some people may be afraid of this movie because of what it will show. But there's nothing they can do about it now because it's done, it's awesome, and if I have anything to say about it, you'll see it this summer -- because, after all, it is a free country."



Un editorial del New York Times referente a esta noticia: Disney's Craven Behavior
La noticia en castellano la puedes ver aquí: Disney impidió la distribución del filme de Michael Moore donde critica a Bush.
Y, por supuesto, la web de Michael Moore: MichaelMoore.com
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Cosas que pasan , Miradas de cine
by milio a las 02:22 PM | Comments (3) | Enlace Permanente

Mayo 03, 2004

Medievo

La noche ejercía plácidamente su dominio mientras un caballero, embutido en su cota de mallas, tecleaba frenético un mensaje en su teléfono móvil de última generación. Junto a él descansaba, apoyado en la pared, un escudo grande forrado de gomaespuma. El viento mecía su espada, con alma de esterilla y revestimiento de cinta americana mientras su capa, envidiosa, jugueteaba con las luces y las sombras.
Unos pasos gráciles emergieron de la oscuridad. Su trayectoria no se dirigía al lugar donde reposaba el caballero, sino al interior de un comedor cuyas paredes no podían silenciar canciones, historias y risas. Sostenía un arco en su mano y, bajo su capa verde, se adivinaba un carcaj del que sobresalían las puntas de esterilla y gomaespuma.
[inofensivas]

Un día antes yo estaba en mi casa, demasiado ajetreado dándole los primeros y últimos retoques a mi disfraz. Lo que ese mismo día eran unas telas peludas ahora tenían la forma de un disfraz improvisado. Al día siguiente debía viajar, junto a un@s amig@s, hacia algún lugar de Segovia, donde se celebraría Efeyl 2004. Era la primera vez que iba a asistir a un evento de rol en vivo y estaba ansioso por emprender el viaje. Como siempre, lo había dejado todo para el final, y temía que no me diera tiempo a terminar mi disfraz.
[Murphy se frotaba las manos con impaciencia]
Si todo el universo que rodea a los juegos de rol está totalmente satanizado, el rol en vivo es casi un tema tabú. Cuando le dices a un amigo que vas a pasar un fin de semana en el campo disfrazado de bárbaro interactuando con más de trescientas personas, te mira raro y, como poco, te dice que eres un friki. Si esto le pasa, por regla general, a la gente joven, no es de extrañar que alguien no tan joven asocie el rol con katanas, sacrificios y cualquier otra absurda idea sacada de programas de sucesos y libros satanizantes.
[e igualmente estúpidos]
El rol es interpretación, es imaginar un mundo y convertirte (por unas horas) en un habitante de ese universo. Es, al fin y al cabo, una obra de teatro donde el guionista inventa un contexto y tú (el personaje) desarrollas un papel que vas escribiendo sobre la marcha. Es como estar dentro de un libro de fantasía épica (o de cualquier otro género, depende del trasfondo de la partida).
[fantasía]
A pesar del tremendo cansancio que acumulan mis piernas, del dolor de todos y cada uno de mis músculos por las interminables caminatas de todo el fin de semana, ha sido una experiencia increíble que, desde aquí, recomiendo a todo el que lea estas líneas. Yo, por mi parte, repetiré cuantas veces pueda.

Dos días después, aquella espada formaba parte del resto del equipaje, y aquel caballero ya no vestía una cota de mallas. Estaba más cómodo con sus vaqueros y su sudadera a juego. En sus labios se adivinaba una sonrisa melancólica y en sus ojos la esperanza de que aquel fin de semana se repitiera lo más pronto posible. Bajé la ventanilla y, desde el asiento del copiloto, me despedí de él agitando la mano. El coche arrancó, sacándonos de aquel oasis de ficción en mitad de un mundo donde la realidad, a veces, es insoportable.

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Citas anuales , Cosas que pasan
by milio a las 05:12 PM | Comments (5) | Enlace Permanente

Abril 20, 2004

Inside out

¬ ¿Ve algo doctor?
¬ Sí, tenemos que operar...
¬ ¿Operar de qué?
¬ De olvido...

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Cosas que pasan , Locuras
by milio a las 07:58 PM | Comments (3) | Enlace Permanente

Marzo 31, 2004

Personal Jesus

Si Jesús levantara la cabeza seguramente se cubriría con la sábana santa y se echaría a dormir, no sin antes pasarse a visitar el Cristo de la Esperanza de Málaga. Y es que a este popular (entre quienes lo conocen) Cristo tiene la peculiaridad de contar con un brazo totalmente robotizado para bendecir mejor.
[los efectos especiales de la Iglesia]
Tal como lo veo, ya puestos, podrían haber aumentado la inversión y dotar al Cristo con un par de sistemas más. Ahí van mis ideas que gustosamente cederé a cualquier cofradía interesada:
* Mecanismo de habla simulada: incorpore a su Cristo la capacidad de mover los labios y dótele, por un módico precio, de un Jose Luis Moreno1 a medida.
* Precisos bailes regionales: gracias a un sistema revolucionario, su Cristo será capaz de ejecutar el baile regional de su elección. Por muy enrevesados que sean sus pasos, el sistema DancingChrist® hará que su Cristo los siga a la perfección. Puede optar, además, por una oferta de 3x2 en la compra de los paquetes de bailes regionales.
* Variado surtido de gestos con las manos: su Cristo ya no sólo será capaz de bendecir, sino que podrá gesticular cualquier cosa. ¿Necesita un Cristo que salude en las procesiones e, incluso, haga reverencias? Lo tenemos. ¿Quiere que su Cristo lave los pies de cualquier feligrés siguiendo las pautas de la famosa cita bíblica? Podemos conseguirlo. ¿Nunca ha pensado en la afluencia de fieles y almas impías por convertir que generaría un Cristo capaz de darse paseos por el templo saludando a la parroquia? No lo piense más, estará en buenas manos.
* Inteligencia artificial: sorprenda a sus visitas, a sus feligreses y a todo hijo de vecino con el revolucionario Cristo Interactivo®, también llamado Personal Jesus®. Un Cristo que aprende solo con un pequeño entrenamiento, un Mesías a medida de sus exigencias. Puede mantener hasta tres conversaciones a la vez, leer pasajes de la Biblia e, incluso, escenificarlos. Viene acompañado con una cruz con cargador incorporado para su batería de Ión Litio y una funda para transportarlo. También se incluye un conciso manual de instrucciones de cuatro mil quinientas páginas y un programa base que introducirle a elegir entre los siguientes: Kung-Fu Christ® (similar al que puso ver en las películas de la saga Matrix), Monólogos Sacros®, Cantos Gregorianos XP®, Corporativismo en la Iglesia I: Malversación de Fondos®, Corporativismo en la Iglesia II: Encubrimiento de abusos sexuales®, Diálogos Incendiarios I: El aborto®, Diálogos Incendiarios II: Métodos anticonceptivos® y un largo etcétera.

Lo que yo me sigo preguntando es: ¿dará buenas h ostias ese cristo (con y sin h)?
[seguro que sí]



José Luis Moreno1 es un famoso Ventrílocuo español.
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Cosas que pasan , Locuras
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Marzo 25, 2004

Mamá, quiero ser humorista

//como Bush//

Como diría cualquier un amigo mío: "hay que tener cojones".
Sí, Sr. George W. Bush, hay que tenerlos muy gordos para hacer lo que hiciste hace unas horas.
Papá miraba orgulloso a su hijo, aún después de tanto tiempo le costaba creer que su retoño hubiera llegado a presidir el país más poderoso del mundo.
[como él]
Cuando, durante las elecciones, se llevó a cabo el recuento de votos, temía lo peor. Sabía que su hijo había perdido las elecciones y tenía que reconocerlo con un nudo en la garganta. Por muchas influencias que tuviera, nadie podía negar que su vástago era estúpido, rozando incluso los límites de lo delirante. Pero entonces el clan Bush, más unido que nunca, puso en funcionamiento su maquinaria.
¬ ¡¿Que vamos a perder?! ¡Pues dejemos de contar los votos y ya está!
¬ ¡Oh, Jeff, qué gran idea! -tradúzcase al inglés añadiendo un Oh yeah, un my God e incluso un God Bless America-
Y así fue como aquel personaje consiguió presidir un país sin haber sido legítimamente elegido. Los amigos de Papá Bush y, entre ellos, el clan Bin Laden, habían sido artífices de la victoria y comenzaron a frotarse las manos sin poder borrar de su cara una estúpida sonrisa.
[de codicia]
Después de haber tocado los cojones a medio mundo durante su cortísima historia alguien consideró oportuno tomarse la revancha. Una venganza de más de tres mil muertos. Y, como no hay mal que por bien no venga, los atentados le ofrecieron a Bush una oportunidad para afianzarse en el poder usando el miedo latente en su país. Los enemigos pagarían y, a la vez, los depósitos de petróleo se llenarían.
Atacaron Afganistán con la excusa de encontrar a Bin Laden y desarticular su organización. Bin Laden (que se estará descojonando ahora en cualquier cueva de cinco estrellas) no apareció y, en su camino, las fuerzas americanas dejaron un reguero de muertes difíciles de olvidar. Pero Bush, estabas a salvo, nadie podía quitarte tu guerra alegando que la operación Libertad Duradera era un fiasco.
¿Y qué pasó después? Nos engañaste. Hiciste creer a medio mundo que existían Armas de Destrucción Masiva en Irak y que había que destrozar el país para encontrarlas y derrocar a su líder, un tirano loco. Aunque poco a poco nos fuimos dando cuenta de que no existían tales armas, muchos de nuestros países fueron a la guerra sin que nosotros, el pueblo, quisiéramos.
[pero no importaba]
El resto es historia: miles de muertos, mucho petróleo y ni una sola prueba de la existencia de las Armas de Destrucción Masiva. ¿Acaso el valor del petróleo lo contabilizabas en vidas humanas? ¿Y aún así te salió bien la suma?
[porque a mí me sale negativa]
Pasó el tiempo y no encontrabais las armas. Viendo que el resto de la humanidad no era tan estúpida como tú, decidiste dejar el juego y reconocer (de forma velada) que esas armas probablemente no existieran. Algo que, por otra parte, ya sabíamos todos.
Y ahora, con los atentados salvajes de Madrid tan recientes, te atreves a tomarnos el pelo a todos, a reírte en nuestras narices, haciendo chistes que dicen mucho de ti.
Sabías que todo el mundo iba a ver esas imágenes y, aún así, decidiste seguir con tu número de humor preparado con mucho mimo. En el atril, ante unos acólitos que, sabías de antemano, te iban a reír la gracia. Entonces dijiste algo así como:
¬ ¿Dónde están las Armas de Destrucción Masiva?
Y apareció una foto tuya en la pantalla gigante donde salías mirando debajo de una mesa. El comentario acerca de la foto no podía faltar:
¬ ... ¿estarán aquí?...
Y la foto cambiaba a otra en la que señalabas hacia una ventana, con esa cara simiesca que Dios te ha dado. Continuabas:
¬ ... ¿o aquí?
Y entonces comenzabas a descojonarte reírte a carcajadas, arropado por un público entregado al más estúpido de los presidentes que ha tenido nunca (y aventuro, tendrá) Estados Unidos. ¿Sabes de quién te estabas riendo? Una carcajada dedicada a cada muerto en Irak por tus guerras preventivas y tus daños colaterales (qué bien suenan tus eufemismos, ¿eh?), una risa distendida por cada soldado, periodista, médico, fotógrafo, etc. que ha perdido la vida en tu campaña contra el terror. No te faltaron risas dedicadas a los millones de ciudadanos del mundo que dijimos NO a vuestra guerra, ni siquiera dejaste sin su parte a los pocos infelices que te creyeron y que se dieron cuenta de que todo era una mentira. Y una carcajada (bien sonora y estridente) para cada víctima de los atentados de Madrid y sus familias, para cada español, para cada ciudadano que ha vivido el terror que no es más que un daño colateral de tus guerras.
¿Siguen sonando tan bien tus eufemismos?
[yo creo que no]
Y por eso, George, espero que medio mundo te haga morirte de vergüenza, que te lleguen mensajes diplomáticos de todos los confines del planeta y que tengas que reconocer ante todos que eres un completo estúpido.
[aunque ya lo sepamos]

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Cosas que pasan
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Marzo 14, 2004

El día de las mentiras

Si por algo podré recordar este fin de semana, será por el estado de incertidumbre y desconsuelo. Madrid ha sido una ciudad fantasma durante todo el fin de semana. En los ojos de la gente se podía ver la proyección de los fatídicos momentos del que ya ha sido designado como el 11-M.
[fotogramas sangrientos]
El pensamiento de que nos podía haber pasado a todos era demasiado fuerte para desecharlo. Esa agonía que tuvimos en las horas posteriores aún nos atenaza el estómago. ¿Estarían bien todos nuestros familiares? ¿Y los amigos? ¿Estaría herido algún conocido?
Entonces, mientras veíamos aquellas sangrientas imágenes, nuestro odio crecía de forma descontrolada. ¿Acaso no era normal que pensáramos en E.T.A. como causante de aquella masacre después de treinta años de atentados? Era totalmente comprensible que nos dejáramos llevar por la rabia y no nos paráramos a pensar en otras alternativas.
[teníamos demasiado con el dolor]
Recuerdo que cogí el portátil y escribí la entrada anterior mientras la televisión narraba los terribles sucesos. Me dejé llevar por la ira. Las imágenes se sucedían, el desconcierto crecía, las víctimas aumentaban y la solidaridad rozaba los límites de lo novelesco. No podía controlar mis dedos, las ideas volaban sobre el teclado sin someterse a la censura del raciocinio. Escribía con el corazón.
[destrozado]
Entonces me di cuenta de una de las principales diferencias de un weblog con un medio condicional y, supuestamente, objetivo. En un periódico no se pueden (o no deberían) permitir esquivar la presunción de inocencia. No se puede apuntar con el dedo a una organización si no se está seguro de su absoluta implicación con los hechos. Pero un weblog... una bitácora, es diferente. Porque soy yo quien expresa su opinión, a título personal. Y yo, como la mayoría de los españoles, sólo podía concebir que esas muertes estuvieran firmadas por E.T.A..
[estoy completamente seguro de me equivocaba]
¿Realmente es necesario engañar a los españoles para mantener una ventaja en las elecciones? ¿Diréis después que os habíais equivocado como con las armas de destrucción masiva? Yo soy un pobre ciudadano que, se supone, os di la legitimidad para gobernarme con mayoría absoluta. Vale, no os voté (ni lo haré jamás), pero eso no cuenta: sois mayoría absoluta y podéis hacer lo que os salga de vuestras democráticas gónadas. Guerra de guerrillas desde el mismo gobierno, técnicas de confusión, acoso y derribo de las libertades. Tenemos derecho a saber quién fue el autor de la masacre antes de votar a aquellos que nos representarán durante los próximos cuatro años. ¿Acaso tenéis miedo de que se descubra que no fue E.T.A. sino Al Qaeda? ¿Por qué siniestra razón?
[no somos tontos]
Desde pequeño me enseñaron que uno debe ser consecuente con sus actos y cargar con las consecuencias de los mismos. Cualquier otra cosa es eludir responsabilidades: el arte del subterfugio. Cualquier instrumento sirve: mentiras, eufemismos, verdades a medias, ocultación de información, daños colaterales, ataques preventivos, terminología político-circular (aquella que se escribe con muchas palabras que, en conjunto, no dicen nada), etc. ¿Acaso teméis que os echemos las culpas de las doscientas muertes por mandarnos a una guerra a la que no queríamos ir? ¿Miedo a que alguien resuelva esta ecuación?:

Bush + Aznar + Guerra = Atentados + Votos Perdidos

En primer lugar me parece que no debemos asociar estos ataques con el hecho de que (léase Chemari Ánsar) quisieras ir a la guerra sin el apoyo de aquellos a los que representas. Apoyar a Estados Unidos fue un grave error y un abuso de autoridad por tu parte, pero eso no significa que tú tengas la culpa de estos atentados. Esta masacre sólo la podemos atribuir a un puñado de locos sanguinarios que actúan siguiendo un grotesco patrón de conducta, una aberración asesina. Lo que no me explico es por qué sigues teniendo miedo, por qué sigues manteniendo que fue E.T.A. cuando no tienes pruebas, te basas en suposiciones. ¿No sería más lógico admitir que todo apunta hacia Al Qaeda? No sé mucho de leyes pero mi sentido común me dice que valen más las pruebas que aún no se han demostrado que la ausencia de las mismas.
[¿me equivoco?]
El terrorismo es malo, es la principal amenaza del siglo naciente. En eso estamos de acuerdo. Pero, ¿no es terrorismo entrar en un país arrasar con todo en la búsqueda del oro negro? ¿Cuánto vale la vida de un daño colateral? ¿Cómo llamarías a lo que Estados Unidos ha estado haciendo durante décadas en todo el mundo? Derrocando dirigentes elegidos por el pueblo para subir al poder a aquel que les era más afín, sofocando supuestas revueltas con los gritos de un fusil, extendiendo los daños colaterales por medio mundo. Y tú nos has arrastrado con él, nos has convertido en parte de esta maquinaria sangrienta. Y nosotros no queríamos...
[¿acaso estabas sordo?]
No Ánsar, yo no te culpo de estos atentados, no puedo echarte tal responsabilidad sobre los hombros. Sólo espero el pueblo reaccione ante todo lo malo que habéis hecho con este país y que, hasta ahora, la gente parecía no ver. ¿Se habrá colmado el vaso con el goteo de estas recientes mentiras? ¿Os daremos otra vez la razón y tendremos que aguantaros otros cuatro años?
[espero que no]
Un amigo me decía, muy sabiamente, que estas elecciones con como el Tute*:


¬ Estas elecciones son como el tute pero con más puntos.
¬ Hmmm, ¿por?
¬ Imagina que todas las cartas valen 350 puntos (el número de escaños). Los que cuentan son los indecisos, es decir, los triunfos (el palo que pinta). Esos son los que le pueden quitar las elecciones al PP.
¬ Buena metáfora...
Después de una noche sin dormir he decidido pasarme primero por el colegio electoral y votar. He cogido la papeleta del PSOE, la sábana para el senado y me he acercado a un supervisor del PSOE.
¬ ¿Oye, me dejas un boli? Que, además, es para votaros a vosotros...
El supervisor amaga una sonrisa y me da su flamante bolígrafo promocional. Meto las papeletas en los respectivos sobres y ejerzo mi derecho mientras lanzo una plegaria a la deidad que esté más cerca en ese momento (es lo que tiene la ubicuidad, que nunca sabes qué deidad te tocará) para que no vuelvan a ganar los mismos.
[no quiero más mentiras]
Y he vuelto a casa pensando, una vez más, en las víctimas. Recordando las lágrimas (mis lágrimas) que se han mantenido en el umbral del precipicio durante todo el fin de semana...
... y entonces he pisado un excremento canino. Lejos de maldecir he soltado una carcajada (para sorpresa de los transeúntes): ¿será un signo de buena suerte? Espero que tenga que ver con las elecciones...
[y ganemos]


Tute (it. tutti, todos):
1 m. Juego de naipes en que se gana la partida si se reúnen los cuatro reyes o los cuatro caballos.
2 Reunión en este juego de los cuatro reyes o los cuatro caballos.
3 fig. Esfuerzo angustioso que se obliga a hacer a personas o animales en un trabajo o ejercicio: dar un ~.
4 fig. Acometida que se da a una cosa en su ejecución, acabándola.
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Citas anuales , Cosas que pasan
by milio a las 12:18 PM | Enlace Permanente

Marzo 11, 2004

There is a train...


Cuando escribí este post el gobierno mantenía la autoría de E.T.A., aún era muy pronto para que dudáramos de ellos. Cuando se confirmó la implicación de Al Quaeda, escribí el siguiente post.

Aún no había salido el sol cuando mis ojos se cerraron, despreocupados y perezosos, buscando la oscuridad que precede al sueño. No recuerdo exactamente las escenas que esta noche aparecían en mis sueños, pero sé que no han sido agradables o tranquilas.
[mi mente no ha querido descansar]
No sé exactamente cuántas veces ha sonado el móvil antes de que me la banda sonora de Rocky me despertara. Con la voz empalagosa y los ojos aún cerrados, he visto como en la pantalla aparecía un palé incendiado. En el pie de la foto se podía leer: "The Hell", en letras blancas.
[me llamaban de casa]
En ese momento no era consciente de que, mientras yo dormía plácidamente, se producían varias explosiones en trenes de cercanías de Madrid, segando las vidas de muchos que no se esperaban una muerte tan abrupta. Ahora, mientras escribo esto, me doy cuenta de los eufemismos que rodean este tipo de sucesos. No, no se producían las explosiones, sino que un hatajo de animales rabiosos (que no puedo catalogar como personas) se habían encargado de planear un atentado terrorista (esto también es terrorismo Mr. Bush, y no es la primera vez ni será la última), asegurándose de que muriera el mayor número de personas posible.
[matanza]
Estos pensamientos aún no habían llegado a mi cabeza cuando pulsé lentamente el botón de recepción de llamadas.
¬ Qué pasa...
¬ ¿Cómo que qué pasa? ¡Llevo llamándote media hora! ¡¿No sabes que ha habido un atentado en Atocha y que no sé nada de ti desde entonces?!
¬ No, estaba durmiendo...
Las palabras aún no fluían con soltura, mi cerebro no terminaba de despertarse.
¬ Y yo aquí, nerviosa, sin saber nada de ti... Y tú no me cogías el teléfono...
Mi madre parecía tranquilizarse poco a poco.
¬ Tranquila mamá, estoy perfectamente.
Después de un minuto más de conversación para que a mi madre le quedara claro que me encontraba perfectamente, he colgado para encender la televisión.
[y horrorizarme]
La primera imagen que ha escupido la caja tonta representaba un vagón grotescamente agujereado. Me he sentado en el sofá con los ojos abiertos como platos mientras recordaba aquellas imágenes del World Trade Center que nos helaron la sangre a todos y buscaba semejanzas entre ellas. Ciento cincuenta muertos que serán muchos más, cientos de heridos y demasiadas mentes trastornadas por imágenes violentas que no nos dejarán dormir durante mucho tiempo.
Madrid, Atocha, El Pozo del Tío Raimundo, Santa Engracia... Palabras que hoy no pueden evocar otras imágenes que no sean sangre y destrucción, ira y deseos de gritos apenas contenidos, incertidumbre y miedo. Mucho miedo. Todos los madrileños tenemos la amarga sensación de que alguien de nuestro entorno ha podido perder la vida en los atentados. Atocha no es un World Trade Center donde todas las posibles víctimas estaban más o menos localizadas, Atocha es un centro neurálgico de esta capital teñida de sangre. Una estación donde confluyen todas las líneas de cercanías, varias líneas de Metro y trenes de medio o largo recorrido. Las otras dos estaciones implicadas, si bien menos céntricas, son igualmente destinos bastante confluídos.
[la muerte tenía un trabajo fácil]
Encapuchados mediáticos que planean masacres, inocentes confiados que no son dueños de su destino, espectadores consternados que no terminan de asimilar una imagen cuando llega otra más cruda y virulenta. Madrid, España y espectadores de todo el mundo. E.T.A. lo ha logrado, ha conseguido que odiemos más todo lo que representa (si ya no habíamos acumulado suficiente) y que quizá muchos de los que hasta ahora se mostraban partidarios de sus ideas se empiecen a plantear que mediante el asesinato y la masacre no se llega a ningún destino conocido, ni siquiera en un tren de alta velocidad.
[huyendo de ondas expansivas]
¿Qué queréis conseguir? ¿No os dais cuenta de que así jamás conseguiréis lo que supuestamente buscáis? Esos fines utópicos que vitoreáis con capuchas malolientes en retransmisiones megalómanas no se pueden conseguir con la violencia. Yo he intentado siempre no dejarme llevar por los prejuicios y generalizar lo menos posible. No puedo meter en el mismo saco a los terroristas y a los ciudadanos de a pie, pero soy consciente de que muchos lo hacen. Demasiadas lenguas venenosas asocian Vascos con terrorismo, cuando eso no es (y nunca será) así. ¿No os dais cuenta de que hacéis un flaco favor a aquellos que se deberían beneficiar de una hipotética independencia? ¿No sois conscientes de que no conseguís nada matando a más de cien personas, excepto que os odiemos aún más?
[si cabe]
Pero sí, sí hay algo que habéis conseguido. Habéis sembrado el terror entre nosotros. ¿Qué sería del terrorismo sin el terror? Al fin y al cabo es vuestro fin, ¿no? Os podéis sentir orgullosos, darle un par de palmaditas en la espalda a los compañeros encargados de colocar estas bombas y, si cerráis bien el año, subirles al menos el sueldo conforme a la subida del IRPF. ¿Qué menos para un terrorista trabajador y eficiente? Una mano que no tiembla cuando deja una mochila llena de explosivos en un vagón de metro, un objeto que causará muchas muertes con un mínimo esfuerzo. Llamad a Muerte para que os agradezca vuestra colaboración, pero no lo hagáis al móvil, las operadoras están saturadas.
[de miedo]
Quitáos ahora esos ridículos disfraces de muerte comprados en las rebajas y limpiad vuestras guadañas de la sangre de los nuestros. Corred, huid, retiraos a un paraiso natural, turístico y/o fiscal, ya habéis cubierto el cupo de muertes que un terrorista eficiente ni siquiera soñaría en provocar en toda una vida dedicada al terror. Ofrecedles una jubilación anticipada a estos señores del terror y, quien sabe, quizá queráis hacer unos bustos que los inmortalicen.
[en el infierno]
Ningún grupo terrorista ha reivindicado la autoría del atentado, pero ningún español tiene dudas de quiénes son. En otras ocasiones quizá utilizara palabras como presuntos, un grupo terrorista aún sin confirmar, etc. Pero ni quiero ni debo hacerlo. Aunque E.T.A. no esté detrás de esta masacre, seguimos teniendo motivos suficientes para odiarlos y no callar ante este tipo de actos.
No sé qué más puedo hacer desde unas líneas que expresan de forma desordenada lo que me pasa por la cabeza en estos momentos de shock. Quizá lo único que puedo hacer es dejar estos pensamientos que mis dedos han ido transcribiendo según surgían en mi mente como nebulosas caóticas de miedo y rabia.
Sólo espero que todos estéis bien y no tengáis (tengamos) que lamentar ninguna muerte injusta entre los que nos rodean.

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by milio a las 12:42 PM | Comments (17) | Enlace Permanente

Marzo 05, 2004

El vuelo del Zeppelin

Cuando veo imágenes de los años 60 y 70 siempre pienso que me habría encantado vivir los tiempos de la psicodelia. Aquellos conciertos multitudinarios en estadios rugientes gracias a una multitud enloquecida. Escuchar a Led Zeppelin, Jefferson Airplane, Janis Joplin, Velvet Underground y un etcétera tan largo que llenaría muchas páginas.
[macropuntos suspensivos]
Aunque la película de The Wall de Pink Flyd es un poco posterior, consigue transportarme a esa época con cada fotograma. Vídeos granulados de conciertos pasados, sonidos enlatados hace mucho tiempo, voces del ayer, notas de siempre. Y los gritos del público, que parecen no haber cambiado.
[perpétuos]
Aunque también me da por pensar que quizá mi concepción de lo que fueron aquellos años es distinta porque no los viví.
[aunque me gustaría comprobarlo]
Es quizá por esa debilidad que tengo hacia esos años por lo que anoche conseguí trasladarme durante un par de horas. Viajar en el tiembo, todo gracias a un concierto homenaje a Led Zeppelin en Gruta77. Canciones memorables que se sucedían una tras otra, con una ejecución bastante fiel, lo suficiente para que mi imaginación viajara al mundo tal y como era hace más de treinta años.
[Stairway To Heaven]
La próxima cita será el día 13 o 14 para ver a Mamá Ladilla y el día 28 (ineludible) para escuchar en directo a los Niños de los Ojos Rojos.

Niños de los Ojos Rojos - Smoking Blue (live at Localia TV)
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by milio a las 05:10 PM | Comments (1) | Enlace Permanente

Marzo 01, 2004

La noche de los bolardos

Se encendían las primeras farolas en Madrid mientras me dirigía hacia el metro con un paso más o menos apresurado. Mientras tanto, una sombra deambulaba por las calles oculta a la vista de todos tras su capa oscura y su sonrisa malévola.
[poniendo bolardos* al azar]
Cuando salí del metro la noche era más tangible y y había comenzado el trasiego de personas que se prolongaría durante toda la noche, de forma más o menos intermitente. Llegué pronto al Handyman Tavern, pero no antes que Teresa, que observaba el panorama desde la ventana del bar. Con cuentagotas fueron apareciendo los demás. Me vino a la mente entonces aquella expresión de "somos todos los que estamos pero no estamos todos los que somos", aunque tuvimos tiempo de acordarnos de todos los ausentes y preguntarnos por aquellos que vendrían pero que al final fueron ausentes.
[virtuales]
Parece un tópico insistir sobre la camaradería y familiaridad que rebosan estas reuniones. Un hipotético observador podría pensar que no es más que un cumplido, pero los que estuvimos allí o los que han asistido a otras reuniones similares, saben que es así, que esa camaradería existe.
[lazos binarios]
Desde el principio nos comportamos como un grupo de amigos sobradamente conocidos, aún cuando no habíamos leído algunos de los blogs de los asistentes. Aunque no debería extrañarnos pues cuando leemos el weblog de una persona de forma más o menos asidua acabamos haciéndonos una imagen mental que, aunque no se corresponda con la física, está muy cerca de la realidad.
[aunque algun@s se empeñen en echarme diez años más de los que tengo]
Después de dar cuenta de unas pocas cervezas para seguir el protocolo nos fuimos de tapas. Hubo quien propuso cambiar el nombre de la reunión por Tapas&Blogs (después vendrían otros como: Mejillones&Blogs, Oreja&Blogs -muy poco mediático- y, finalmente, Alcohol&Blogs -porque el de Cubatas&Blogs pecaba de barriobajero-). Iniciamos la ruta de la tapa guiados por Perdido en la ciudad, una ironía de la que nos reímos bastante. Aunque debéis de saber que su nombre no se debe interpretar de manera literal, ya que precisamente orientación no le faltaba. Al final tendrá que cambiar el nombre del blog.
[a las pruebas me remito]
El camino fue duro y las bajas amenazaban con mermar la comitiva. Pero ni los más despiadados bolardos pudieron con el destacamento catalán en el campo de batalla (los madrileños hemos desarrollado un mecanismos automático para evitar a estos sangrientos e inmóviles cazadores). Por más que aquel personaje siniestro que coloca los bolardos en sitios al azar se empeñara en enturbiarnos la noche, sólo quedó alguna magulladura furtiva en espinillas doloridas.
[cicatrices de guerra]
Mientras que unos se preguntaban "¿Qué hago aquí?", otros no dudaron en coger un avión y venir desde Bruselas, México o la Gran Bretaña a beber sus dosis embotelladas, a veces, en el frasco del odio -lease garrafón-. Y, por si nos faltaban perspectivas, tuvimos una segunda ventana por donde mirar. Mientras yo leía entre líneas mi futuro en los posos de una Caipirinha escuchaba absorto las revelaciones de aquel monte llamado Manengumba narrado por un perfecto caballero francés (rozando el misticismo).
[cómo citar a los asistentes si eres un desastre con los nombres]
Me encontraba tan a gusto que habría prolongado el Beers&Blogs hasta que ya no quedaran bares abiertos, pero los compromisos de cada uno y el cansancio de muchos (yo tenía ambas cosas, a partes iguales) nos hicieron disgregar la comunidad de la cerveza y declarar levantada la sesión hasta futuras ocasiones.
[que habrá, eso seguro]
El resto de la noche (lo poco que quedaba) lo pasé en un cumpleaños al que no podía faltar, bailando ritmos insufribles mientras bebía licores hipotecables pero, eso sí, en compañía inmejorable.


bolardo (ing. bollard): Proís* de hierro que se coloca junto a la arista exterior de un muelle.
proís (cat., del l. v. prodesiu; adaptac. del gr. prymnesio, der. de prymna, proa): 1 m. Cosa en tierra en la cual se amarra la embarcación. 2 Cabo que se amarra en tierra para asegurar la embarcación.
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Febrero 24, 2004

La tostadora de Kahn

Si el que creó todo esto me dejara su goma de borrar para eliminar los dos últimos días de mi vida no perdería mucho. Mis ojos ya no diferencian entre la luna y el sol y mis horarios se están invirtiendo peligrosamente.
Me he pasado estos dos días de un pc a otro mientras mis ojos palpitaban hartos del esfuerzo. Anoche la pasé en vela dejándome las muñecas en el teclado del portátil. Cuando vi los primeros rayos de sol un letrero luminoso comenzó a dar fogonazos en mi mente: D-U-E-R-M-E. En un principio iban a ser un par de horas para descansar la mente y el cuerpo de los que tanto hablan en los anuncios de yogures. Aunque, inconscientemente, sabía que las dos horas se iban a convertir en seis.
[como me pasa siempre]
Como si al destino se le hubiera rallado el vinilo de mi existencia me he visto por la tarde sentado otra vez con mis dedos revoloteando sobre el teclado del portátil.
[y así se me ha pasado la tarde]
Un día leí que los hackers de antaño (los que llamaban de verdad) pasaban dos días programando y uno durmiendo. No sé si consumirían algún tipo de droga, medicamento pseudo-prohibido o infusiones milagrosas, porque llevar ese ritmo es infernal.
Así, perdido en mis cavilaciones binarias, ha pasado la tarde. Entonces ha aparecido mi padre con esa sonrisa orgullosa que se le pone cuando ha hecho una de sus compras.
[objetos innecesarios y más caros de lo normal]
Estoy convencido de que si fuéramos millonarios mi padre habría aparecido hoy con un flamante Porsche que usaría dos días y dejaría el resto del año en el garaje. Pero como no nadamos en la ambulancia abundancia, su compra se ha reducido a una tostadora.
[eso sí, casi del tamaño de un Porsche]
Mientras mi madre despotricaba por la compra inútil de un artefacto que ocuparía media cocina (donde no sobra espacio) y yo escrutaba el artilugio buscando componentes que justificaran su desmesurado tamaño, mi padre se dirigía hacia su bastión: el sofá. Mi padre se pasa todo el día trabajando y cuando llega a casa (ecco!, como el del Capuccino) acapara el mando de la televisión. Agnóstico de nacimiento, el fútbol es su única religión. Y, cuando hay partido, en mi casa no se ve otra cosa.
Yo, conociendo sus costumbres, me he olvidado de discutir, prefiero retirarme a mis dominios. El fútbol no me gusta apenas y, cuando hay un partido importante, me dedico a verlo con mis sufridos amigos y me paso el partido hablando de lo que sea. Me divierte ver cómo ponen el piloto automático en la conversación y prestan toda su atención a la pantalla, limitando su conversación a monosílabos o contestaciones con retardo.
[es lo más parecido a una conversación de besugos]
Volví a cenar al salón cuando faltaban menos de diez minutos para que acabara el partido. Mi padre estaba bastante serio y mi madre miraba la televisión pensativa. Entonces fue cuando Kahn (portero del Bayern de Múnich) se pasó el balón por debajo de la axila, dando el empate al Real Madrid. Mi madre, interpretando el gol como una señal miró a mi padre y dijo:
¬ Mañana te llevas esa tostadora y que te den una más pequeña.
Y mi padre, aún absorto por el gol inesperado, contesto con el piloto automático puesto.
¬ Sí.
[esto es casi un experimento sociológico]

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Febrero 11, 2004

Los pinos de Rajoy (Cifras y Letras)

En plena campaña electoral cualquier promesa vale para atraer a los votantes. Unos prometen lograr el 0,7 que tanto tiempo llevaban reclamando muchas organizaciones desde hace años. Ahora Rajoy, entre otras cosas, promete plantar ochocientos millones de árboles hasta el año dos mil ocho.
Hagamos números.
* Supongamos que tomara posesión del cargo (en caso de ganar) el día 1 de Abril de 2004.
* Desde el 1 de Abril de 2004 hasta el 1 de Enero de 2008 hay 45 meses.
* Esos 45 meses son, más o menos 1.370 días.
* En un día hay 1.440 minutos.
* Desde el 1 de Abril de 2004 hasta el 1 de Enero de 2008 pasarán 1.972.800 minutos.
* Señor Rajoy, ¿piensa usted plantar 405 árboles por minuto? (en la radio, cuando lo oí, les salían 300, ¿habré equivocado el período?)
[promesas difícilmente accesibles]

¿Piensa Rajoy recuperar el esplendor de la España prehistórica? Debe ser que su abuelo le contó cuando él era pequeño que en la prehistoria una ardilla podía recorrer la península de una extremo a otro sin bajarse de los árboles.
No me malinterpretéis, no es que no quiera que se planten tantos árboles, es que no me creo nada.

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Febrero 04, 2004

El pequeño saltamontes

¬Te voy a contar, hijo mío, un cuento de los que se narraban antaño al calor de una hoguera, costumbre que se remonta a los tiempos en que apenas caminábamos erguidos.>>
[y, a veces, erectos]
<<Había un hombre carismático que a nadie dejaba indiferente. Algunos le adoraban con fervor casi enfermizo mientras que otros le odiaban sin disimulo. Él, consciente de su poder, danzaba por el mundo predicando la palabra de un señor que presidía la nación más poderosa sobre la faz de la tierra.>>
[poderoso caballero es don dinero]
<<Aunque hablaba entre dientes y la mitad de las palabras se le quedaban colgando en su bigote, exponía e imponía sus ideas a todo el que estuviera bajo su control. Era tal el embrujo al que sometió a su país que podía actuar con impunidad y conseguir que el pueblo apoyara a los suyos en las urnas. Sí, hijo, lo has adivinado, era un presidente, el Presidente del Gobierno.>>
<<Mandaba aquí sin quitar la vista del otro lado del océano, desde donde el otro señor manejaba los hilos de su conducta. Aquel señor le llamó para ir a la guerra ondeando la bandera de una justicia a la que le habían cubierto los ojos con una venda. Entonces alguien sugirió el eufemismo de Ataque Preventivo, un término que elevó nuestro protagonista a la categoría de axioma.>>
<<Engañaron al pueblo y, sin contar con su opinión, fueron a la guerra. Justificaron sus ataques con la existencia de armas que podían destruir el mundo en apenas un parpadeo. Murieron muchas personas, otras tantas quedaron sin hogar. La guerra acababa, brotaban las lágrimas, caían las estatuas y lloraban las fosas comunes. Y el tiempo pasaba mientras la gente despertaba poco a poco de su hechizo y empezaba a hacerse preguntas. Cundió el nerviosismo y se hicieron informes que estudiaban la veracidad de otros informes, a la vez que unos terceros estudiarían la veracidad de estos últimos. ¿Conoces la canción del elefante que se balanceba sobre la tela de una araña? Ocurrió igual que en la canción, la telaraña era el aguante del pueblo y cada elefante simbolizaba una mentira más.>>
<<¿Y qué pasaba mientras tanto? En los cuentos siempre ganan los buenos, pero esto es una historia real. La sociedad, drogada por tanto discurso nocivo, no acertaba a ver más allá de sus propios pasos, y siguieron apoyando al Presidente y a los suyos.>>
[con sus votos]
<<Entonces, buscando a Mister Marshall cruzó el océano, posando en las fotos con su amigo poderoso, hablando en congresos, hemiciclos y hamburgueserías. Apoyando unas conductas que sólo él consideraba válidas, representando a un país que no estaba de acuerdo con la guerra, que no quería más invasiones preventivas. Pero él estaba legitimado, tenía los votos en sus bolsillos, la mayoría absoluta.>>
<<Un buen día, este señor se retiró de la política henchido de orgullo por sus triunfos artificiales. Dicen que, desde entonces, cabalga en un rancho de Texas a riendas de un caballo que bautizó como Rocinante en una rabieta de egocentrismo. Quizá confunda pozos de petróleo con gigantes.>>
¬ Muy interesante abuelo, pero yo venía a pedirte algo suelto...

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by milio a las 11:54 PM | Enlace Permanente

Enero 20, 2004

Elecciones

Una pila de cigarrillos se amontonaban en un cenicero humeante, amenazando con desbordarlo. Cuatro sombras apostaban lo poco que tenían al calor de un farolillo rojo. Perdedores en la vida, se jugaban el dudoso honor de ocupar el último puesto. En aquella partida el objetivo no era ganar ni participar. Lo importante era no perder.
Ignorancia reflajaba en su calva la luz procedente del farol mientras, ceñudo, ensayaba su siguiente jugada. Sin preocupaciones que le quitaran el sueño, podía ocupar su mente con las cábalas del juego. Todos la tenían en cuenta como favorita, estaba en todas las quinielas.
Codicia amontonaba decenas de fichas de colores, sin orden ni concierto, sobre el tapete descolorido. La visera del sombrero proyectaba una sombra sobre sus ojos, ocultando sus intenciones. Tenía mucho pero quería más. Echó una última ojeada a sus cartas, sonrió, y puso todas sus fichas en el centro de la mesa mientras le daba una profunda calada al puro que se sostenía, precariamente, entre sus labios.
Estupidez estaba aparentemente relajada. Sus ropas de colores estridentes le daban un aspecto estrambótico. Una boina pasada de moda luchaba por asirse a su reluciente calva, temerosa de precipitarse al vacío. Unas gafas de pasta compradas en un mercadillo horadaban su nariz, dejando su marca enrojecida, olvidándose de la función de ocultar los ojos de la luz y de las miradas indiscretas. Su mente no podía procesar muchas órdenes al mismo tiempo, ya había desistido de intentarlo hacía mucho. De entre todas las posibilidades, eligió la opción de hacer que pensaba, de parecer reflexivo mientras su mente estaba completamente en blanco. Por debajo de la mesa tiró una moneda. Tendría que apostar, había salido cruz.
Egocentrismo estaba, como siempre, seguro de sí mismo. Miró sus fichas, escasas, y pensó que si la partida no le estaba yendo bien era porque no tenía necesidad de esforzarse. Sabía que bastaba una apuesta afortunada para darle la vuelta a la situación. "Afortunada no, acertada", se corrigió. Ultimamente sentía ligeramente deprimido pues no había influido apenas en la vida de su recipiente (como llamaban los fantasmas al sujeto que se encargaban de martirizar). "Los malos tiempos siempre pasan, algún día llegará mi momento", se dijo. Seguro de sí mismo utilizó el truco de, aparentemente, no mirar las cartas, mostrándose temerario hacia los demás. Una estrategia que nunca le funcionaba pues los demás sabían perfectamente que había mirado las cartas con disimulo. No obstante, siempre le seguían el juego, llamándole temerario y advirtiéndole de los riesgos de apostar sin conocer su jugada. Él, siguiendo el protocolo, se mostraba molesto y añadía algo más a la apuesta inicial.

Codicia, consciente de la tensión en el ambiente decidió iniciar una conversación para relajar los ánimos. Ignorancia aún no había decidido si apostar o no, y Codicia buscaba embaucarle con una discusión relajada.
(Codicia): ¬ Ya han empezado los preliminares de las elecciones en E.E.U.U.
Y pronunció EE.UU. de la misma forma que Urdaci pronunciara C.C.O.O. en sus informativos después de leer un comunicado de rectificación obligado por los tribunales (acababa de nacer una nueva forma de escupir deletreando).
[God Save Urdaci]
(Codicia): ¬ Uno de mis parientes estadounidenses, el que vive en el recipiente Bush, me ha dicho que las cosas le van mejor que nunca. Su recipiente le mima mucho, le concede todos su caprichos. ¡Hasta inició una guerra por él! Dice, además, que Bush es un tipo generoso con todos los demás, que mima por igual a vuestros homónimos, presentando altas cotas de Estupidez, Egocentrismo e Ignorancia.
El silencio se apoderó de la mesa. Las miradas saltaron de ojo en ojo, posándose en última instancia en el montón de fichas que ocupaban la parte central del tapete.
(Codicia): ¬ Algo tendréis que decir... ¿No tenéis ninguna opinión?
Y una chispa se encendió en sus ojos.
(Estupidez): ¬ "Sólo dos cosas son infinitas: el universo y la estupidez humana", Albert Einstein.
(Ignorancia) ¬ ¿Y eso qué tiene que ver? ¿A qué viene?
(Egocentrismo): ¬ Déjala, es la única cita que conoce y que, además, la nombra. No creo que tenga opinión. Además, ¿quién tendría en cuenta la opinión de una estúpida?, ¿y de una ignorante?
Egocentrismo le hizo una señal casi imperceptible a Codicia.
(Estupidez): ¬ A mí me gusta Bush. Mi primo dice que se siente en su salsa. Nos tiene un poco olvidados desde que domina el mundo. Otro primo mío, el español, dice que se lo pasan teta cuando coinciden en la Casa Blanca, haciendo competiciones de estupidez. La cosa está muy igualada.
(Egocentrismo): ¬ ¿Qué es la Casa Blanca comparada con La Moncloa? ¿Quién es Bush si le medimos bajo los mismos baremos que a Aznar? Y, ¿por qué nos interesan más esas elecciones que las de nuestro país?
(Ignorancia): ¬ Hasta un ignorante sabe que un loco en el trono del mundo es más peligroso que una bomba de hidrógeno en manos de un kamikaze y, amigo, los yankees son los dueños del planeta. Y ahora veamos quién gana. Veo vuestras apuestas y subo el doble.
Los demás jugadores, sin tiempo apenas para reaccionar, arrastraron lo que les quedaba hacia el montón central. Codicia, a falta de fichas, puso las llaves de su cueva sobre la mesa, convencido de una victoria fácil.
(Ignorancia): ¬ Habéis pagado por ver mis cartas pero, me temo, no por superarlas.
Dejó caer sus cartas con despreocupación mientras recogía las fichas de los demás y se levantaba de la mesa. Antes de salir se dio la vuelta y, dirigiéndose a todos, dijo:
(Ignorancia): ¬ Si queréis saber mi opinión, me da exactamente igual quién gane, todos están podridos. Aquí y allí, a ambos lados del océano. La ignorancia, a veces, es una virtud.

Esta mañana me he levantado con dolor de cabeza. Como si alguien hubiera estado jugando al póker en mi cabeza. Hubiera jurado que me salía humo por las orejas.

PD: Jonh Kerry, candidato a la presidencia de los EE.UU., ¡tiene un weblog! ¿Quién decía que los weblogs eran una corriente pasajera? ¿Veremos pronto el blog de Zapatero, Rajoy e, incluso, Aznar? Sólo digo una cosa: que Dios nos pille confesados.
[amén]

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by milio a las 01:15 AM | Enlace Permanente

Enero 14, 2004

El Calcetín Marciano

Llevaba toda la mañana sin fumar, así que me salí a la terraza a disfrutar de un cigarro. Y digo disfrutar porque para un fumador (al menos en mi caso) la mayoría de los cigarros se fuman por mera adicción rutina y son pocos los que realmente se disfrutan. Desde el octavo piso se ven las cosas de otra forma.
[vista de pájaro]
Desde que tengo desuso de razón me ha acompañado siempre el miedo a las alturas. Ese vértigo que consigue que todo mi cuerpo rechace las alturas al menor signo de inseguridad. Vivo en un cuarto piso que, como le decía siempre a una amiga, es casi un quinto que parce un sexto. Me gustaba sentir ese cosquilleo producido por torrentes de adrenalina, experimentar el miedo y las fascinación a la vez. Siempre me apoyaba en la barandilla con el cuerpo erguido para poder reaccionar en caso de que ésta se desprendiera, como pasaba siempre en las películas.
[y yo dudaba ser el bueno de la historia]
Perdido en mis recuerdos y dejando a un lado mi cautela, me dediqué a observar el paisaje urbano de una mañana de enero. Los pasos caóticos de un perro que buscaba un sitio donde satisfacer sus instintos mientras el dueño, medio dormido, repetía el camino del animal, ensimismado quizá en sus pensamientos.
Entonces miré al frente y lo vi. Aquella escena me heló la sangre, pues sentí el vértigo ajeno dominar mis sentidos. Un hombre limpiaba los cristales del último piso en el edificio del fondo. Encaramado en la cornisa, sin arneses ni cuerdas ni sortilegios que le protegieran, expuesto totalmente a una caída al vacío. Sobre la cornisa, ligeramente inclinada hacia el abismo, descansaba un cubo donde el hombre sumergía metódicamente su herramienta (la de limpiar los cristales, no nos vayamos por los cerros de Úbeda).
[dar sera, pulir sera]
Por si aquella escena no había acabado con el poco aplomo que me quedaba, la imagen me deparaba más sorpresas. A la derecha del operario temerario se alzaba una escalera de mano, haciendo equilibrios sobre la cornisa sin ningún tipo de protección. El hombre quiso provocarme un infarto cuando se subió en la escalera (sobre una cornisa inclinada en el noveno o décimo piso).
[¿acaso buscaba la muerte?]
Y un detalle, quizá absurdo, se dibujó en mi mente con tintes de humor negro:
¬ Lleva calcetines blancos, quizá no le dejen entrar en el cielo...
No pude terminar mi cigarro, perseguido por un sentimiento de fatalidad, por una corazonada, por imágenes de un cuerpo precipitándose al vacío. Como si mirando a aquel hombre estuviera tentando a la suerte. Pensé en gritarle algo pero, ¿y si le asustaba y se caía?
[el ángel caído]
Un par de horas después salí a fumar otro cigarro y comprobé con alivio que en el suelo no había ningún cadáver y las ambulancias no habían hecho acto de aparición: el operario no había caído.

Y al llegar a casa:
¬ Hijo, ¿por qué no te compras una parcela en la Luna? He visto en la televisión que ya se puede...
[estocada]
¬ Tienes razón mamá, para cuando me pueda comprar un piso quizá estén más caros que en la Luna.
[finta, parada y contraataque]

Entre los calcetines y los marcianos, hoy ha sido un día extraño.

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by milio a las 11:19 PM | Enlace Permanente

Diciembre 22, 2003

If I were a rich man

// probabilidades inciertas //

No, hoy soy igual de rico o de pobre (según se mire) que ayer. Para precisar, hoy tengo veintipico euros menos. Compré mi futuro por veinte euros y la diosa fortuna me ha dado una patada en el culo con premeditación y alevosía.
¬ Iluso.
Enciendes la televisión y ves a todo el mundo saltando, festejando un premio que a ti no te ha tocado. Y tienes que reconocer que te escuece mucho que el señor calvo de las pelotas no haya dejado caer una pelotita de la suerte en tu casa, a ti te la tiró a la cabeza con intención de descalabrarte.
¬ Está muy repartido.
[sí, pero a ti no te ha tocado]
¬ Mira, ha tocado en un barrio obrero.
[pero no en el tuyo]
¬ Siempre nos quedará el niño...
[a mí como si se muere]
No te identificas con la figura del millonario saltarín o la del que va a tapar unos agujeros con millones de euros (matando moscas a cañonazos). No, prefieres identificarte con el perdedor solitario que se emborracha en un bar porque él ha sido el único del barrio que no compró ese décimo ganador. Él estará en las anécdotas de todos aquellos que sí pillaron algún premio, le señalarán por la calle, estará en boca de todos. Porque en este país no nos alegramos tanto de las victorias propias como de las desgracias ajenas. Lo nuestro es la cultura del antihéroe y/o del perdedor.
[Spain is different]
Aún hay quién se sorprende de que en Sort siempre toquen los primeros o segundos premios, atribuyendo esto a la gracia del azar. Pero no lo es, en parte. En Sort se venden muchos más décimos que en cualquier otra administración de loterías (las estadísticas hablan de diez millones de décimos por encima de la siguiente administración en el Hall of Fame), por lo que la probabilidad nos dice que será donde toquen más premios. Cierto es que no tiene por qué ser así, pero entonces estaríamos hablando de mala suerte. Es como si tiras una moneda un millón de veces y salen un millón de cruces, sabes que la tendencia en un número de tiradas que tiende a infinito es del 50%, pero nadie te puede asegurar que si salió cara la próxima tirada sea una cruz.
[tu cruz]

A aquell@s desafortunados que no hemos pillado ni un reintegro siempre nos queda el consuelo (o la desdicha) de una vida que no cambiará. Mantendremos lo que tenemos hasta ahora, seguiremos moviéndonos por los mismos ambientes y tendremos l@s mismos amig@s, tendremos tiempo de cogerle cariño a nuestra hipoteca porque nos acompañará toda la vida y seguiremos esperando salir de la miseria en un sorteo. Y eso no tiene precio.
Pero, ¿no ayudarían un par de millones?.
[a mí sí]

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by milio a las 05:32 PM | Enlace Permanente

Diciembre 06, 2003

The Apple Of Sodom

// Lamb Of God have mercy on us //

Ayer, Madrid parecía Siberia (o casi).
[vale, estoy exagerando]
Cuando llegamos a la entrada del recinto palacio no había demasiada gente. Todos compartiendo la religión de la bebida barata y gaseosa a pie de calle. Algunos rostros pintados para la ocasión, mucho merchandising del rastro y la ansiedad y el nerviosismo impregnadas en las calles. Había un par de vendedores de camisetas. Uno de ellos parecía vender algo más:
¬ Camisetas a diez euros. Tengo farlopa. Sudaderas a quince euros. Caballo, costo. ¡Qué camisetas más bonitas tengo!. Tengo pastillas.
[debía estar bromeando... o no]
Cuando llevábamos una hora allí se abrieron las puertas y la gente entró en tropel. Aún así, no había mucha gente. Quizá much@s no quisieron o no pudieron pagar los 33,20 ? que costaba la entrada, un precio excesivo para un show que acostumbra a ser demasiado corto, un precio sólo apto para incondicionales (o gente freak como yo).
Nos acercamos al bar para comprar un par de minis (litros, cachis, etc). Por 8 ? ya podía ser cerveza de abadía, importada para la ocasión.
¬ Bueno, ya que nos vas a cobrar ocho euros por un mini, échalo con mucho cariño.
La camarera se rie. En ese momento no sé si me toma por un estúpido o realmente le hizo gracia mi comentario.
En la plaza no había mucha gente y, la que había, estaba muy dispersa. En todas las miradas se podía apreciar el brillo del nerviosismo, much@s iban a ver por primera vez a su ídolo. Sonreí al pensar que la mayoría de los que iban a ver el concierto desde el tendido estarían deseando que se acabara antes de tiempo, agobiados por una masa de personas que tenía vida propia. Un gran gusano que te engulle y no te escupe hasta que acaba el concierto. Dejas de ser tú y te conviertes en una parte de esa mente de colmena.
Yo, como ya hice en mi primer concierto de Marilyn Manson, me pinté la cara. ¿Por qué? No era por integrarme o ser uno más, esas cosas ya las superé. Simplemente me apetecía. Una amiga, encantada de maquillarnos, nos fue dando las pautas.
¬ Primero os echáis la base. Para que se os quede la cara un poco blanca.
Nos faltó tiempo para meter los dedos en aquel tarro con un espeso líquido blanquecino. Al principio nos echamos tanto que parecíamos una pared, con su gotelé y todo.
¬ Extendedla bien, que no queden pegotes.
[nos lo pasamos como niños]
¬ Ahora daos polvos de talco por toda la cara.
Luego pasamos a las pinturas. Nos dejamos hacer mientras la maquilladora oficial del grupo improvisaba sus creaciones. Sobre la marcha, como los grandes artistas. Es la ventaja de experimentar cuando un@ no lo hace consigo mism@.
¬ ¿Y cómo hacéis las mujeres para fumar cuando tenéis los labios pintados? Joder, que malo sabe el pintalabios.
Y por más que lo intentaba, todos los cigarros acababan con el filtro negro del pintalabios.
En uno de los viajes al servicio (aquella cerveza no pasaba por el estómago, debía ir directa a la vejiga) un gracioso me dijo:
¬ ¡Coño! Marilyn Manson en persona.
Un amigo y yo contestamos a la vez:
¬ Su primo.
Y luego nos reimos pensando que al responder a la vez lo mismo le habíamos convencido. Al día siguiente contaría a sus amigos muy orgulloso que había visto al mismísimo primo de Marilyn Manson. Nadie lo desmentiría y, al final, acabaría siendo una leyenda urbana. Así se crean muchos rumores.
Las luces se apagaron, le tocaba el turno a los teloneros. Un amigo me dijo que se llamaban: The Peaches. Yo me esperaba algún grupo de estilo similar a Marilyn Manson. Salió una mujer hiperactiva, cantando de forma estridente e intentando ganarse al público. En las siguientes canciones no apareció más gente, el grupo era ella sola. En cada canción se iba desnudando, se cambiaba de ropa y bailaba de forma sugerente.
¬ A este ritmo, en la cuarta canción está en bolas.
Entonces pensé que era una gran telonera. ¿Por qué? Muy sencillo. La misión de un telonero es calentar al público para que cuando salga la estrella, ésta se lleve todas las ovaciones y se encuentre a un público dispuesto. Y esta mujer calentaba de maravilla. Las mujeres también hacían comentarios:
¬ Mira, fíjate, no se depila las axilas. Joder que asco...
Había un amigo que aún duda de que fuera una mujer...
Las luces se encendieron otra vez. Ya faltaba menos. Todos los que estábamos allí sabíamos que habíamos enfilado la recta de salida, que pronto empezaría la carrera. Yo aún tendría que encontrarme con tres conocidos. Debería haber una ley de Murphy que dijera: "si te pintas la cara para un concierto te encontrarás a varios amigos, si no lo haces, nunca coincidirás con ellos".
[axioma]
Y se hizo la oscuridad. Entre todo el humo artificial podía verse a Marilyn Manson, sentado en un trono. El concierto había empezado. La histeria colectiva se acababa de desatar. Ya no había marcha atrás. Como diría un periodista pedante (dejo para el final el comentario de este penoso artículo), el anticristo está entre nosotros.
El grupo que habíamos formado se deshizo en la primera canción y yo comencé mi andadura hacia la primera fila. Cuando uno se encuentra en un concierto de cualquiera de las variantes del rock tiene que aplicar ciertas técnicas para no acabar con puño en la boca, un codo incrustado en las costillas o un brazo en el cuello. Aquello se convierte en una masa de cuerpos que se agita frenéticamente, iniciando el camino hacia una especie de multiorgasmo colectivo. Saltas aunque no quieras, es cuestión de supervivencia. Si quieres disfrutar del concierto en las primeras filas debes saber a lo que te expones. Hay muchos que no lo saben, y acaban pidiendo aire entre una masa de cuerpos.
A mí me dieron golpes en todos los sitios imaginables, más todos los que yo di.
El ambiente no es ni mucho menos hostil. Ahí no pasa nada si le das un codazo a alguien o tu rodilla se incrusta en la columna del que tienes delante, son las reglas del juego, y todo el mundo las acata. Eso sí, no repitas eso en una discoteca porque es probable que no salgas con las mismas partes que entraste y tus amig@s se entretengan montando un puzle con tus piezas.
Yo quería llegar a la primera fila, sorteando las mareas de brazos y piernas. Todo iba bien hasta que un armario empotrado con cresta se me puso delante. Me sentía como si quisiera derribar una pared. Por más empujones que le daba, más que moverle, rebotaba (acción-reacción, esa gran clase de física en la que se convierten los conciertos).
Cantamos, gritamos, saltamos, sentimos, y caímos durante algo más de una hora. Entonces todo acabó, repentinamente. Vi en los ojos de los demás esa expresión que indica que un@ ha disfrutado del concierto pero que su cuerpo no da para más y se siente aliviado porque acabe. Yo habría aguantado una hora más.
Luego estuvimos de bar en bar hasta las cuatro, con nuestros oídos pitando y nuestros pies arrastrándose.

Al llegar a casa leí los periódicos (digitales) buscando alguna crónica, y me encontré con esto. Más de lo mismo. ¿Cómo puede un profesional escribir sobre algo que desconoce totalmente sin documentarse? No me refiero a su opinión personal, me refiero a hechos concretos. Cuando alguien no sabe qué decir sobre Marilyn Manson acude a las miles de leyendas urbanas que giran en torno a su persona. Son leyendas que vienen muy bien para rellenar con paja un artículo desafortunado. Es totalmente lícito que cite estas leyendas, pero no lo es que ni siquiera se moleste en averiguar si los nombre de las canciones están bien puestos (con lo fácil que es copiar y pegar...). Por ejemplo:
* Discosable teens no se escribe así. El título es: Disposable teens
* I?m not another slave no existe. El título de esa canción es The Fight Song y, para colmo no está en "su anterior álbum, ?Antichrist Superstar?" (textual), sino en Holy Wood que sí es su último disco. Antichrist Superstar es del año noventa y seis.
Si no tuviera suficiente con las canciones, la narración del show es, cuando menos, errónea. ¿Estuvo realmente en el concierto?. En mObscene dice: "Le quita las bragas a una de las chicas y ya parece que la cosa se desmadra, pero no.". Sí, es cierto. Lo que no dice las chicas no se quedaron desnudas en ningún momento, llevaban un top de color carne que imitaba a unos pechos y unos shorts con apariencia de genitales. Y esta información, si no se da, se saca totalmente de contexto lo que allí pasó.
En Sweet Dreams nos cuenta lo siguiente: "De repente, una se coloca a cuatro patas y Manson se acerca con decisión micrófono en mano? Uf, eso tiene que doler". No amigo, no parece que estuvieras allí. Manson no metió el micrófono en el cuerpo de la bailarina (por ningún orificio de entrada, salida o entrada/salida), lo encajó entre los shorts y la espalda. Seguro que más de un@ se ha rasgado las vestiduras al leer esa frase.
¬ ¡Degenerado! ¡Anticristo! ¡Criatura del Averno!

Siento que este post haya quedado tan largo, pero debía dar una visión personal de lo que pasó en aquel concierto para que los medios no se encarguen de satanizar a todos los que allí nos encontrábamos. Y digo yo: ¿no son más escabrosas las noticias que día a día llenan los telediarios o los programas de sucesos? ¿No es el señor Ánsar más satánico que Marilyn Manson?
[a mí me da más miedo]

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by milio a las 01:06 AM | Enlace Permanente

Diciembre 02, 2003

Dried Up, Tied And Dead To The World

Se acerca, ya queda menos. El jueves actúa Marilyn Manson en Vistalegre. Será el cuarto concierto suyo al que voy (Evam, no sé si este grupo te gusta, pero si te animas a venir mándame un mail).
Hay muchas canciones con las que me identifico. Muchas letras que puedo corear. Una voz rasgada que retumba en mi cabeza. Letras enrevesadas, llenas de guiños hacia situaciones de mi vida.
Es curioso como una canción que alguien escribió pensando en sí mismo, puede acoplarse como un guante a tus vivencias. A miles de kilómetros o a uno sólo. En otro idioma, con otra mentalidad.

I'll be your lover, i'll be forever
I'll be tomorrow, i am anything when i'm high

Marilyn Manson - Dried Up, Tied And Dead To The World

Muchas veces he pensado que mi vida, sin música, sería muy distinta. Si pudiera retroceder las manecillas del reloj volvería hacia atrás y aprendería a tocar la guitarra. Acústica, eléctrica o española. Y ahora, en momentos de bajón, podría sentarme en mi cama y rasgar las cuerdas de la guitarra mientras mi alma sale por mi boca. Esconderme el mundo bajo un manto de estrellas, escribir mis canciones. Y cantar, y tocar. Ante miles de personas o frente a unos pocos. Ese subidón de adrenalina que ni la droga más potente puede conseguir. Y que alguien coree tus canciones. Y que un alma solitaria a miles de kilómetros de distancia piense que tus canciones han sido escritas para ella o él.
[o comprarme un karaoke]
Puedo sentir como cada minuto muere, justo un instante antes de que nazca el siguiente. Refugiarme en esos pequeños vacíos atemporales. Un instante para no envejecer, un momento de reflexión. Una porción ínfima de tiempo donde uno puede refugiarse del mundo, escapar para volver. Ese minuto del que habla esta canción:

there's not much left to love
too tired today to hate
I feel the empty
I feel the minute of decay
I'm on my way down now I'd like to take you with me
I'm on my way down

Marilyn Manson - The Minute Of Decay

Los sentidos se atrofian, la cabeza no quiere responder. Cansada de tanto ajetreo, de tantos puzles sin resolver. Miles de enigmas que deben ser resueltos en décimas de segundos. Acciones que tienen sus consecuencias, causas que derivan en efectos. Fines que no justifican los medios y medios que no merecen esfuerzos. Pescadillas que se muerden la cola, historias liniales que resultan ser ciclos. Recuerdos y visiones futuras que se entremezclan en una masa de incertidumbre. Reencuentros, destierros. Sonrisas que crean arrugas, lágrimas que estropean el maquillaje en rostros de porcelana.
[contradicciones]

You were from a perfect world
A world that threw me away today
Today to run away
A pill to make you numb
A pill to make you dumb
A pill to make you anybody else
But all the drugs in this world
Won't save her from herself

Marilyn Manson - Coma White

Esta semana mis fantasmas han decidido dejarme tranquilo. No les gusta el trabajo fácil, prefieren luchar de igual a igual. Ahora soy yo el que lucha contra mi sombra y sus pensamientos.
[sobreviviré]

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Noviembre 21, 2003

Jackson Five

Ya no existe la guerra de Irak, los atentados en Estambul han pasado a un enésimo plano que ni siquiera es segundo. ¿Por qué? Porque nos interesamos más por el presunto delito de Mr. Jackson.
[el hombre descafeinado]
Nadie está diciendo que sea culpable o inocente, eso tendrán que solucionarlo los tribunales. Los mismos tribunales que absolvieron a OJ Simpson aunque todas las pruebas apuntaran contra él. Pero, ¿qué justicia está libre de sospechas? Quizá nosotros no tengamos derecho a quejarnos después de que la nuestra haya cometido bastantes errores garrafales que escandalizarían a la mismísima Justicia vestida con su túnica de escayola.
[y su balanza trucada]
Nunca he sentido simpatía por Jackson, es más, reconozco que en algún momento he sentido cierta repulsión. Pero como uno no puede creerse todo lo que las noticias le cuentan, siempre he recelado de esa información...
[manipulada]
...hasta que vi un documental sobre Michael. Al día siguiente tenía que madrugar, no era aconsejable que me mantuviera despierto hasta altas horas de la noche viendo ese documental, pero me enganchó. Cada secuencia me sorprendía más. La vida del niño que creció para iniciar una regresión hacia la infancia. Esa obsesión enfermiza por detener el crecimiento. Se construyó su propio parque de atracciones y, como se sentía solo, lo llenó de niños desamparados. Nunca confiaría en una persona que obliga a sus hijos a ponerse una máscara cuando salen a la calle, a convertirse en una caricatura grotesca de lo que representa su padre en vida. O aquellas imágenes en las que zarandeaba a un bebé (que era su hijo) desde una ventana a muchos metros de altura. Como si fuera un saco de patatas. Ese día se me congeló la sangre y aún me impacta el recuerdo.
Pero lo más inquierante es su forma de hablar a la cámara, su forma de justificarse, recurriendo al absurdo. Ese día dejé de entender lo poco que hasta ese momento podría haber comprendido de la figura de Jackson.
[comprensión cero]
No sé si será culpable o no, si resolverá esto a golpe de talonario o si recurrirá a la providencia. Pero de una cosa estoy seguro, no le trataríamos igual si fuera nuestro vecino. Si fuera uno más, alguien que lucha por llegar a fin de mes. Si así fuera, Jackson ya habría sido lapidado en los medios y crucificado sobre un escenario, bajo la atenta mirada de los focos.
[ídolo mediático]
Jackon, sólo espero que si eres culpable conozcas la rima que hacemos en España con el número cinco, la practicarás mucho en la cárcel.
[encomiéndate a Santa Bárbara]

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Noviembre 03, 2003

Acontecimientos del siglo

He tenido mucha suerte de nacer en esta época, sin duda. Puedo ver cada año un partido del siglo, ir a un concierto del siglo o refugiarme cuando llega el huracán de una boda real, arrasando los medios, oscureciendo otras noticias. Porque, al fin y al cabo, es la boda del siglo.
[y no será la última]
A veces siento miedo al pensar que mis descendientes no podrán disfrutar de eventos del siglo porque todos los hemos consumido nosotros. Tendrán que pasar cien años para que los nietos de mis nietos puedan disfrutar de algo semejante.
[sólo nos quedarán los cometas]
Fingiremos que nos importa porque si no, nos tacharán de asociales y desprovistos de sentimientos. Llenaremos las calles el día de la boda y saludaremos al paso de una masa informe de gente porque no vemos más que el peluquín del que está delante. Cumpliremos con el protocolo y volveremos a nuestros quehaceres.
A vivir una vida que, al fin y al cabo, es lo que más nos importa. Y el príncipe que se case con quien quiera, que se haga homosexual, misógino o budista. Me causará la misma sensación en todos los casos.

Y, mientras, el mundo no deja de girar y girar.

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Cosas que pasan
by milio a las 09:53 PM | Enlace Permanente

Octubre 27, 2003

La fiesta de la democracia

Cuando el despertador suena a las siete y cuarto (de un domingo), el primer pensamiento que se me viene a la cabeza es dormir. Meter la cabeza bajo la almohada cual avestruz y no sacarla nunca más. Sangría me colocaba un extremo de su alicate en cada sien, dispuesta a comenzar la tortura. Colocaba, mientras tanto, un péndulo de fuego en mi estómago.
[ardiente]
Llego tarde, eso no es una novedad. Me ducho mientras un señor lo cronometra para el Record Guiness. Salgo de casa bajo un manto de lluvia que, lejos de despertarme, me introduce aún más en el mundo de los sueños.
[pienso en lo bien que dormiré por la noche]
En el colegio electoral, todos corren de un lado a otro, buscando su mesa. Me doy cuenta de que no llevo los papeles y no recuerdo en qué mesa estoy. Así que me toca ir por todas las mesas preguntando si les falta agún segundo vocal. Mientras tanto, una voz me susurraba al oído:
¬ Arresto domiciliario...
¬ Vete a dormirrrrr...
Mientras en cualquier país pobre asiático un niño cosía balones, nosotros coordinábamos la votación en una mesa electoral. Al mismo tiempo que un jornalero recogía fruta, sudando en cualquier terreno propiedad de un ricachón, nuestras muñecas echaban humo del esfuerzo. Todo por cincuenta y dos míseros